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Viaje al origen de Paqui Meneghini, el DT de la U: la historia de cómo un argentino de 17 años, apadrinado por Bielsa, llegó a vivir a Pinto Durán sin salir del colegio y se convirtió en entrenador

Formado bajo la tutela de Marcelo Bielsa y Jorge Sampaoli, Francisco “Paqui” Meneghini pasó de ser un joven analista en Juan Pinto Durán donde era menor de edad a dirigir a Unión La Calera con solo 30 años. Luego de diversos ciclos en el fútbol chileno y en Argentina, su campaña en Rancagua lo catapultó a Universidad de Chile, el club donde vivió sus primeros éxitos. Aquí, sus primeros pasos en Juan Pinto Durán, las salidas con Luis María Bonini, su sello como entrenador y cómo llegó a Universidad de Chile, el equipo que lo vio crecer.

Por 3 de Enero de 2026
Sandro Baza/The Clinic
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Cuando Marcelo Bielsa llegó a Chile, en agosto de 2007, hubo una llamada, hasta ahora desconocida, que tuvo que hacer el entrenador. No fue a Harold Mayne-Nicholls. Ni a su familia. Ni a un futbolista. Fue a la madre de un compañero de colegio de su hija de 17 años. ¿El motivo? Quería que el joven -un apasionado del fútbol que solo había hecho inferiores en equipos de bajo perfil en Rosario- fuera parte de su equipo técnico.

Así, ese adolescente que soñaba en grande en el fútbol inició un camino atípico que lo llevó a cumplir objetivos desde temprana edad: ir a un Mundial, ganar una Copa Sudamericana, conformar cuerpos técnicos de los mejores entrenadores (y jugadores) de Sudamérica y dirigir en Primera con menos de 30 años. Esta semana, ese mismo joven, llamado Francisco Menghini, dio un nuevo salto: ser el nuevo entrenador de Universidad de Chile.

El 10 de agosto de ese año fue un día que cambió para siempre el fútbol chileno. Ese día, en un salón plenario de la ANFP repleto de periodistas y fotógrafos, Marcelo Bielsa fue presentado como el entrenador de la selección chilena. El cuerpo técnico del rosarino, integrado por Eduardo Berizzo y Luis Bonini, entre otros, prepararon sus maletas y se instalaron rápidamente en Juan Pinto Durán, el centro de operaciones de La Roja.

En medio de ese staff que lideraría a Chile al Mundial de Sudáfrica 2010, se encontraba Meneghini.

La historia de cómo Meneghini conoció al “Loco” es conocida. Lo ha contado más de una vez: fue gracias a Inés, la hija mayor de Bielsa, a quien conoció en su etapa escolar. Ella sabía que “Paqui” era un apasionado por el balón, y le abrió la posibilidad de conocer a su padre. Meneghini no dudó. Le envió una carta con diferentes preguntas de fútbol y a los pocos días sonó el teléfono de su casa: era Marcelo Bielsa. En un principio pensó que era broma, pero días después estaba viviendo un sueño.

La conexión fue casi instantánea. Bielsa vio en Meneghini una chispa sobresaliente, los ojos de alguien dedicado, que daría todo por ser parte de su staff. Así, comenzó a ir a una oficina que tenía en Rosario a realizar distintas tareas, como analizar jugadores y partidos.

Y por cosas del destino, vino un llamado del otro lado de la cordillera. Después de varias reuniones presenciales y telefónicas con el presidente de la ANFP, Harold Mayne-Nicholls, Bielsa aceptó ser el director técnico de La Roja.

Meneghini se había ganado rápidamente la confianza del rosarino, y el “Loco” sabía que podía tener un papel fundamental en su ciclo en Chile. Fue en ese entonces que llamó a la madre de “Paqui” para que lo autorizara a ser parte de su cuerpo técnico. Él todavía era menor de edad. Tres días después, Meneghini ya estaba en el país, listo para ser parte de la historia.

Sus primeros pasos en el fútbol y la llegada a Chile

Francisco Meneghini creció en Rosario, una ciudad que respira fútbol. Pero sus padres no eran futboleros: su madre era bibliotecaria y su padre artista plástico. A pesar de ello, sus primeros pasos los dio con un balón al lado; sus abuelos y sus tíos le inculcaron una pasión que lo acompañaría toda la vida.

El apodo “Paqui” también nació en Argentina. A temprana edad, cuando sus padres lo llevaban a Villa María a visitar a su familia, una prima le decía “Paquitito” (por “Francisquito”). Y el sobrenombre quedó para siempre.

