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Álvaro Ortiz, presidente de la DC: “Hay un afán de dejar establecido que el partido muere, pero aquí estamos”

En medio del debate por el proyecto de Reconstrucción Nacional y las primeras semanas del Gobierno de José Antonio Kast, el nuevo presidente de la DC entrega su primera entrevista y cuestiona una instalación “descoordinada” del Ejecutivo y asegura que hay “soberbia” en el gabinete. Aborda su acercamiento al bloque progresista, aunque lo acota a una disposición al diálogo. Ante las críticas de exmilitantes que acusan un giro a la izquierda, el diputado responde: “No me gustan los extremos. Vengo de un mundo dentro del partido que lideró con éxito Patricio Aylwin. Él es mi referente”.

Por 26 de Abril de 2026
Álvaro Ortiz
Álvaro Ortiz
El diputado Álvaro Ortiz será oficializado por el Servel como líder de la tienda a mediados de mayo. Foto: Felipe Figueroa / The Clinic.
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El diputado y nuevo presidente de la Democracia Cristiana, Álvaro Andrés Ortiz Vera, dice ser “DC hasta la médula”. En esta entrevista con The Clinic, antes de comenzar, dice que si su partido fuese un equipo de fútbol, “yo sería del semillero”. Sentado en un sillón blanco, en la oficina de la directiva democratacristiana —ubicada frente a la Alameda—, Ortiz la ocupa por primera vez desde que ganó la elección del pasado 13 de abril. 

A pesar de que la ratificación del Servel está prevista para mediados de mayo, Ortiz ya asume el espacio como propio. En las paredes cuelgan los retratos de Patricio Aylwin, Eduardo Frei Montalva y Eduardo Frei Ruiz-Tagle, mientras el diputado —que ya ejerce de facto la conducción de la colectividad— habla de un vínculo con su partido que, dice, viene desde el origen.

“Mi segundo nombre, Andrés, es por Andrés Zaldívar. Fue mi padrino de bautizo”, cuenta Ortiz, que además destaca que milita desde los 14 años. Su padre, José Miguel Ortiz, fue dirigente clandestino de la Democracia Cristiana durante la dictadura y muy cercano a Zaldívar.

De hecho, Ortiz padre llegó al Congreso como diputado en 1990 y se mantuvo por siete períodos consecutivos, hasta 2018, sumando casi 30 años. En esa época, cuando su padre asumió, de 120 diputados, 40 eran militantes de la DC. 

Hoy, Ortiz hijo, quien debuta en la Cámara tras haber sido alcalde de Concepción por tres períodos consecutivos, integra una bancada de ocho miembros, de los cuales siete son militantes.

Álvaro Ortiz, diputado y presidente de la DC. Foto: Felipe Figueroa / The Clinic.

—¿Cómo ve a la Democracia Cristiana hoy día?

—Veo a una Democracia Cristiana que tiene un ciclo político como lo tienen todos los partidos y todas las colectividades. No somos un tercio de la Cámara de Diputados como el 11 de marzo del 90, que de 120, 40 eran militantes de la DC. Pero es un partido vivo, un partido que mantiene su vigencia, que tiene una bancada de 8 diputados, que reelegimos a nuestros dos senadores que fueron a la reelección y esperamos que Iván Flores en 4 años más sea reelecto senador y también se sumen nuevos senadores representando la DC.

Este es un partido que tiene que tomar decisiones; para eso queremos convocar a este congreso ideológico una vez ya asumido en propiedad en el cargo. Es un partido que tiene que empezar a ver desde ya su política de alianzas, que tenemos que modernizarnos.

—A propósito de las alianzas, ¿cree que fue un acierto de la Democracia Cristiana el hecho de haber apoyado a Jeannette Jara en el proceso presidencial pasado? Algunos partidos se vieron perjudicados…

—(Interrumpe) Tan históricos como los radicales, que desaparecieron. O los Demócratas o Amarillos, que nacieron de la costilla en la democracia interna y que vivieron menos de diez años.

—Por eso, ¿cree que fue un acierto?

