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Política

18 de enero de 2022

De las finanzas al cambio de mando: Antonia Rozas, “la jefa en las sombras” de los equipos de Boric

Antonia Rozas en una foto subida por la cuenta de Twitter @SomosArg_Ok el año 2018 Imagen de la cuenta de Twitter @SomosArg_Ok / edición por Patricio Vera

Con una militancia en la política universitaria crítica del PC, la socióloga fue una pieza clave en la campaña y lo sigue siendo en la conformación del nuevo gobierno. Desde la gestión hasta las platas, pasando por el filtrado de CVs y conseguir La Moneda Chica con la U. de Chile, Rozas goza de amplias redes en el FA que comenzó a cimentar desde el activismo universitario a inicios del 2000.

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Todos los días de la semana, Antonia Rozas es una de las primeras en llegar y de las últimas en irse de “La Moneda Chica”, el centro de operaciones -ubicado en Avenida Condell 249, Providencia- donde el Presidente electo, Gabriel Boric, prepara en conjunto con su equipo la transición al gobierno que se concretará el próximo 11 de marzo.

Quienes afinan los detalles de la instalación de la próxima administración, no dudan en señalar a Rozas -40 años- como una figura estratégica y de completa confianza del futuro mandatario.

De hecho, una alta fuente de La Moneda Chica no duda en calificarla como “una jefa en las sombras”, debido a su rol central en la gestión de las operaciones de los equipos, y su posición alejada de las vocerías antes los medios.

Tanto es así que por las manos de Rozas pasan los antecedentes de cada uno de los postulantes al futuro gabinete. Un rol clave que muestra no sólo la influencia de la socióloga de la Universidad de Chile en el entorno íntimo de Boric, sino el poder que ha cimentado en estos meses. Un ascendente que comenzó a fraguarse hace ya algunos años en las altas esferas del frenteamplismo.

De hecho, en el 2017, Rozas fue la encargada de las finanzas en la campaña presidencial de Beatriz Sánchez, donde afianzó sus lazos en la coalición, tal como confiesan diversas fuentes la conocen y han trabajado con ella.

Tan bien evaluado fue su desempeño que cuatro años después cumplió el mismo rol, pero ahora en la campaña presidencial de Gabriel Boric. Fuentes de La Moneda Chica afirman que ella fue la encargada de gestionar el crédito bancario solicitado durante la contienda electoral, que si bien estaba a nombre del Presidente electo, ella se encargó personalmente de gestionar ante los ejecutivos bancarios.

Rozas tiene varias responsabilidades: fue la encargada de gestionar el crédito bancario para la campaña de Boric, participa en la coordinación de equipos y ahora es la encargada de la transición al gobierno de Boric.

Un detalle: durante las primarias, Rozas fue la tercera persona que más aportó a la candidatura de Boric con un monto de $1,5 millones.

Desde el entorno del Presidente electo, en tanto, aseguran que el rol de la profesional trasciende las finanzas. Esto, debido a que Rozas es parte del círculo de confianza de Boric, participando en la conformación y coordinación de equipos, en fijar las metas de cada uno y comprobar los avances del trabajo asignado.

Es por ello que el que ella sea la persona que maneja y filtra las carpetas con los postulantes a los cargos más importantes del futuro gobierno, no ha sorprendido a nadie. Tanto es así que las fuentes aventuran que el nombre de Rozas promete ser aún más incumbente durante y después del cambio de mando.

De hecho, desde esta semana, Rozas se encuentra conformado un equipo para hacerse cargo del proceso de transición entre ambos gobiernos, por petición expresa de Boric. Eso implica, entre otras gestiones, liderar las conversaciones con los emisarios de Sebastián Piñera para el traspaso de toda la información necesaria para la sucesión. Una tarea clave y lejos de ser la última para una mujer que lleva años extendiendo redes en el próximo oficialismo.

Activismo político crítico del PC

La trayectoria política de Rozas partió mucho antes de ingresar al trabajo de campañas electorales.

Tras su ingreso a sociología en la U. de Chile, en 2003, Rozas comenzó sus primeras militancias en los colectivos de izquierda de la universidad.

Sin pertenecer a las Juventudes Comunistas, ese mismo año adhirió a un documento, suscrito por ex dirigentes estudiantiles, buena parte de ellos militantes de la JJ.CC., quienes quebraron con el PC -entonces liderado por Gladys Marín-, para conformar el movimiento Fuerza Social y Democrática. Entonces, Rozas ya había tenido su primera experiencia política al mando del centro de alumnos de Bachillerato (2001) de la denominada -por sus egresados- “la Casa de Bello”.

“Vemos la necesidad imperiosa de aunar esfuerzos en un movimiento social de alcance nacional (…) que logre unificar la lucha por un modelo que reemplace al neoliberalismo. Un proyecto unitario que se convierta en alternativa real de gobierno futuro”, dice un extracto de la misiva.

En su época universitaria, Rozas fue parte del movimiento Izquierda Amplia, quienes sostuvieron la candidatura de Nicolás Grau a la presidencia de la Fech y se posicionaron como antítesis del PC.

