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¿Quién es Juan Pablo Mohr, el montañista chileno que desapareció en la segunda cumbre más alta del mundo?

Desde el pasado 5 de febrero, el chileno Juan Pablo Mohr junto a otros dos alpinistas están desaparecidos en la montaña K2, en Pakistán. Hasta la fecha, la operación de rescate no ha tenido éxito y las malas condiciones del clima han dificultado la búsqueda. Pero, ¿quién es realmente Juan Pablo Mohr? ¿Cuáles han sido los logros en su carrera? ¿Qué objetivos tenía? Y sobre todo, ¿por qué se impuso la difícil misión de escalar la segunda montaña más alta del mundo sin oxígeno suplementario y en pleno invierno asiático?

Desde el 5 de febrero, el chileno Juan Pablo Mohr junto a otros dos montañistas se encuentran desaparecidos luego que intentaran llegar a la cumbre del K2 (8.611 metros), la segunda montaña más alta del mundo.

Los tres alpinistas iniciaron la expedición durante la madrugada del pasado viernes para aprovechar el buen tiempo que presentaba la zona. Sin embargo, luego de un par de horas, el equipo que organiza la expedición perdió la comunicación con ellos y sus localizadores GPS dejaron de brindar señal.

Hasta la tarde de este martes, la operación de rescate no ha tenido éxito.

¿Quién es Juan Pablo Mohr?

Juan Pablo Mohr tiene 33 años, arquitecto de profesión, tiene tres hijos, y desde que era un niño practica deportes extremos gracias a su padre. Sin embargo, su verdadera pasión está en las montañas.

“En las montañas es donde mejor me siento. Es algo de adentro. La primera vez que escalé en el hielo sentí que era el lugar adonde pertenecía, que debería haber nacido allí. Es donde estoy más feliz y recibo las mejores energías”, reveló Mohr a Revista Sábado.

Y desde hace cuatro años, Mohr está luchando por completar el desafío más importante que puede proponerse un montañista: completar los “catorce ochomiles”, esto es, llegar hasta la cumbre de las 14 montañas del planeta que superan los 8000 metros de altura. Todas ellas se encuentran en las cordilleras del Himalaya y del Karakórum, en Asia.

Juan Pablo Mohr/Captura YouTube

Pero Mohr desea incluso ir más allá: escalar las 14 cumbres sin oxígeno y superar el récord que ostenta el coreano Kim Chang-Ho, quien demoró siete años, 10 meses y seis días; Mohr espera hacerlo sólo en cinco.

Su confianza y determinación quedaron de manifiesto en 2017 cuando inició su objetivo con el desafío más peligroso, la montaña Annapurna (8.091 metros): el 34% de los alpinistas que han intentado escalarla, han muerto en el intento. Pero dicha estadística estuvo lejos de intimidar a Mohr y junto al alpinista Sebastián Rojas, se convirtieron en los primeros chilenos en llegar hasta la cima.

Expedición de Juan Pablo Mohr y Sebastián Rojas a la cumbre Annapurna/Reportaje The North Face

Al año siguiente completaría el monte Manaslu (8.163 metros) y posteriormente en 2019 se coronaría como el primer chileno en llegar hasta la cima del Dhaulagiri (8.167 metros). “Cada ‘ochomil’ es más difícil que el anterior. Quiero más, pero voy paso a paso”, declaró a CMPC tras lograr dicha hazaña.

Quiso más, y pudo más. Aquel año, el más exitoso de su carrera, Mohr se convirtió en el primer montañista en realizar el ascenso a la cumbre del Lhotse (8.516 metros), y luego, sin volver al campamento y en menos de una semana, llegó hasta la cima más alta de la Tierra: el gran Everest (8.848 metros).

Pero el palmarés de deportista nacional no termina acá: dicha travesía la completó sin oxígeno suplementario ni acompañantes que lo ayudaran a abrir caminos, instalar cuerdas, llevar equipaje y armar campamentos. En la historia, sólo el 2% de los montañistas ha llegado a la cima del Everest de esa manera, superando el frío y la altitud, y Mohr es uno de ellos.

Expedición de Juan Pablo Mohr a las cumbres Lhotse y Everest/Tráiler The North Face

Pero, ¿por qué el montañista nacional ha optado por la extrema decisión de subir las montañas sin oxígeno suplementario? “Yo expongo mi cuerpo a los límites que hay que exponerlos para poder hacer estas montañas. Eso de tener ayuda extra o complementaria, como meterse oxígeno, no ha lugar. Justamente en las montañas a gran altura lo que hay es falta de oxígeno. Entonces es trampa enfrentar la montaña con oxígeno de ayuda“, explicó a La Tercera.

