“El Ritual que Falta”: Los muertos por Covid-19 no son un número

Por Verónica Marinao

Y de pronto, de un día para otro, desde el mundo oficial, las muertes se volvieron estadísticas. Seguramente no fue intencional, pero ocurrió. Se normalizó el dolor de la pérdida, se minimizó la ausencia del ritual. Como si no importara tanto ir a un velorio y sentarse cuidadosamente para que no cruja la madera del asiento; como si diera lo mismo la cantidad de arreglos florales que acompañan un cortejo; como si leer esos discursos tristes, pero con alguna anécdota divertida, ya no fuese tan necesario…

¿Dónde está ese memorial con el nombre de las víctimas del Covid en Chile? Yo no lo he visto. La pandemia se llevó todo. Incluso el ceremonial que creyentes y no creyentes necesitamos.

Me emocionó “El Ritual que Falta”, la producción teatral-audiovisual sobre las víctimas del Covid que estrenó la Corporación Cultural de Quilicura. Dirigidos por Rodrigo Pérez y Alexandra Von Hümmel, los actores Alfredo Castro, Belén Herrera, Catalina Saavedra, Sebastián Labarca, Tamara Acosta y Héctor Morales leen/interpretan las cartas de seis personas que perdieron a algún familiar producto de la pandemia.

Hay una frase en una de esas cartas que es tan conmovedoramente cierta. Una que Ester escribió a su hermano Óscar Arce: “Yo sigo en mi empeño en referencia a las estadísticas: en que no sean un número. Que ese informe diario que se entrega como si fuera un informe del tiempo, se respete. Esos números representan a alguien. Detrás de ese número siempre hubo y hay alguien, una vida humana, una vida paralizada por el dolor”.

De hecho yo misma pude ser un número más de esa estadística. Estuve a punto de morir. Fue en junio del año pasado. Me intubaron unos días, pero, después de tres semanas gravemente enferma, pude volver a casa. Me salvé. Pero no me gusta cuando me dicen que “le gané” al Covid, porque no es así. Sobrevivir no depende de uno. No es que uno dé o no la pelea.

La culpa es del Covid. Y en un país tan horriblemente desigual como este, es injusto hablar de una guerra individual con un enemigo invisible, porque no es lo mismo contagiarse de Covid si se vive en Quilicura, San Bernardo o La Pintana que “ganarle” al Covid si uno vive en Vitacura o Las Condes. Las condiciones y los recursos no son los mismos. Ni siquiera el lenguaje que nos define es el mismo. Cuando hablan de las primeras comunas nombradas, se dice “los pobladores”; en las segundas, viven “vecinos”. Entonces no es difícil imaginar dónde hay más ventiladores mecánicos y más personal médico.

Y como escribe Antonieta a su madre María Manzo en “El Ritual que Falta”, los “viejitos no son prioridad” en un hospital. Esa es otra variable que no depende de uno.

La verdad es que yo siempre pienso, y lo confirmo después de ver este trabajo teatral-audiovisual, que es cierto que me salvé. Pero en realidad quien más se “salvó” fue mi familia. Lo digo porque en esos segundos en que estaba segura de que me moriría, sólo pensé en ellos, en su sufrimiento. Quería abrazarlos y decirles “no tengo miedo. Quiero que estén bien aunque sea difícil”. Y de verdad no tenía temor. Si me salieron algunas lágrimas, fue porque los imaginé sufriendo cuando recibieran la noticia y no pudieran verme por última vez ni siquiera en un ataúd.

La mente es muy veloz; en un segundo pasaron cientos y cientos de pensamientos y de recuerdos. También sonreí. Hasta imaginé que cuidarían muy bien a mi perrita, Melina, porque quizás ellos se conformarían pensando que parte de mí se reencarnaría en ella. Y sonreí.  

Qué ganas de poder darles algo de tranquilidad a quienes escribieron esas cartas. No se los puedo asegurar totalmente, pero creo que sus familiares también pensaron en ellos en esos momentos finales.

Comparto sus dolores, imagino lo triste que debe ser no poder abrazar nunca más a Wladimir Córdova, Gloria López, Óscar Arce, Yanet Véliz, Marcelo Quiñones y María Manzo.

Les hicieron un lindo homenaje. Ellos se lo merecían.

También te puede interesar: Ésta es la cartelera de Santiago Wild, el imperdible festival documental sobre vida salvaje de Ladera Sur

Volver al Home.

Comentarios