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Ana Mombiedro, experta en neuroarquitectura.
Ana Mombiedro, experta en neuroarquitectura.

Quién es Ana Mombiedro, la neuroarquitecta que propone diseñar ciudades pensadas para el bienestar de las personas

La neuroarquitecta y neuropsicóloga española Ana Mombiedro explica cómo el entorno puede influir en nuestra mente y cuerpo. Desde la luz natural hasta la disposición de los muebles, cada detalle del espacio que habitamos puede favorecer —o impedir— nuestro bienestar físico y emocional.

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En las grandes ciudades, donde el cemento y el ruido parecen imponerse sobre el bienestar, una nueva disciplina comienza a tomar fuerza: la neuroarquitectura. Su premisa es simple, pero transformadora: los espacios que habitamos afectan directamente cómo nos sentimos, cómo nos comportamos y, en última instancia, cómo vivimos.

La arquitecta española Ana Mombiedro, docente e investigadora en neurociencia y percepción, es una de las principales voces que impulsan este enfoque. En una entrevista con el vodcast español Impacientes, explica que durante su formación universitaria esperaba el momento en que alguien le enseñara qué tipo de espacios necesitaban las personas. “La arquitectura que yo estaba estudiando tenía que ver con el edificio, pero no tenía que ver con las personas”, recuerda. Esa inquietud la llevó a especializarse en neurociencia aplicada al diseño en la Universidad de Duke y en neuropsicología educativa, desarrollando una mirada que une ciencia, percepción y arquitectura.

Mombiedro sostiene que la naturaleza es la gran maestra del bienestar humano. Elementos como la luz natural, los materiales orgánicos, los sonidos suaves o las vistas abiertas a espacios verdes activan respuestas cerebrales que reducen el estrés y fortalecen la salud. La arquitecta cita el célebre estudio del investigador Roger Ulrich, quien en los años 80 demostró que los pacientes hospitalizados con vista a la naturaleza se recuperaban más rápido y requerían menos analgésicos que aquellos con vista a un muro. “Si aseguramos que las ciudades también cuiden de nosotros, enfermaremos menos”, resume.

Neuroarquitectura: La oportunidad del sector inmobiliario

Más allá de su valor académico, la neuroarquitectura abre una oportunidad concreta para las empresas inmobiliarias. En un mercado saturado por la competencia de precios y la eficiencia constructiva, incorporar principios de diseño basados en la ciencia del bienestar puede convertirse en un nuevo factor de diferenciación y rentabilidad.

Proyectos que consideren la iluminación, la acústica, la ventilación o la conexión con la naturaleza no solo mejoran la calidad de vida de sus habitantes, sino que también aumentan el valor percibido de las propiedades. Se trata de una manera tangible de alinear los intereses económicos con el bien común, demostrando que la rentabilidad y el propósito social no son opuestos, sino complementarios.

Mombiedro menciona ejemplos artísticos y arquitectónicos que ilustran cómo el entorno moldea la conducta: las instalaciones lumínicas de James Turrell o las obras sensoriales de Olafur Eliasson, donde las personas caminan más despacio, observan y se conectan con lo que las rodea. “Si el espacio está vivo, nosotros estamos vivos; si el espacio son piedras y rocas, nos convertimos en piedras y rocas”.

Aplicar ese principio en viviendas, escuelas, hospitales o espacios públicos podría redefinir el rol social del sector inmobiliario. Construir bienestar no es un gesto altruista, sino una estrategia inteligente para el futuro, donde las ciudades ya no solo se diseñan para vivir, sino para cuidar.

Ve la entrevista completa a Ana Mombiedro en Impacientes:
https://www.youtube.com/watch?v=CRo9dZxqLrg&t=1s