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15 de Mayo de 2026Creada a partir de sus propios residuos: Silversida, la línea de cerámica de Ikea que busca potenciar la economía circular
Desde Ikea explicaron a The Clinic que la serie de vajilla Silversida reutiliza residuos cerámicos generados durante la producción, los que son triturados y reincorporados como materia prima para fabricar nuevas piezas. La iniciativa busca avanzar en modelos de economía circular dentro de la industria.
Por Carolina Mardones L.
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Platos, tazones y bowls de distintos tamaños son los productos que forman parte del catálogo sustentable de la empresa sueca Ikea y que en Chile ya cuenta con dos tiendas. Se trata de la línea Silversida, creada en base a los propios residuos de cerámica de la empresa, los que posteriormente son triturados e integrados nuevamente en nuevas piezas.
La encargada de sostenibilidad para Ikea en Chile, Bernardita Correa, explicó a The Clinic que “la serie Silversida se desarrolla a partir de residuos cerámicos generados en el propio proceso productivo. Son piezas que no cumplen con los estándares finales de calidad después de su segunda cocción y que, en vez de ser descartadas, se recuperan para volver a entrar al ciclo de producción”.
“El proceso consiste en recolectar esas piezas, molerlas hasta convertirlas en un polvo fino y luego mezclar ese material cerámico reciclado con materia prima virgen para fabricar nueva vajilla. Es un buen ejemplo de cómo Ikea busca aplicar la circularidad desde el diseño y desde la producción, no solo al final de la vida útil del producto, añade.
Consultada sobre cómo nace la idea de reciclar el material, Correa señala que viene de “un desafío muy concreto asumido por Ikea para recuperar a gran escala un material que históricamente ha sido difícil de reciclar una vez cocido, como la cerámica. Este desarrollo comenzó en 2020, a partir de un trabajo colaborativo con un proveedor de loza y porcelana en Rumania”.
La tarea del reciclaje en Ikea
Desde la empresa detallan que “cada pieza de la serie incorpora aproximadamente entre un 65% y un 70% de residuos cerámicos provenientes de la producción interna. Más allá del porcentaje, lo relevante es el aprendizaje que hay detrás, lo que demuestra que es posible repensar procesos productivos tradicionales y encontrar nuevas formas de aprovechar materiales que antes probablemente habrían terminado como descarte”.
“Trabajamos con distintos tipos de materiales reciclados, renovables o provenientes de fuentes más responsables. En el caso de las fibras naturales, además de ser renovables, muchas veces permiten trabajar con comunidades de artesanos y productores en distintos países, lo que conecta sostenibilidad ambiental con impacto social”, agrega Correa.
También destacó que los producto de la línea Silversida son considerados un hito porque es la primera vez logran “producir vajilla utilizando cerámica reciclada de sus propios residuos de fábrica a gran escala. Además, su diseño (como el uso de salpicaduras azules) fue pensado estratégicamente para disimular imperfecciones naturales del material reciclado, extendiendo así la vida útil estética del producto“.

Tampoco se desperdician alimentos en Ikea
otro punto importante para la empresa sueca es el implementar estrategias relacionadas a reducir el desperdicio de comida “porque implica usar mejor los recursos, evitar residuos innecesarios y reducir impactos ambientales asociados a la producción y disposición de alimentos. Nuestro enfoque considera tres líneas de trabajo: evitar, medir y gestionar de manera responsable“.
“Primero, buscamos prevenir el desperdicio a través de una mejor planificación de la operación. Segundo, medimos para entender dónde se generan las principales pérdidas y tomar mejores decisiones. Y tercero, gestionamos los excedentes de manera responsable. En Chile, por ejemplo, Ikea ha trabajado con organizaciones como Gastronomía Social para donar alimentos en buen estado provenientes de restaurantes, bistró y casino de trabajadores. Desde 2022 se donaron más de 50 toneladas de alimentos, permitiendo que fueran aprovechados por personas y comunidades que los necesitaban, en vez de terminar como residuos”, destacan.
Con respeto a las donaciones de alimentos, precisan que se trata de alimentos que no alcanzan a venderse, pero que son aptos para el consumo humano. En ese sentido, informaron que desde el 2022 han donado más de 500 toneladas de alimento.



