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Opinión

8 de Agosto de 2025

¿Hace bien ver NTV?

Foto autor Mariana Hidalgo, Directora de Programación NTV Chile Por Mariana Hidalgo, Directora de Programación NTV Chile

A cuatro años de su creación, la directora de programación de NTV, Mariana Hidalgo, comenta cómo el espacio se ha ido consolidando en un espacio cultural, infantil en gran parte del país. "En un país como el nuestro donde la televisión infantil parecía una especie en extinción (…). NTV aparece hace cuatro años con una propuesta en la que pocos apostaban que iba a cuajar pasada la pandemia.

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La relación de la historia de la televisión y las audiencias de nuestro país siempre ha sido protagonista de una paradoja, como es la de ser un ángel y demonio a la vez. Por un lado, se le acusa de fomentar el consumo pasivo, de reproducir estereotipos, de ser fome, de banalizar contenidos.

Por otro, se le recuerda con ternura, como ese espacio común que reunía a la familia con una compañía permanente. En un país como el nuestro donde la televisión infantil parecía una especie en extinción, donde contra la corriente productores nacionales crearon contenidos con escasos espacios para lucirlos masivamente, NTV aparece hace cuatro años con una propuesta en la que pocos apostaban que iba a cuajar pasada la pandemia.

Con la misma tenacidad con que la que la cultura pasa de generación en generación y con la que los niños y niñas buscan seguir siéndolo en un mundo cada vez menos amable, NTV ha logrado ser el canal cultural más visto, el infantil más sintonizado y, sobre todo, una pantalla que le da identidad y voz a su audiencia.

Aun así, en pleno 2025, con la humanidad viviendo entre pantallas omnipresentes, algoritmos implacables y estímulos sin tregua, una pregunta se vuelve urgente: ¿Puede la televisión seguir cumpliendo un rol educativo, creativo y emocionalmente saludable?

Mi respuesta es sí, pero no porque dirija NTV, es por lo que significa que exista. Solo el hecho de contar con un equipo profesional que cuida el espacio seguro que ofrece la señal, capacitándose constantemente con instituciones y profesionales de distintos ámbitos, nacionales y extranjeros, ya podría ser un gran distintivo para asegurar que sus contenidos sean lo que prometen.

Sin embargo, hay más que eso detrás de los contenidos de NTV. Desde su nacimiento en agosto de 2021, la señal 2 de TVN ha logrado algo que parecía imposible en el paisaje audiovisual chileno: ser un canal infantil y cultural con sentido, con propósito y con identidad nacional. Para cumplir ese rol, aquí se parte de la base que quienes están al otro lado de las pantallas nos son un número de consumidores solamente, sino que son personas, ciudadanos en formación o ya formados, que vibran cuando la curiosidad y creatividad se les presenta.

Porque ven en ello una oportunidad de vida. Detrás de NTV no hay monstruos animados que usan la violencia para ser más “cool”, el humor adulto disfrazado en formas infantiles para lograr más popularidad o fórmulas dañinas para alcanzar éxitos de sintonía. Cerca del 90% de la programación que ha llevado la señal en estos cuatro años es creada y hecha en Chile, con equipos ubicados en distintas regiones, una gran diversidad de especialistas y con la participación de las audiencias, recogiendo la diversidad, los acentos y las historias propias.

¿El resultado? En los horarios de las franjas infantiles, niñas, niños y adolescentes se ven, escuchan y aparecen reflejados, no como espectadores pasivos, sino como protagonistas. NTV no hace televisión “para portarse bien” ni como favor institucional, ni como reemplazo de los cuidadores. Hacemos televisión para que queramos convivir entre personas de distintas edades. Cada espacio está diseñado para contribuir al desarrollo emocional, cognitivo y social de las audiencias, no desde el sermón, sino desde la experiencia.

Cuando decimos que es una programación que aporta al crecimiento integral de las personas, lo hacemos desde la convicción que cada niña y niño debe tener acceso a contenidos que cuiden, inspiren y formen. Tal como señala la Observación General N°17 del Comité de los Derechos del Niño (sí, es bueno mirar los tratados) la infancia tiene derecho al juego, la cultura, el arte y el descanso. Y eso aquí se traduce en programas donde aprender, imaginar y opinar con argumentos y respeto es norma, no excepción.

En los horarios de cultura familiar, las regiones aparecen con tremendo protagonismo, aportando sus tesoros, su identidad cultural, sus formas de vivir y sus aportes al país en distintos ámbitos, no solo gracias a sus expresiones folclóricas. Aparece ese Chile que construye y no destruye, el que no está vomitando odio a través de las redes sociales, sino el que vive y se siente orgulloso del país en el que vive pese a todas las dificultades que enfrentamos. Darle a la cultura, al conocimiento y a las expresiones artísticas un horario estelar, puede ser considerado un bálsamo en medio de la competencia de la televisión abierta.

En NTV, la verdad lo vemos como devolverle el espacio que les hemos quitado por años y permitir el acceso tanto a través de la televisión abierta como desde los espacios digitales de la señal. NTV ha tejido alianzas más allá de las fronteras y con organismos internacionales como UNICEF y UNESCO, además de otras televisoras públicas de distintas partes del mundo. Esto demuestra que la televisión pública puede liderar iniciativas y colaborar con instituciones internacionales, universidades, fundaciones y familias. Gracias a estas relaciones, también ha generado en la página web de TVN el sitio Crianza NTV, con información muy útil para acompañar la tarea de quienes cuidan y educan, considerando que la crianza es una tarea colectiva.

En NTV competimos por sentido, no solo por atraer a las audiencias. Es una apuesta por una televisión como herramienta de transformación social, algo que parecía olvidado y que, sin duda, es un camino difícil en medio de la guerra por la atención. Por eso, cuando decimos que “Hace bien ver NTV”, no es solo un slogan publicitario. Inspirada en la lógica de la Ley de Etiquetado de Alimentos en Chile, la campaña proponen que si hay productos con “sellos negros” que advierten sobre excesos que podrían dañar la salud, NTV se presenta como un canal con sellos positivos: alto en creatividad, alto en conciencia ambiental, alto en diversidad, alto en cultura y alto en patrimonio.

En definitiva, alto en todo lo que sí hace bien. Es una declaración de principios, enraizada en el propósito que TVN le dio al nacer: “inspirados en lo que nos une e identifica, nutrir de cultura y conocimiento a nuestras audiencias, con foco en las nuevas generaciones, entregando contenidos de entretención educativa de calidad”.

El cuarto aniversario de esta señal infantil y cultural es, en realidad, una celebración para todos. Si queremos un país más justo, empático e informado, debemos partir por entregar a nuestras infancias (y a los adultos) el derecho a contenidos que les hagan bien, porque eso también se contagia y se comparte. NTV no solo le hace bien a quienes la ven. Al final, le hace bien a Chile.

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