Así me imaginaba yo, escribiendo libros completos, viviendo en una cabaña con frío y muchos perros. Yo quería hacer algo distinto. Yo tenía ambición. Y el problema está en que, en nosotras, la ambición es sinónimo de egoísmo, ingratitud. Soy egoísta porque no quiero criar.
Copia y pega esta URL en tu sitio WordPress para embeberlo
Copia y pega este código en tu sitio para embeberlo