Meneghini jugó en divisiones inferiores de Morning Star y Bancario, ambos de Rosario. Su carrera como jugador no prosperó, pero jamás esperó conocer a Bielsa cuando aún estaba en el colegio, y que su vida como futuro entrenador empezara a tomar forma siendo tan joven.

Cuando se mudó a Juan Pinto Durán, su misión era investigar, tener toda la información y conocer todo lo que fuera posible de los rivales de la selección. “Cuando habían partidos, lo veíamos muy poco en Pinto Durán: él hacía la labor que se conoce como el espía“, cuenta Harold Mayne-Nicholls a The Clinic.

El expresidente de la ANFP y candidato presidencial lo conoció muy bien cuando llegó a Chile. “Es muy educado. Era dueño del rol que tenía. Siempre fue muy respetuoso, siempre tenía una buena palabra. Era un muchacho muy dedicado y apasionado por lo que hacía“.

Pero a Mayne-Nicholls le preocupaba algo: que no hubiera terminado el colegio. “En ese tiempo me llamaba la atención que no hubiera terminado la educación secundaria. Se lo hice ver a Marcelo”.

Meneghini no abandonó los estudios, a pesar de su exigente labor en la selección. En sus “tiempos libres”, rindió sus últimas materias como alumno libre de manera presencial en Rosario.

“Paqui” pasó mucho tiempo en Pinto Durán. Veía mucho fútbol los fines de semana, estudiando rivales y aprendiendo diferentes tácticas de juego. Incluso, una de las enseñanzas que le dejó Bielsa fue estudiar psicología si quería ser un buen entrenador. Fue en ese entonces que la figura de Luis María Bonini, el histórico y fallecido preparador físico de La Roja, tomó una relevancia especial en la estadía de Meneghini en Chile: Bonini lo “adoptaba” por el fin de semana, lo sacaba a desayunar y a comer para que saliera unos momentos de la rutina.

El joven argentino no lo sabía, pero vería crecer a la generación dorada, que culminó un proceso histórico al clasificar en segundo lugar de las Clasificatorias al Mundial de Sudáfrica 2010. Un proceso que marcó un antes y un después en el fútbol chileno.

Un joven Francisco Meneghini celebrando el gol de Mark González frente a Suiza en Sudáfrica 2010

El primer ciclo por la U y la travesía con Sampaoli en la selección chilena

Francisco Meneghini vivió en Juan Pinto Durán hasta que se mudó con su novia, Mariela Tagle –su actual esposa– a finales de 2010. En medio de la incertidumbre por las elecciones de la ANFP, se rumoreaba que si Sergio Jadue era nombrado como el nuevo mandamás del ente rector, Bielsa dejaría sus funciones en la selección. Y así fue: luego de tres años y medio de éxitos al mando de La Roja, el rosarino renunció en febrero de 2011.

Sin embargo, el futuro de “Paqui” estaba en el país, y se integró al staff de Jorge Sampaoli en Universidad de Chile como analista de videos, su primer vínculo con los azules. Meneghini integró el periodo más exitoso en la historia de la U, que dejó un saldo de tres campeonatos nacionales y una Copa Sudamericana.

Unos años más tarde, el destino nuevamente lo llevaría a Juan Pinto Durán, esta vez con Sampaoli, que lideró a Chile a Brasil 2014, su segundo Mundial consecutivo. Meneghini ya conocía a la gran base de los jugadores, y fue un pilar fundamental del staff que guió a La Roja en su última aventura en una cita planetaria y que ganó la Copa América en 2015.

En su época como miembro del staff del casildense, Meneghini entabló una buena relación con Sebastián Becacece, quien lo llamó para ser su mano derecha en Universidad de Chile en 2016. Aunque los resultados no los acompañaron en este nuevo ciclo en los azules, el dúo siguió trabajando juntos en Defensa y Justicia, y luego ambos volvieron a integrar el equipo de Jorge Sampaoli en la selección argentina, donde finalmente sus caminos se separarían.

Pero después de tantos años con un rol secundario, “Paqui” ya estaba listo, para su primer desafío como entrenador a sus 30 años. Y el destino para comenzar su travesía sería una tierra conocida: Chile.

Su primera alegría como entrenador de Unión La Calera

El 9 de noviembre de 2018, Francisco Meneghini fue presentado como nuevo entrenador de Unión La Calera. Una noticia llamativa en ese entonces, debido a su corta edad. Pero contaba con experiencia de sobra bajo la tutela de Bielsa y Sampaoli, que aunque ya no mantiene contacto con ellos, le dejaron una escuela que encaminaría a Meneghini para tomar las riendas del cuadro cementero.

