Política
10 de Septiembre de 2025Qué se juegan los ocho candidatos presidenciales en el primer debate televisado que los enfrentará en pantalla
Quienes aparecerán en la papeleta presidencial del 16 de noviembre se verán las caras esta noche en Chilevisión, la primera instancia de debate que convocará a todos los aspirantes a La Moneda. Dada la visibilidad que tendrá la cita, los candidatos alistaron su puesta en escena y la estrategia que seguirán para capitalizar el encuentro.
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A los estudios de Chilevisión, en la comuna de Santiago, están citados los ocho candidatos presidenciales de la próxima elección del 16 de noviembre (Jeannette Jara, José Antonio Kast, Evelyn Matthei, Franco Parisi, Johannes Kaiser, Marco Enríquez-Ominami, Harold Mayne-Nicholls y Eduardo Artés) quienes asistirán a la primera instancia de debate de los postulantes a La Moneda, además de ser el primero de manera televisada.
Al debate se llega con dos preferencias claras en los estudios de opinión. Se trata de Kast, el abanderado republicano, y Jara, la representante del oficialismo y la Democracia Cristiana (DC). Ambos se disputan los primeros lugares de preferencia presidencial espontánea con distancia del tercer lugar, ocupado por Matthei, la carta de Chile Vamos y Demócratas.

Kast: mantenerse en la pole position
En el comando del candidato republicano, José Antonio Kast, asumen que al estar arriba en las encuestas es probable que todo el resto de los abanderados irá tras él buscando un error.
Por lo mismo es que en su entorno indican que el exdiputado se jugará consolidar su primer lugar en los sondeos. Para ello buscará reforzar su mensaje de la necesidad de un gobierno que se haga cargo de las emergencias ciudadanas —seguridad, economía y social—, sin caer en asuntos que consideren que no son prioridades.
En su equipo saben que los debates de 2021 fueron clave para catapultarlo al primer lugar que consiguió en primera vuelta, por eso se recalca que este puede ser un hito en la campaña. En esa línea, se considera clave evitar cometer errores, para ello, al igual que otros candidatos, ha practicado respuestas a posibles preguntas que lo pongan en aprietos, sobre todo en asuntos valóricos o relacionadas a la dictadura.
También se prevé que se le consulte respecto de cómo espera financiar las propuestas de su programa y profundizar en su propuesta de “Chao, préstamo”, que ha generado críticas desde la izquierda y Chile Vamos.
“Lo que me parece de Kast es que él tiene un discurso y una propuesta basada básicamente en la agenda pública. Lo que no conocemos es algo más de esa agenda pública. Es decir, qué otras áreas de este posible gobierno puede ejecutar. Ahí es donde ha tenido ciertas complicaciones”, opina el académico de la U. Autónoma Tomás Duval.
Una incógnita es cómo lo enfrentará Evelyn Matthei, quien, de acuerdo al sorteo del debate, podrá realizar una pregunta al abanderado republicano.

El intento de Jara por impulsarse y superar el techo del 30%
Jara, en tanto, volverá al ruedo de los debates luego de haberse autoexiliado de los mismos para dar prioridad a su gira por el país, la que inició el 19 de agosto y que termina, según aparece agendado, el próximo 14 de septiembre.
Analistas prevén que la abanderada del oficialismo, por su posición favorable en encuestas —que se ha limitado hasta alcanzar el 30%, porcentaje similar a la aprobación del Gobierno del Presidente Gabriel Boric—, será una de las más apuntadas de la noche. Por lo mismo, dicen, su objetivo estará en “dominar la presión” de recibir dardos y de mantener la compostura ante lo que podría ser una arremetida de dos pesos pesados, dado que, bajo el formato del debate de este miércoles, Kast y Enríquez-Ominami están contemplados para que interpelen directamente a la exministra del Trabajo.
Para Marco Moreno, académico de la Universidad Central, “lo que está en juego no es tanto la originalidad de los programas, sino la capacidad de transmitir credibilidad“.
Por lo mismo, la candidata, señalan en su entorno, busca fortalecer su arraigo popular por su lugar de procedencia y poner sobre la mesa sus credenciales profesionales, como sus dos carreras estudiadas, sus posgrados y, sobre todo, su gestión en el Ministerio del Trabajo, donde consiguió su mayor logro político con la aprobación de la reforma de pensiones.

Matthei: consolidar repunte y acercarse a los primeros lugares
En el comando de Chile Vamos consideran que el debate puede ser fundamental para que Matthei continúe repuntando en los sondeos y se acerque a Kast y Jeannette Jara.
En su equipo consideran que la estructura de la campaña se ha ordenado y que esto ha permitido que la exalcaldesa pueda exhibir de mejor forma sus propuestas y sus diferencias con el resto de los candidatos. Para ello se buscará apelar a su capacidad de convocar mayorías —apelando a que detrás de su figura hay respaldo de sectores que provenían de la centroizquierda, graficados en Amarillos y Demócratas— y la conformación de equipos con experiencia.
“Mostrará que no solo sabe, sino que también puede”, ha dicho el senador de la UDI Juan Antonio Coloma.
En la coalición reconocen que una de las materias que más puede complicar a la candidata es su posición respecto de la dictadura, aunque en las últimas semanas pidió disculpas por su posición inicial expresada en Radio Agricultura donde justificó el golpe de Estado.