—Ese acuerdo y pacto electoral no ideológico… porque nosotros no nos hicimos comunistas por haber ido con ellos en un pacto electoral parlamentario, ni ellos ni el Frente Amplio se hicieron democratacristianos. En ese sentido, creo que ese acuerdo electoral parlamentario fue acertado en su momento, en el contexto en el cual se hizo la elección del año pasado.

—Esta semana se reunió con los líderes del mismo bloque progresista en la sede del PS para coordinar los esfuerzos como oposición. ¿La DC se va a sumar a ese bloque?

—Esta directiva va a conversar con todas y con todos donde tenemos aliados históricos, como el Partido Socialista, el PPD, el Partido Radical en su momento, y que fuimos parte de un eje que le dio gobernabilidad a Chile. Por lo tanto, aceptando una invitación de la senadora Paulina Vodanovic, presidenta nacional del Partido Socialista, decidimos ser partícipes de esta reunión y escuchar. Diálogo, eso es lo que más cuesta encontrar en estos tiempos, sobre todo en política.

De hecho, el lunes 4 de mayo estamos invitados como bancada a conversar con el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, y con el ministro del Interior, Claudio Alvarado, y vamos a ir porque estamos en eso: conversando, dialogando.

—La DC vivió una fuerte fuga desde la década pasada, con distintos exmilitantes que incluso ahora son parte del Gobierno de José Antonio Kast. Muchos aseguraron que la DC se ha izquierdizado. ¿Fue así?

 —Lo que pasa es que la Democracia Cristiana siempre ha tenido diferentes almas. Unas más cercanas a la derecha, pero gran parte ya se fue del partido y formó partidos por alianzas con la derecha que incluso son parte del gobierno ahora; otros que se retiraron y otros que incluso se fueron al Frente Amplio. De hecho, en la elección interna presidencial del partido como que se caricaturizó nuestra lista, como que éramos una lista comunista, de izquierda, que éramos prácticamente un apéndice del gobierno de Boric. Mire, yo soy democratacristiano ante todo. No me gustan los extremos. Vengo de un mundo dentro del partido que lideró con éxito Patricio Aylwin. Él es mi referente. Por lo tanto, yo creo que conversar y dialogar debería ser algo que se practique permanentemente.

—Pero la flexibilidad y la apertura pueden generar división, lo vimos en la instalación de la presidencia de la Cámara cuando se desalineó el diputado Felipe Camaño. ¿La bancada puede asegurar actuar como bloque? 

 —Mire, yo he conversado con los colegas diputados y diputadas, y tenemos ahí un acuerdo de decirnos las cosas cuando corresponda, de actuar en bloque en materias en las cuales podemos actuar en bloque, porque también quizás va a haber proyectos de ley que afecten más o menos a una región según el distrito que representa cada uno de los diputados, no sé. Eso lo conversaremos.

Sabemos que la Democracia Cristiana siempre es noticia cuando son malas noticias. Porque yo en ningún reportaje amplio en televisión, o en redes sociales, o en diarios he visto, por ejemplo, sobre la renuncia en el último mes de dos históricos de Renovación Nacional, Mario Desbordes y Andrés Allamand, que fundó el partido. No se ha dicho nada.

Entonces, pareciera ser que solo cuando eso ocurre en la Democracia Cristiana es preocupación, o alegría para algunos también, quizás.

Álvaro Ortiz, diputado y presidente de la DC. Foto: Felipe Figueroa / The Clinic.

“Ojalá hubiese más Claudio Alvarado y más ministros como José García Ruminot”

El diputado cuenta con poco tiempo. En la mañana asistió a una recepción en la sede de su partido, en la que invitó a la mesa del Partido Socialista para realizar un saludo oficial a la nueva directiva que lidera junto a la exministra Alejandra Krauss. Luego, se trasladó a la sede del PS para reunirse con dirigentes de oposición, almorzó y, entre medio de su vuelo de regreso a Concepción, hizo un espacio para dar esta entrevista.

En la reunión con los dirigentes de oposición, de hecho, se habló de recurrir al Tribunal Constitucional a propósito del proyecto de Reconstrucción Nacional ingresado esta semana por el Presidente Kast. Pero se optó por dilatar una decisión y planificar una acción coordinada. Días antes del encuentro, sin embargo, la DC había mostrado dudas respecto de hacer reservas de constitucionalidad.