Los caleranos estaban realizando una campaña histórica con Víctor Rivero como DT, pero el proceso se demoronó al perder siete partidos consecutivos en la recta final del Campeonato Nacional. Meneghini, a solo dos fechas del final del torneo, tenía la misión de lograr solo un punto para abrochar los pasajes a Copa Sudamericana, que sería la primera participación de Unión la Calera en una cita continental.

En la penúltima fecha, recibieron a Deportes Temuco en el Estadio Lucio Fariña de Quillota, pero cayeron por 1-0, lo que alargó la racha a ocho derrotas.

Todo se definiría en el Estadio Santa Laura, frente Unión Española. Unión La Calera llevaba 678 minutos sin hacer un gol, hasta que Mariano Barbieri marcó el 1-0. Pero el empate del cuadro hispano a los 66 minutos del complemento, puso en vilo las esperanzas de los cementeros.

Luego de defender con el alma su portería en los últimos minutos, Roberto Tobar dio el pitazo final. Y así llegaría la primera alegría de Francisco Meneghini como entrenador, clasificando por primera vez a una copa internacional con el equipo que depositó toda su confianza en él.

El sorteo de la primera ronda de la Copa Sudamericana 2019 no fue favorable para los caleranos: tuvieron que enfrentar a Chapecoense, un duro escollo. Pero Unión La Calera, con Meneghini a la cabeza, pudo sortear el desafío y logró una histórica clasificación a la siguiente fase tras empatar sin goles en Chile y luego 1-1 en Brasil.

Pero ahora tenían a otro rival de peso en frente: Atlético Mineiro. Y desafiando todos los pronósticos, Unión La Calera dio el batacazo al derrotar al cuadro brasileño por la cuenta mínima. El destino no acompañó a Meneghini en su visita a Belo Horizonte, y los cementeros cayeron dramáticamente por penales.

Aunque su aventura en Copa Sudamericana escribió el capítulo más recordado en la historia de Unión La Calera –hasta ese entonces–, el paso de Francisco Meneghini en la quinta región llegó a su fin en septiembre de 2019, luego de una serie de malos resultados en el Campeonato Nacional.

El paso por Audax Italiano

La segunda experiencia de Francisco Meneghini como entrenador fue en Audax Italiano, que anunció su contratación en diciembre de 2019. El desafío no era menor, ya que los itálicos estaban clasificados a Copa Sudamericana.

En ese entonces, Nicolás Crovetto estuvo bajo las órdenes de “Paqui”, a quien recuerda como un adiestrador que entregaba mucha calma al grupo. “Es bastante cercano: cuando tenía algo que conversar contigo respecto de un partido o algún tema personal, te llamaba a un lado de la cancha o te citaba a su oficina. Era muy planificado para todo, entonces eso te entregaba mucha seguridad”.

Y agrega: “En los momentos difíciles de los partidos no perdía el control. Al contrario. Se mantenía muy bien y le entregaba calma al equipo. Y para la forma que él tiene de jugar, que tiene que ver con tener el balón, administrarlo y ser dueños del juego, es muy buena esa calma porque te permite entrar tranquilo al campo a hacer el trabajo; de querer ser protagonista y tener la pelota”.

Crovetto comenta a The Clinic que no fue titular indiscutible cuando Meneghini fue su entrenador, pero siempre estaba considerado en la oncena. En esa línea, remarca que es un estratega directo, que dice las cosas de frente.

“Siempre tuvimos muy buena relación. En algún minuto le planteé una inquietud de algunos partidos, que yo sentía que había jugado bien y al siguiente no fui considerado. Fui un poco enojado a plantearle mi molestia, no entendía por qué me había sacado. Él fue muy abierto a darme su punto de vista, me dijo ‘pucha Nico, no jugaste tan bien’. Fue muy directo. Y eso consolidó mucho más la relación que teníamos, que siempre fue muy buena. Tenía la confianza de decirte las cosas de frente y de prepararte para el partido”.

La pandemia marcó el paso de Meneghini en la tienda itálica, y luego de ganar solo tres partidos en el Campeonato Nacional, y de quedar eliminado en Copa Sudamericana, el DT argentino decidió dar un paso al costado.