Kaiser: marcar diferencias y recuperar terreno en encuestas
En el entorno del candidato nacional libertario Johannes Kaiser existe expectación por el desempeño que pueda tener el diputado en el debate de hoy. La instancia es considerada clave para aumentar en nivel de conocimiento y marcar diferencias con otros candidatos, para remarcar, en su estilo, sus ideas sobre orden y libertad.
El abanderado se preparó con un equipo comunicacional que simuló la instancia del debate, con un especial papel del actor y publicista Fernando Ortiz. Eso sí, en su entorno señalan que se buscará evitar entrar en peleas, de manera de evitar aparecer como el candidato más conflictivo.
En el partido señalan que Kaiser se juega el crecer en las encuestas, que hoy lo posicionan en el cuarto o quinto lugar, algo que él de todos modos no cree que así. Un factor que es considerado clave también es marcar distancia de la figura de Parisi, a quien se considera el candidato “outsider” y que podría apelar a un votante similar al suyo.

Parisi: mostrarse como alternativa frente a los “extremos”
“Chile no es ni facho ni comunacho”, ha dicho el candidato presidencial del PDG, Franco Parisi, como una manera de mostrarse como una alternativa entre quienes no quieren que el país sea liderado por uno de los “extremos” del arco político, como los ha denominado él.
Eso es algo que buscará explotar hoy el abanderado, según señalan en su equipo. Además, pondrá énfasis en sus propuestas más llamativas y que apuntan al bolsillo de los ciudadanos, fórmula que en su equipo señalan que le trajo resultado en la campaña de 2021.
A diferencia de ese despliegue, Parisi esta vez estará en Chile y volverá a estar presente en un debate, por lo que también se cree que esto ayudará a generar mayor tensión en el espacio televisivo.
Así, cercanos al economista indican que hoy el candidato se jugará el pisar los talones a Matthei en las encuestas —suele aparecer en cuarta posición, detrás de ella— y allanar camino para estar presente en un balotaje.

Mayne-Nicholls y la posibilidad de darle visibilidad a su discurso
El exdirigente de la ANFP y exdirector ejecutivo de los Juegos Panamericanos participará de su primer debate presidencial. Por lo mismo ha señalado a este medio con anterioridad que se está preparando “profesionalmente”, luego de que en los partidos se comentara su desempeño en espacios televisivos donde ponían en discusión su rol como candidato.
Como antecedente a favor, comentan desde el equipo, está que puede sacar lustre de sus visitas al país, las que ha realizado a lo largo de su carrera profesional por diversos motivos de sus respectivos trabajos. Asimismo, es uno de los tres candidatos independientes que reunió las 35.361 firmas que pidió el Servicio Electoral (Servel) para inscribir su nombre.
Además, llegará a la instancia con un punto a favor: Marcelo Bielsa, director técnico de la selección de Uruguay, y figura de la que el mundo futbolístico tiene una apreciación positiva como el precursor de los años de la “generación dorada” en el fútbol chileno, dijo que el exdirector de la ANFP era alguien “incorruptible”.

Marco Enríquez-Ominami y la idea de mostrarse como una alternativa a Jara
Enríquez-Ominami, según ha revelado su equipo, ha estado en encuentros constantes con sus equipos de economía, seguridad, relaciones internacionales y derechos sociales, asuntos que tratará en su programa de gobierno.
Pero, con lo que respecta al debate, al exlíder del PRO le reconocen que “no necesita un coach”, dado a lo que ellos denominan un “desenvolvimiento natural” en medios de comunicación. Y es que al exdiputado socialista le celebran su “dominio” del lenguaje y la capacidad de contraargumentar rápidamente ante la presión que se le ejerza sobre él.
De hecho, se remiten a un momento reciente en que en un matinal de televisión le preguntaron por qué insistía con una candidatura presidencial, si ya era su quinta vez, y el candidato replicó cuestionando por qué el canal seguía emitiendo el matinal pese a sus números desfavorables.
ME-O tendrá la posibilidad de lanzar sus dardos a las dos candidaturas líderes de las encuestas. De acuerdo al formato del debate, interpelará directamente al abanderado del Partido Republicano y, además, a la carta del oficialismo y la DC. De esta última es de quien el cineasta espera cosechar votos, dado que guarda interés en ser visto como otra posibilidad para elegir un candidato de izquierda.

Artés, la muestra de la izquierda dura
Por su lado, el “profesor”, como denominan de cariño a Eduardo Artés, también será parte de una instancia presidencial. En este caso, el exlíder del Partido Comunista Acción Proletaria (PC-AH) participará de su tercera aventura presidencial y, por lo tanto, revivirá los momentos de debate en los cuales ya ha sido partícipe en el pasado.
Artés, en todo caso, no ha anotado buenos resultados en encuestas, por lo que en su entorno se vislumbra que este debate sea una etapa para conseguir tener más visibilidad y dejar su mensaje expuesto en pantalla.
Ese punto, ven algunos en el comando de Jara, podría afectar positivamente a la abanderada oficialista, puesto que permitiría encasillarla en un cuadro más moderado que el de Enríquez-Ominami y Artés, lo que podría facilitar la adhesión de personeros de centro que aún no definen su voto.