“Podemos ir al Tribunal Constitucional incluso cuando el proyecto de ley salga del Congreso. No es algo que tengamos que verlo ahora ya. Lo que sí se va a tener que votar es en la comisión madre, que es la Comisión de Hacienda, la idea de legislar. Eso lo vamos a resolver en conjunto cuando toque ese momento. De hecho, la otra semana es distrital, así que hay tiempo”, explica.

—¿Todavía no hay una definición respecto a si van a votar a favor de la idea de legislar?

—Lo que pasa es que nosotros siempre hemos estado abiertos al diálogo. Y vamos a apoyar cada iniciativa que tenga como beneficiario y beneficiaria la mayoría de chilenos y chilenas. Y eso es lo que queremos ver.

—Entonces, ¿depende de la actitud del Gobierno el hecho de cómo votar?

—A ver, nosotros hemos planteado como esas líneas rojas que son, por ejemplo, la rebaja paulatina del impuesto corporativo. Lo dijo Ignacio Briones, exministro de Hacienda, que lo que está proponiendo el gobierno antes de nueve o diez años no va a haber resultado. Entendiendo que es un proyecto de reconstrucción y que es un gobierno de emergencia, queremos ver hasta dónde es capaz de ceder el gobierno, por ejemplo.

—¿Y las medidas de compensación también para usted son importantes?

—Las medidas de compensación, por ejemplo, con el tema de contribuciones. Porque se va a ver afectado directamente a los municipios. Lo digo como exconcejal y exalcalde. Además, hay muchos parlamentarios en este Congreso que fueron alcaldes, que fueron gobernadores regionales, concejales, cores y que, por lo tanto, también tienen ese sentido de territorialidad y de lo que significan también esos dineros.

En el fondo común son 200 millones de dólares y ellos estaban disponibles a colocar 130. El mismo alcalde Mario Desbordes dijo que si eso ocurría, él no iba a poder combatir la seguridad y que volverían los toldos azules. Entonces no es un tema ideológico, es un tema concreto.

—¿Cómo evalúa la instalación del gobierno hasta ahora?

—Complicado. Están partiendo. Veo harta descoordinación. Se apresuran mucho en dar anuncios sin tener claro cómo hacerlo, por ejemplo, con el tema de los balones de gas, que finalmente lo harían a través de transferencias, o también ministros que no están cumpliendo su labor de evitar que los problemas lleguen al Presidente, entonces tiene que salir el Gobierno a defenderlos.

¿A quiénes se refiere particularmente?

—A la ministra vocera, la de Seguridad y el ministro de Hacienda también, porque acuérdese que Jorge Quiroz, cuando llegó, con la disposición de decir “ah, si no nos aprueban esto, da lo mismo, tenemos los votos”. O sea, ojalá hubiese más Claudio Alvarado y más ministros como José García Ruminot.

¿Hay dos almas en el gobierno?

—Creo que sí, y se está viendo ya. O sea, cuando se estaba votando esto en el Parlamento, cuando ingresó el proyecto, los libertarios se retiraron de la sala. Está llegando crítica por el lado de la UDI.

¿Y usted es de los que cree que un cambio de gabinete podría corregir el rumbo?

—No, no sé si un cambio de gabinete a un mes y medio sea lo más adecuado. Tendrá que hacerlo cuando el Presidente lo considere conveniente. Pero sí es importante entender que cuando uno llega a gobernar, tiene que hacerlo con humildad. Con harta humildad.

—¿Cree que ha habido soberbia de parte del gobierno?

—Sí, ha habido un poco de soberbia en el gobierno.

Álvaro Ortiz, diputado y presidente de la DC. Foto: Felipe Figueroa / The Clinic.

Ortiz y el protagonismo del PDG: “Demuestra la carencia de líderes potentes en nuestro país, y eso es transversal”

En los ciclos políticos anteriores, los parlamentarios de la DC se sentaban en en centro del hemiciclo y representaban los votos bisagra en las comisiones y en la sala. En este, el Gobierno encontró en el Partido de la Gente una bancada para negociar y la DC ha dejado ese rol al que, aseguran en la interna, estaban acostumbrados.