La vuelta a Unión La Calera, el paso por Everton y el breve ciclo en Defensa y Justicia

Tras su salida de Audax Italiano, “Paqui” Meneghini volvería a un viejo conocido en 2021: Unión La Calera. Los cementeros tuvieron un buen cometido a lo largo del Campeonato Nacional y se acomodaron en la parte alta de la tabla hasta la última fecha, donde enfrentaron a Universidad de Chile –que peleaba por el descenso– aún con posibilidades de lograr la clasificación a Copa Libertadores.

Pero el resto es historia: los azules dieron vuelta un 2-0 en contra para sellar su permanencia en Primera División, lo que derrumbó la chance de Meneghini de disputar su primera Copa Libertadores. Ese fue el punto final con el equipo que le dio la oportunidad para ser entrenador, y unos días más tarde, a pesar de clasificar a la Sudamericana, el club anunció su salida.

Francisco Meneghini dirigiendo el partido de Unión La Calera frente a Universidad de Chile

El destino finalmente le dio una revancha al argentino, y unas semanas más tarde fue oficializado como el DT de Everton, que clasificó a Copa Libertadores para el año siguiente. Los ruleteros lograron sortear la primera fase tras vencer a Monagas, pero cayeron en la siguiente ronda frente a Estudiantes de la Plata.

La estadía de Francisco Meneghini en la quinta región duró tres temporadas –su proceso más largo–, hasta que Everton dio por finalizado su ciclo luego de caer en la fase de grupos de la Copa Sudamericana 2024.

Meneghini tuvo una breve aventura en Defensa y Justicia ese mismo año, pero solo logró una victoria en nueve compromisos, lo que selló su partida del fútbol trasandino luego de dos meses a cargo del equipo.

Ese año, “Paqui” tuvo una larga pausa sin dirigir. Sin embargo, la vida nuevamente lo traería a Chile: O’higgins lo contactó para hacerse cargo del capo de provincia, una decisión que marcaría para siempre la trayectoria de Francisco Meneghini.

La campaña con O’Higgins que catapultó su vuelta a Universidad de Chile

La temporada 2025 fue, sin lugar a dudas, la mejor en la carrera de “Paqui” Meneghini. Ya con experiencia en el fútbol nacional, y con un proyecto que O’Higgins venía cosechando hace años, el argentino fue la pieza que faltaba para liderar al capo de provincia a una temporada redonda: los celestes alcanzaron la tercera posición con 56 puntos en el Campeonato Nacional y terminaron con una sequía de nueve años sin disputar copas internacionales, luego de clasificar a Copa Libertadores.

Francisco Meneghini al mando de O’higgins

El trabajo de Meneghini rindió sus frutos, y su trabajo llamó la atención de Universidad de Chile, que ya lo tuvo en carpeta en 2023. Tras la salida de Gustavo Álvarez y el sorpresivo anuncio de que “Paqui” no aceptó la oferta del Grupo Caliente –dueño de O’Higgins– la posibilidad de que el argentino fuera el próximo DT de Universidad de Chile tomó fuerza.

Unos días más tarde, Manuel Mayo confirmó que la decisión del directorio de Azul Azul era avanzar las negociaciones con el argentino. Y así, Francisco Meneghini volvió al club que lo vio crecer, el club donde alcanzó la gloria en 2011, que 14 años después, le daría su primera oportunidad en un grande de Chile a sus 37 años.

“Yo siento que es una buena continuidad para lo que es la U hoy día; por el trabajo que venía haciendo con Álvarez, por su estilo de juego y el tipo de jugadores que tienen. Hay jugadores que participaron en la selección en momentos que él estuvo con Marcelo Bielsa y en otros procesos. Siento que se ajusta bastante a lo que ha sido el proyecto de la U de los últimos dos años”, señala Nicolás Crovetto.

“Tiene un gran cuerpo técnico, muy preparado, profesional y cercano a los jugadores. En ese sentido creo que es un muy buen nombre para tomar este momento de la U. Necesitan a alguien que fortalezca el trabajo de los últimos dos años, es la persona indicada para hacerlo; por su forma de trabajar, por su forma de trabajar, su idea y su convencimiento con la que la trabaja. Siento que le va a ir bien. Lo sigo y tengo buena relación con él. De corazón le deseo que le vaya muy bien”, complementa.

Por otra parte, Harold Mayne-Nicholls siempre creyó que Meneghini se dedicaría al fútbol. “A él le apasionaba mucho el fútbol: le apasionaba, lo estudiaba y se desvivía por la actividad. Espero que en la U le vaya muy bien, que trabaje bien y pueda desarrollar todas sus capacidades. Es un muchacho muy profesional, muy serio y se merece todo el éxito del mundo“.

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