Opinión
11 de Enero de 2026
Perfil de Jorge Quiroz: el “recomendado” de Boric
Por Kike Mujica
En marzo de este año, Jorge Quiroz recibió un inesperado sarcasmo del Presidente de la República. En julio, estaba instalado en el comando de Kast. Hoy suena en Hacienda, pese a las reticencias de cierta élite que duda de sus credenciales para manejar uno de los ministerios más complejos para cualquier gobierno.
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El Presidente Boric, quizá, le dio el empujón. En agosto de 2024, el economista y consultor Jorge Quiroz dio una entrevista en El Mercurio. El título fue “Para alcanzar cálculo del PIB del gobierno se necesitaría un milagro económico y no hay milagros en la economía”.
Una opinión dentro de muchas, que tomó otro ribete siete meses después.
En marzo de 2025, con cifras económicas positivas en mano, el Presidente en su cuenta de X escribió con sarcasmo: “¿Qué será de don Jorge Quiroz?”.
Quiroz ensalzado por el Mandatario.
El enemigo de mi enemigo es mi amigo. Días después, José Antonio Kast en su cuenta X posteó: “Mientras algunos celebran la mediocridad, economistas serios como Jorge Quiroz alertan sobre el bajo crecimiento, el alto déficit y el irresponsable aumento de la deuda pública. Chile puede mucho más que el Gobierno incompetente que tiene”.
En julio, Quiroz se convirtió en el rostro económico de José Antonio Kast. Hoy es el más probable ministro de Hacienda.
Un nombre inesperado.
Hombre de Duke
La premisa era la siguiente: “El fuerte de Matthei es la economía. Ahí Kast tiene poco que decir”, repetían, en plena campaña, en Chile Vamos. “¿Quién lo asesora? Nadie”, agregaban.
El summum fue cuando 40 reputados economistas se cuadraron tras la candidata. No provenían solo de la derecha: también figuraron exconcertacionistas.
“Casi se desfonda la sala con tanto ego”, me dijo por esos días un republicano.
Entonces surgió Jorge Quiroz. En modo “kastiano”: una figura sin currículo político conocido, pero confiable para el candidato. Solitario asesor.
Y “recomendado” por Boric.
Quiroz (63 años) es ingeniero comercial de la Universidad de Chile y doctorado en Duke, la misma universidad donde estudió el expresidente Ricardo Lagos.
Su currículo es distinto al común de los ministros de Hacienda que ha tenido Chile: no ha pasado por el Banco Central, ni por organismos extranjeros o la academia; su expertise se centra en asesorías y consultorías a empresas.
“Es experto en temas regulatorios”, me dice un economista que lo conoce desde la universidad.
Su pasado político lo sitúa en la oposición a Pinochet. Él contó que su padre votó por Allende. Dentro del círculo cercano a Kast debe ser de los pocos que votó que NO en 1988. En todo caso, simpatiza con ideas de derecha.
“Quiroz jugó una carta inteligente, tal como Piñera cuando optó por RN y no la DC: había demasiados economistas en la campaña de Matthei y nadie en la de Kast”, me dice un parlamentario de Chile Vamos.
Quiroz asesoró a Rodolfo Carter, cuando éste quería postular a La Moneda. Fue su debut en lides electorales.

¿Será capaz?
No es fácil ser valorado dentro del mundo de los “egonomistas”. Son círculo cerrado. Hay harto narciso. En los cotilleos de pasillo, suelen crucificarse entre colegas.
En medio de la campaña, antes de la primera vuelta, pregunté a empresarios, ejecutivos y economistas qué les parecía el nombre de Quiroz.
No hubo tintas medias: reconocimiento y confianza vs. dudas respecto de sus capacidades para manejar el tesoro fiscal. No tanto por sus destrezas, sino por su perfil. “No es Velasco, ni Larraín, ni Marcel”, me dijeron. Las aprehensiones además tienen que ver con una premisa casi unánime: JAK no es un experto en economía.
Él mismo lo reconoció esta semana en Icare, en medio de una conversación sobre economía: “Hay materias en las cuales yo reconozco que no soy experto y me pueden hacer preguntas que requieran una respuesta más concreta, así que le quisiera pedir a Jorge que nos acompañe acá. porque yo puedo dar el titular y si alguien no queda conforme con el titular, Jorge puede profundizar en algunas cosas”.
Quiroz entonces fue el encargado de responder los detalles de los próximos pasos económicos que dará el gobierno de JAK.

La feroz crítica de Barros
En mis conversaciones también detecté un dejo de distancia con alguien que, según muchos, no pertenece al club.
En plena campaña, el abogado Enrique Barros, un factótum del poder, lo hizo pedazos en el Diario Financiero.
Algo pocas veces visto.
“Me han tocado informes de él, conocerlo como árbitro. No tengo buena opinión de él”
-¿Por qué?
-“No tengo una opinión profesional de él. Pienso que una persona de las características de Quiroz no está habilitada para ser ministro de Hacienda”.
-¿Quién le gustaría?
-“No lo puedo decir, pero es alguien muy superior”.
La frase que utilizó Barros –“no está habilitada”- se entendió en el mundo de la élite como un drástico juicio profesional, pero también como una alerta con los potenciales y numerosos conflictos de interés -por sus pasadas consultorías- que podría tener el futuro ministro.
En plena campaña Jeannette Jara se lo enrostró: “Que la gente lo sepa, la colusión de los medicamentos la organizó el asesor económico de Kast”. También lo vinculó a la colusión de los pollos.
“Yo creo que sería un disparo en los pies tener a Jorge Quiroz de ministro”, dijo el diputado Eduardo Cretton (UDI).
Como asesor del grupo Errázuriz, Quiroz redactó un informe donde criticó el acuerdo SQM-Codelco. Nuevamente se la devolvieron con un ninguneo. Otro factótum, Máximo Pacheco, dijo que los cálculos de Quiroz eran “de servilleta” y que no “tenían sustento”.
En las últimas semanas, en off, economistas de centroderecha han filtrado a los medios que José Luis Daza es el nombre y que Quiroz no da el ancho.
Hasta ahora Kast lo ha respaldado a rajatabla. De hecho, en el primer debate presidencial la única vez que JAK se mostró enérgico y categórico fue cuando defendió a Quiroz ante las críticas de Jara.

Los polémicos dos dígitos
Quiroz debe hacerse cargo del recorte fiscal de 6 mil millones de dólares que prometió JAK en la campaña. Tendrá que lidiar con las presiones de su sector para cumplir el compromiso –“hacer el trabajo sucio”, me dice un parlamentario de la UDI- de achicar el Estado y no morir en el intento. El desgaste de un ministro con motosierra puede ser altísimo.
Desde la izquierda, estarán vigilantes con los recortes y, lo más probable, es que terminen aliándose a los movimientos sindicales.
Será la prueba de que las promesas de los candidatos de izquierda -luchar contra el déficit fiscal- no eran solo eso: promesas.
Quiroz tiene a su favor, por ahora, el precio del cobre que aportará millonarios recursos al Fisco. Será un respiro.
“Sueño con un Imacec de dos dígitos. Me dicen que estoy loco, pero vamos para allá”, dijo esta semana en Icare.
En sectores del futuro oficialismo estas palabras no cayeron bien. Las expectativas altas son una espada de Damocles para los gobiernos. La meta de 4% es cuesta arriba, subrayan, así “que comunicar sobre el 10% es muy peligroso”, dicen en Chile Vamos.