Ortiz, sin embargo, se muestra optimista y, por un lado, recuerda cómo comenzó el PDG en el periodo parlamentario anterior y cómo terminó. Además, más allá de los votos, dice que el valor de su partido está en lo que tienen que ofrecer.

—¿Se ha invisibilizado el rol de la DC?

—Lo que pasa es que hoy día, por ejemplo, ya vi que el Gobierno está diciendo que no era tan así como planteó el PDG el acuerdo. A menos de dos días ya están teniendo sus problemas.

La DC son ocho votos, pero más allá de la cantidad de votos, son los aportes que nosotros también podemos entregar en diferentes áreas. En el período pasado, además, el PDG terminó sin ningún parlamentario y, de hecho, la DC absorbió dos de esas parlamentarias que eran del PDG: Mónica Arce y Karen Medina. Veamos lo que ocurre. Ya perdieron uno.

—¿Cómo ve al PDG?

—Jamás miro en menos a nadie. El Partido de la Gente no tiene ninguna sede en Chile. Ni una. Todas sus reuniones son por Zoom y sacaron 14 diputados. Su candidato presidencial sacó como 2 millones y medio de votos. Y están ahí. Un candidato que pasa gran parte de su vida en Estados Unidos, que viene solo para ser candidato. Es bien curioso el fenómeno. No sé si es para imitarlo, pero es curioso.

—¿Y a qué le atribuye el éxito?

—A un discurso que le hace sentido a mucha gente.

¿Un discurso populista?

—No sé si es populista, pero el discurso, como ellos me dicen, ni facho ni comunacho. Pero también creo que demuestra la carencia de líderes potentes en nuestro país, y eso es transversal. Chile carece de liderazgos potentes que le den confianza a la gente.

¿Cree que con la aparición del PDG ocupando el centro político, la DC pase a la irrelevancia?

—No, creo que no. Porque no sé qué tan potente y estable puede estar Parisi en un tiempo más como líder. O sea, él le había dicho claramente a su bancada “no apoyen este proyecto” y terminaron apoyándolo. ¿Qué hubo entre medio? ¿Cuál fue la negociación? No lo saben. Pero todo al final se sabe.

Al hablar de la irrelevancia del partido, siempre pareciera ser que hay como un afán de dejar establecido que la DC en esta muere. En todas las elecciones pasa: “no, si ahora la DC muere”, pero ahí estamos, con una realidad distinta de hace 30 o 40 años atrás.

—Hay quienes han calificado el proyecto de Reconstrucción Nacional como una reforma tributaria encubierta que favorece a los súper ricos. ¿Coincide con esa descripción?

—El gobierno dice que no.

¿Y usted? ¿La Democracia Cristiana?

—Es un proyecto que debería haber sido presentado por cuerdas separadas, no todo junto. No mezclar reconstrucción, reactivación económica, una reforma tributaria encubierta. Porque cuando tú hablas con el gobernador de Ñuble, dice que la etapa de reconstrucción de los incendios de este verano está casi lista y que está resuelta.

Álvaro Ortiz, diputado y presidente de la DC. Foto: Felipe Figueroa / The Clinic.

¿Por qué creen que el gobierno anterior no logró darle continuidad a su proyecto? ¿O más bien le entregó la banda presidencial al otro signo político?

—Obviamente, por el péndulo, pero vuelvo a reiterar: porque Chile carece de liderazgos potentes que la gente sienta confianza y que se mantengan en el tiempo. Hay liderazgos desechables. Y porque cuando salen con el discurso de la altura moral, creo que fue algo que terminó siendo una bola de nieve para el gobierno.

El Presidente Boric entendió al final que una cosa muy distinta era andar en la calle con el estallido social a gobernar. Pero no sé si todos lo lograron entender dentro de su gobierno.

—¿Y en el Frente Amplio ha visto esa reflexión?

—De algunas personas sí, de otros no.

—¿Quiénes no?

—(Ríe y guarda silencio).

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