The Clinic Lab
Del escenario al dato: cómo 5G está reescribiendo el negocio del entretenimiento en vivo
Desde festivales hasta la gestión de estadios, la red 5G empieza a cambiar la forma de producir, vivir y monetizar espectáculos. Mientras el fenómeno se consolida afuera, en Chile comienza a asomarse a esta transformación con recintos que nacen pensando en conectividad de nueva generación.
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En un concierto masivo, el problema ya no es solo llegar a la primera fila, sino lograr que el celular funcione. Subir un video o interactuar con contenidos digitales suele convertirse en una prueba de paciencia. En distintos puntos del mundo, la industria del entretenimiento está intentando resolver ese cuello de botella con una promesa ambiciosa: usar redes 5G para transformar los eventos en vivo en plataformas digitales de alto valor.
Aunque el despliegue del 5G suele asociarse a más velocidad y menor latencia, su impacto más profundo está ocurriendo en el negocio del entretenimiento. A diferencia de las redes móviles anteriores, esta tecnología permite conectar decenas de miles de dispositivos en un mismo espacio sin colapsar la red. Esto mismo, es una condición clave para estadios, arenas y festivales.
Esto abre la puerta a experiencias personalizadas en tiempo real: cámaras alternativas en el celular del espectador, estadísticas en vivo durante eventos deportivos, realidad aumentada superpuesta al espectáculo o contenidos exclusivos según ubicación y perfil del usuario. Todo esto no solo mejora la experiencia, sino que crea nuevas formas de monetización para organizadores, marcas y productores. Todo más allá de la venta de entradas.
La GSMA, la asociación global de la industria móvil, ha identificado a los estadios como uno de los casos de uso más claros del 5G. Precisamente por su capacidad de convertirconectividad en servicios premium y producción audiovisual más flexible.
Uno de los ejemplos en Europa es el Festival Cruïlla, en Barcelona. En 2019, el evento implementó una experiencia pionera de realidad virtual en 360°, apoyada en conectividad 5G y edge computing. Esto permitió a los asistentes “subirse” virtualmente al escenario a través de lentes VR.
En Chile, esta tendencia comienza a asomarse con la aparición de recintos concebidos desde su diseño para operar con infraestructura 5G. Así, se entiende la conectividad como un habilitador estratégico y no solo como un soporte técnico. “5G cambia la lógica completa de los eventos en vivo. Ya no se trata solo de que la red aguante, sino de cómo la conectividad se transforma en parte de la experiencia, del modelo de negocio y de la creación de valor para toda la industria”, plantea Rodrigo Sahr, vicepresidente de marca de Claro Chile.
“Cuando la tecnología funciona bien, abre espacio para nuevos formatos, nuevas audiencias y nuevas formas de relación entre creadores, productores y público”, agrega.
En ese contexto surge Claro Arena, un recinto concebido para soportar alta demanda de conectividad, facilitar transmisiones desde múltiples cámaras, habilitar servicios interactivos para el público y optimizar la operación del estadio, desde la seguridad hasta la gestión de flujos de personas.
A futuro, el desafío para Chile será pasar de la promesa a los usos reales. Si el país logra integrar conectividad, creatividad y modelos de negocio sostenibles, los estadios y arenas podrían dejar de ser solo escenarios físicos para convertirse en verdaderos hubs de la economía digital del entretenimiento.