El hecho fue uno de las primeras fracturas importantes del comunismo desde el retorno a la democracia.

Aquella escisión, liderada por el histórico dirigente del Colegio de Profesores y militante PC, Jorge Pavez, que provocó que al nuevo movimiento también se sumaran otros dirigentes juveniles del comunismo que tuvieron posiciones destacadas en el movimiento estudiantil de fines de la década del noventa: Ivan Mlynarz (ex pdte. Fech 1999 y 2001, Rodrigo Roco (ex pdte. Fech 1996 y 1997), y también otros dirigente de segunda línea como, por ejemplo, Sebastián Kraljevic, otrora secretario de Finanzas de la Fech en 1999 y asesor estratégico de la campaña presidencial de Gabriel Boric.

Tal como contextualiza un dirigente estudiantil de la época: “era lo que después se conoció como el autonomismo, pero en su fase embrionaria”. Esto es, colectivos críticos del rol de la Concertación en los años de Transición, pero asimismo de los partidos tradicionales de izquierda, como el centenario Partido Comunista.

Por aquella época, Rozas participaba del colectivo Izquierda Ampliaquienes sostuvieron la candidatura de Nicolás Grau a la presidencia de la Fech, donde resultó vencedor el 2005-, agrupación de cierta forma tributaria de lo que era la antítesis del PC en los círculos universitarios: el movimiento Surda fundado por el académico de la U. de Chile y una de las referencias del FA, Carlos Ruiz.

Años después, Rozas cristalizaría sus aceitadas redes frenteamplista desde su formación. Fuentes cercanas a la socióloga sostienen que ingresó a la campaña de la primera candidata presidencial del Frente Amplio, Beatriz Sánchez. ¿El nexo con la abanderada? Los diputados Giorgio Jackson (RD) y Gabriel Boric (CS).

Mismo año en que la socióloga comenzó a estrechar lazos -y redes- con los frenteamplistas, aunque sin asumir una militancia activa en ninguno de sus partidos. De hecho, en el círculo de Boric subrayan que esa decisión le ha permitido cumplir un rol transversal en Apruebo Dignidad, donde es vista como una figura sin lealtades partidarias, lo que facilita su trabajo en cargos de gestión.

Gestora de La Moneda Chica y las redes con la U. de Chile

Además de estudiar en la Universidad de Chile, entre 2012 y 2014, Rozas sacó un máster en Ciencia Política, Instituciones y Procesos en la Universidad Católica.

Uno de sus cercanos asegura que ella se enfocó en un área poco explotada de la sociología: la gestión. Una elección que hoy le rinde frutos, ya que ha sido su fuerte durante toda la campaña.

En tanto, su vida profesional ha estado dedicada al área educativa. Según su página en Linkedin, fue coordinadora ejecutiva de la fundación Puentes Educativos, entre 2010 y 2013.

Ese año, volvió a su casa de estudios, pero esta vez para convertirse en la mano derecha de la Prorrectora de entonces, Rosa Devés, actual Vicerrectora de Asuntos Académicos.

Rosa Devés, vicerrectora de la U. de Chile que tuvo como mano derecha a Rozas, cuenta que «Ella es la que logra concertar las voluntades para movilizar los proyectos«.

Contactada por The Clinic, Devés afirmó que “he trabajado con ella en distintos proyectos desde 2013. Ahí era Prorrectora y estábamos desarrollando un proyecto de educación institucional”.

“Ella era parte de un equipo con Rodrigo Roco y Claudio Castro, que ahora es alcalde de Renca”, detalla la vicerrectora. “Después ella tomó otros proyectos institucionales, siempre en el ámbito de la educación, de la pedagogía, de articular el trabajo de ese ámbito en la universidad. Centrado en la innovación educacional”, agrega.

Devés apunta que la principal capacidad de Rozas “es la gestión estratégica. Ella es la que logra concertar las voluntades para movilizar los proyectos. Tiene una alta ejecutividad, es capaz de hablar distintos lenguajes y de trabajar muy bien en equipo”, sostiene.

Además, confirma que al igual como ocurrió en la pasada campaña presidencial, Rozas también “veía el estado financiero de los proyectos. Ella es muy completa”.

Durante su estancia en la universidad, pasó a trabajar en un incipiente Instituto de Estudios Avanzados en Educación, junto a Alejandra Mizala, su directora.

Rosa Devés, vicerrectora de la U de Chile, afirma que fue Rozas quien gestionó con la universidad el local donde hoy está instalado el centro de operaciones de Gabriel Boric».

En este contexto, Devés afirma que “llegó ahí porque es la persona ideal para sacar adelante proyectos. Creo que por eso ha ido teniendo un rol importante en dos campañas políticas, que no es menor”.

Además, Devés revela que fue Rozas la encargada de gestionar que la universidad le cediera a Boric el Instituto de Estudios Internacionales, donde el Presidente electo tiene su centro de operaciones y que arroja las primeras luces de la influencia que tendrá la Universidad de Chile en el próximo gobierno. “Sí, lo gestionó conmigo y con la aprobación de la Universidad”, confirma Devés a este medio.


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