Política
7 de Noviembre de 2025Sus inicios políticos, el kiotazo y su retorno a la disputa presidencial a través de Providencia: las rutas de Evelyn Matthei a La Moneda
35 años en política son los que lleva la candidata presidencial de Chile Vamos, quien se encuentra en un tercer intento por llegar a La Moneda. En Retrato Presidencial, el nuevo podcast de The Clinic, se cuentan los hitos que marcaron esa ruta que ha seguido Matthei, con pasos por la Cámara de Diputados, el Senado, el Ministerio del Trabajo y la alcaldía de Providencia. Todo un recorrido que no ha estado exento de episodios clave.
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“Economista, miembro de la comisión de Hacienda de la Cámara de Diputados. Y estrella de la derecha. Algunos dicen que porque es mujer y bonita. Otros por tener el nombre que tiene. ¿Qué cree usted?”. La pregunta la hizo la periodista Raquel Correa a una joven Evelyn Matthei, que en 1992 era diputada por Renovación Nacional, partido del que también era su vicepresidenta.
“Yo creo que sin duda el nombre ha ayudado. Y el ser mujer también. Bonita no me he considerado nunca”, respondió Matthei, con una risa tímida al final. Por entonces ya llevaba su pelo rubio con un largo que no sobrepasaba los hombros, melena que le ha caracterizado en todos los roles políticos que tuvo desde ese momento: diputada, senadora, ministra, alcaldesa y, hoy, candidata a la Presidencia.
A ese último papel llegó 33 años después con una segunda parte, pues en 2013 lo había intentado improvisada e infructuosamente frente a Michelle Bachelet. Tras ese bache, Matthei decidió dar una vuelta larga en su camino a La Moneda.
No volvería a la disputa presidencial de inmediato. Antes prefirió iniciar una aventura electoral por la alcaldía de Providencia, teniendo éxito en el intento frente a Josefa Errázuriz. Desde ese lugar Matthei repavimentó y fue fortaleciendo su figura, con momentos memorables de por medio, como la vez que salió corriendo de la prensa en 2019 tras dirigir el tránsito de las calles de la comuna en pleno estallido social.
Así, la descendiente de alemanes, hija de un exintegrante de la Junta Militar, y licenciada en Economía de la Universidad Católica, se reposicionó en las virtuales disputas presidenciales del sector. Incluso, llegó a ser mencionada para los comicios de 2021, en los que la UDI buscaba levantar al exalcalde Joaquín Lavín, mientras Matthei mostraba interés en competir, aunque terminaría declinando la opción dado el resultado favorable que obtuvo en la reelección municipal.
La “patrulla juvenil” y el quiebre con Piñera por el “kiotazo”
A los inicios de los noventa, Matthei era parte de un grupo parlamentario y político que comenzaba a cobrar relevancia en el retorno a la democracia.
Se trató de la “patrulla juvenil”, compuesto por Sebastián Piñera, Alberto Espina, Andrés Allamand y Matthei. Ellos tenían en común ser jóvenes, jóvenes y de derecha, una más liberal de la que existía. Sin embargo, una situación entre Matthei y Piñera cortaría la relación entre ambos por un largo tiempo.
El inicio de ese episodio ocurrió en 1992, cuando Renovación Nacional (RN), partido en el que ambos militaban, comenzaba a buscar a la figura que sería la o el candidato presidencial del partido para 1994. Allí, Matthei y Piñera se veían como los favoritos. O sea, dos integrantes de un mismo grupo. Y si por entonces la disputa era pacífica o aparentaba serlo, todo cambió cuando se transmitió el programa A eso de, emitido por Megavisión, estación de la cual era dueño Ricardo Claro.
Claro apareció en el panel acompañado de una radio de la marca Kioto. Frente al conductor Jaime Celedón y el resto de integrantes del espacio, reprodujo el casete que había el interior del aparato. Se reprodujo una voz, la de Sebastián Piñera.
“Lo que pueden tratar de meterle, cierto, es el síndrome de una huevá débil, inestable. Que va para allá, que va para acá, que pega tiros, que pega tiros para acá. Pero con suavidad. No puede transformar a la Matthei en víctima“, decía el entonces senador que había sido interceptado telefónicamente y cuyos mensajes de una conversación privada con un amigo estaban siendo transmitidas por televisión abierta.
Los recados guardaban relación con que cuando Matthei fuera invitada al mismo programa, se le fuese más crítico con ella. Para alcanzar ese objetivo, Piñera habló con su amigo Pedro Pablo Díaz, quien era cercano a Jorge Andrés Richards, uno de los conductores del programa.
Piñera, que luego ingresó al estudio, quedó perplejo y reconoció ser la voz reproducida en la radio. Había sufrido espionaje político y, a partir del caso, se abrió una investigación penal que tuvo un final impensado: quien primero había recibido la escucha telefónica había sido Matthei, quien luego la mandó hacia Claro a través de un intermediario. Una vez que se supo ese antecedente, la joven diputada reconoció los hechos, pidió disculpas, lloró, y depuso su carrera presidencial. Piñera ya lo había hecho antes que ella.
La familia fuera de la política
En sus más de 30 años en la esfera pública, Matthei ha sido cauta de su vida privada. De ella se conocen algunas cosas, como que toca el piano, que hizo clases como profesora de básica en un colegio en Pedro Aguirre Cerda, y otros temas que ha decidido compartir con sus adherentes.
Sin embargo, algo que ha mantenido bajo reserva es su vínculo familiar. Casada con el economista Jorge Desormeaux, quien fue vicepresidente del Banco Central, su relación marital no ha sido un tópico sobre el cual Matthei haya expuesto en sus distintos roles políticos. Esa definición la tomó con su pareja, según contó a TVN hace unas semanas.
“Es una decisión mía. De Jorge, mi marido, y mía. Quiero decir que cuando mi padre era una persona importante, también nadie sabía quiénes eran sus hijos. Esta es una tradición familiar”, sostuvo la candidata este año.
Sus hijos son Jorge, Roberto y María Antonia. El mayor tiene 43 y la menor 33. “Ellos viven solos y así tiene que ser”, ha dicho.
Si quieres saber más de la historia de Matthei, visita el capítulo de Retrato Presidencial que cuenta el historial político de la candidata de Chile Vamos.



