Política
3 de Julio de 2025Diputado Eric Aedo: “No apoyar a Jeannette Jara significaría la muerte o la extinción de la DC”
El diputado y vicepresidente de la Cámara insiste en invitar a su partido que considere dar un apoyo a la candidata comunista, aunque subraya que para ello se debe elaborar un programa común. Y advierte de las consecuencias que tendría el seguir un camino en solitario. "Yo no tengo una vocación por la extinción ni por la eutanasia política", dice.
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Por una encrucijada atraviesa la Democracia Cristiana (DC) estos días luego de que el domingo la primaria del oficialismo diera como vencedora a la candidata del Partido Comunista, Jeannette Jara, lo que ha hecho que en el partido algunos se dividan entre apoyarla de cara a noviembre o buscar una alternativa más cercana al centro político. En el primer grupo es donde se ha ubicado el legislador y vicepresidente de la Cámara de Diputados, Eric Aedo, que ha llamado a su partido a decantarse por la exministra del Trabajo de la actual administración.
El diputado profundiza con The Clinic en los motivos para dar un respaldo a la militante comunista y advierte de las consecuencias que podría tener para la DC el seguir un camino propio. “Jara le está hablando muy bien a las emociones importantes que hoy día están presentes en la gente, como el deseo de seguridad, de desarrollo económico, pero también de justicia social y de que el mérito sea el que se premie”, afirma.

—¿Cómo interpreta los resultados que arrojó la última encuesta Pulso Ciudadano?
—Veo que la candidatura de Jeannette Jara es una candidatura que está calando hondo en la ciudadanía. No solo en el votante tradicional, sino que en esos siete millones de votantes nuevos que llegaron a votar con la votación obligatoria. Creo que Jara le está hablando muy bien a las emociones importantes que hoy día están presentes en la gente como el deseo de seguridad, de desarrollo económico, pero también de justicia social y de que el mérito sea el que se premie. Honestamente, creo que ese es un eje que le hace sentido a mucha gente, y cuando digo mucha gente, me incluyo.
—¿Y el factor del anticomunismo?
—La gente no se está quedando atada a los clivajes del pasado, de comunistas y anticomunistas, de derechas e izquierdas, progresistas y conservadores, sino que le hablan un Chile distinto nomás.
—Bajo ese marco, ¿qué espera de la definición de su partido?
—Lo que estoy impulsando al interior de la Democracia Cristiana, junto con otras personas, porque esto es un trabajo colectivo, es que la DC se prepare para ser parte de una nueva coalición de gobierno en donde tengamos un programa común, no solo en aquellos temas que nos unen, sino que dejando claras las diferencias que podemos tener, que esté muy centrado en el bien común de Chile, y ese bien común tiene que ser el volver a tomar la senda del desarrollo económico, seguridad en nuestras poblaciones y calles, enfrentar al crimen organizado y que también el desarrollo vaya acompañado de mayor justicia social. En ese sentido creo que es posible construir esa nueva alianza política porque demostró la reforma previsional, que Chile puede crecer y que ese crecimiento tiene que alcanzarle a todos.
Esa es la invitación que hay que hacerle a la DC y que va junto a un apoyo a Jeannette y va asociada también a la construcción de una lista parlamentaria que permita hacer carne esos anhelos a través de proyectos de ley que se transmiten en el parlamento.
—¿Está por que la DC apoye a la candidata Jara?
—Absolutamente. Creo, además, que la candidatura de Jara tiene que ser en el marco de una nueva alianza de gobierno, en un marco programático y obviamente también de listas parlamentarias. Eso es lo que hay que construir.
Por definición de Jara: “Yo no tengo una vocación por la extinción ni por la eutanasia política”
—Sobre la encrucijada que está hoy en la DC, ¿se traduce en la supervivencia del partido o de un proyecto político?
—La encrucijada de la Democracia Cristiana se traduce en ser parte de un nuevo conglomerado político que piensa en el Chile en los próximos 10 y 15 años. Esa es la encrucijada real. Y esa se tiene que traducir hoy día en una decisión de orden práctico: una nueva coalición política, un acuerdo programático de lo que vamos a hacer y una lista parlamentaria. Esa es la encrucijada, esa es la decisión que tenemos que tomar en los próximos días y eso va asociado al apoyo a la candidatura presidencial de Jeannette Jara.
La encrucijada no puede ser, como decía una antigua canción, yo que soy dado al baile, “que sí, que no, que nunca te decides”. Tenemos que tomar una decisión y yo soy parte de lo que ya mencionaba.
—¿Coincide con los dichos del presidente de la DC, Alberto Undurraga, cuando dice que el pueblo de la DC no está ni por Jara ni por Matthei?
—Undurraga agregó a esa frase que el 70% de Chile no estaba ni con Jara ni con Kast, Pero cuando yo veo la encuesta de hoy día, el 33% está con Jara y un 17% con Kast. Así que con esa cifra se le cayó la cuña, digamos.
No, yo creo que hoy día hay un sentir profundo de que Jara encarna esperanzas concretas, y conecta muy bien con Chile, te insisto, que lo que quiere es que el mérito sea lo que te movilice y no tu origen familiar ni el colegio que estudiaste.
—¿Qué opción le queda a la DC en caso de no apoyar a Jeannette Jara? ¿Qué significaría esto?
—Significaría la muerte o la extinción de la DC. Veo que los partidos del oficialismo, nuestros socios históricos del Socialismo Democrático, están en la lógica de constituir una lista parlamentaria mayoritaria, si no única. ¿Qué le queda a la DC entonces? ¿Ir sola? ¿Ir con otros partidos pequeños, que te pueden asegurar un porcentaje de votación, pero no la elegibilidad de sus parlamentarios?
En esto quiero ser extraordinariamente claro en mi opinión. Creo que lo dice mejor un refrán hindú: “Si tú quieres ir rápido, vas solo; pero si quieres llegar lejos, vas acompañado”. Yo quiero que la Democracia Cristiana avance lejos en el futuro y en eso hay que ir acompañado, y por eso yo soy partidario de una lista mayoritaria, si no única, que nos permita tener presencia en el Congreso. Yo no tengo una vocación por la extinción ni por la eutanasia política.
—¿Ha visto ciertos errores en la conducción de Alberto Undurraga sobre esta materia?
—Creo que el presidente de un partido, los que ejercemos un liderazgo político, estamos llamados a darle conducción y propuestas de futuro a la institución que representamos. Más que quedarme en críticas a la conducción, lo que yo quiero hacer es aportar a una perspectiva de futuro de la Democracia Cristiana.
Y soy un firme convencido que ese futuro es junto a otros, no en solitario, haciéndonos cargo de estos nuevos 7 millones de chilenos que hoy día están votando en las elecciones con el voto obligatorio y que su clivaje no es el comunismo, el anticomunismo, ser conservadores o progresistas. Sino que son personas que lo que quieren es ver mejoradas sus condiciones de vida cotidianas en sus barrios, en su casa, sentirse seguros, que los criminales estén presos donde corresponde.
Eso es el camino que hay que construir, a eso yo quiero aportar y creo que esa es la tarea que tenemos quienes decidimos ejercer el liderazgo político.