Hasta ese momento, el chileno ya había completado cinco de los “catorce ochomiles”. Pero tras el inicio de la pandemia del Covid-19, Mohr se vio obligado a ponerle pausa a su meta. Y este 2021, tiene planeado continuarla. En el horizonte estaba el K2, la segunda montaña más alta del mundo, y también una de las más peligrosas.

K2: “la montaña salvaje”

El K2 está ubicada en la cordillera de Karakórum, entre China y Pakistán. Sin embargo, es conocida como “la montaña salvaje”, y con razón: ha cobrado la vida de uno de cada tres escaladores que han alcanzado la cima. En detalle, 300 montañistas la han conquistado, pero 85 han fallecido en el intento.

Cumbre K2/Captura YouTube

Por si fuera poco, Mohr tenía planeado ascender al K2 en pleno invierno, el único de los “catorce ochomiles” que no había sido coronado en esa estación, donde la temperatura desciende hasta -50 grados y se producen vientos de 200 km/h, lo que aumenta el riesgo constante de avalanchas.

Pero el desafío parecía posible luego del éxito alcanzado el pasado 16 de enero, cuando 10 montañistas de Nepal lograron el primer ascenso invernal al K2 en la historia. No obstante, la alegría no duró mucho, pues durante esa misma jornada se conoció la muerte del destacado alpinista español Sergi Mingote en la misma montaña, tras sufrir una caída cuando descendía al campo base.

Mingote era el co-coordinador del grupo Seven Summit Treks, al que pertenece el deportista chileno. De hecho, fue el propio Mingote quien lo invitó a formar parte de su equipo, según declaró al medio Desnivel. Ambos fueron compañeros de escalada: habían ascendido a las cimas del Lhotse y al Dhaulagiri. Sin embargo, tras el fallecimiento del español, Mohr decidió seguir y luchar por la hazaña.

Registro del ascenso de Sergi Mingote y Juan Pablo Mohr al Campo 1 del K2

¿Qué sucedió?

El viernes 5 de febrero, Juan Pablo Mohr junto a otros dos alpinistas, el islandés John Snorri y el paquistaní Ali Sadpara, iniciaron el ascenso al K2.

Se suponía que los acompañaría el hijo del montañista de Pakistán, Sajid, pero tuvo que abandonar debido a un problema con su regulador de oxígeno. Por esta razón, volvió al campamento III ubicado a 7200 metros de altura.

No obstante, Sajid sería el último que tendría contacto con ellos, pues los esperó durante horas en el lugar para asistirlos durante su regreso, pero no volvieron. Por su parte, el equipo a cargo de la expedición perdió la comunicación con los tres alpinistas.

La búsqueda a contrarreloj

El sábado comenzó la búsqueda en un helicóptero del Ejército de Pakistán, sin éxito. Al día siguiente, el hijo del deportistas desaparecido, Sajid Sadpara, subió un video en el que declaró que las posibilidades de hallar con vida a los montañistas “son casi nulas”.

Este lunes, dos helicópteros subieron, por tercer día consecutivo, hasta los 7.000 metros y recorrieron la ruta de los escaladores perdidos, pero no han tenido suerte.

Uno de los montañistas más destacados de Chile, Mauricio Purto, quien en 1992 se convirtió en uno de los primeros latinoamericanos en llegar hasta la cima del Everest, se mostró sin esperanza ante la opción de encontrar con vida a Juan Pablo Mohr.

“Yo la veo bastante negra, creo que después de tres días sobre 8 mil metros en el K2, lo más probable es que no estén con vida. Me carga ser un ave de mal agüero, pero racionalmente, tres días sobre los 8 mil metros en el K2, en invierno, sin carpa, sin agua. Imposible sobrevivir”, declaró a Radio BioBio. “Murió en su ley”, agregó, lamentando el hecho.

Y este martes, la operación de rescate sumó nuevas dificultades pues las malas condiciones meteorológicas impidieron continuar con la búsqueda. “Los helicópteros están listos para volar. Estamos esperando a que mejore el tiempo”, informó a EFE el secretario del Club Alpino de Pakistán, Karrar Haidri.

El clima adverso, también obligó a dos montañeros paquistaníes, Imtiaz Hussain y Akbar Ali, a abandonar el intento de subir el K2 en busca de los desaparecidos, por lo que regresaron al campo base.

Es martes 9 de febrero, y hasta la fecha, Juan Pablo Mohr junto a los otros dos montañistas, siguen desaparecidos en la altura y el hielo de la segunda montaña más alta del mundo.

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