Secciones

The Clinic
Buscar
Entender es todo
cerrar

The Clinic Lab

En el incendio del Jardín Botánico de Viña del Mar
En el incendio del Jardín Botánico de Viña del Mar

Investigación explora los tres factores naturales que propiciaron el incendio en Jardín Botánico de Viña del Mar

El estudio realizado por la egresada de Geología de la Universidad Central de Chile, Fernanda Abarca, junto a la académica, Regina Toloza, explica por primera vez cómo la coincidencia de especies determinadas, la geomorfología de una quebrada y la acción inusual del viento impulsaron la devastadora acción de las llamas.

Compartir

En febrero de 2024 un incendio afectó al Jardín Botánico de Viña del Mar. En solo 45 minutos, las llamas provocaron la muerte de cuatro personas, consumieron el 90% de la superficie del lugar y arrasaron con valiosas especies de fauna y flora nativa. A más de dos años de la catástrofe, un estudio de la Universidad Central explica en detalle cómo los factores naturales coincidieron en un mismo lugar para propiciar este mortal escenario.

“Los resultados del estudio mostraron que la geomorfología tuvo el rol principal de propagación, especialmente la estructura encajonada de la quebrada ‘El Olivar’ y sus pendientes, que fueron los que favorecieron el avance del fuego”, asegura Regina Toloza, geóloga y académica U. Central que guió la investigación.

Fernanda Abarca, egresada de Geología y coautora del estudio, explica que si el mismo incendio se hubiera registrado en un lugar con la misma vegetación, pero en una superficie plana, el avance del fuego hubiera sido más lento. “Las pendientes y el viento son factores que están totalmente ligados, porque el fuego en sí genera su propio viento. Y esto, sumado con la inclinación de la pendiente, más los vientos atmosféricos,  incrementa mucho más la velocidad de propagación”, asegura.

Otro aspecto que permitió el rápido y devorador efecto del incendio fue una característica propia de algunas especies de plantas que se encontraban en el Jardín Botánico de Viña del Mar. “Acá estamos hablando de una vegetación aceitosa y eran hectáreas de esta vegetación”, cuenta Fernanda Abarca. 

Para tener una idea, el efecto del aceite de árboles como el pino o el eucalipto expuesto a altas temperaturas es similar al que se provoca al lanzar un fósforo encendido a una fuente con aceite hirviendo para cocinar. La combustión es instantánea y, en el caso del Jardín Botánico, permitió que el incendio también se propagara bajo tierra. 

A los factores geológicos y vegetales que incidieron en la tragedia, se suma un tercero: la dirección del viento. “Nosotros nos preguntamos por qué el lugar no se había quemado anteriormente. Esta fue la primera vez que el Jardín Botánico se quemó. Y ahí, los trabajadores y personas del lugar, nos explicaron que antes habían ocurrido incendios en Viña del Mar, pero los vientos siempre venían desde el norte hacia el sur. Entonces, nunca alcanzaban al Jardín Botánico, a diferencia del año 2024, que el incendio fue desde sur a norte”, explica la investigadora, Fernanda Abarca. 

La conclusión del hallazgo, que duró seis meses, es que “los factores geológicos sí pueden influir en la propagación de incendios forestales. En este caso, factores como la geomorfología y el control estructural de la quebrada condicionaron la dirección y el comportamiento del fuego, donde también se observó que el impacto, además de ser ambiental, afecta también el valor turístico, científico y educativo del Jardín Botánico”, afirma la académica, Regina Toloza. 

Los resultados de la investigación se presentaron en el XIV Congreso de Investigación Turística de Chile, que se desarrolló en Puerto Williams, organizado por La Sociedad de Investigadores en Turismo de Chile (Societur) y el Centro Internacional Cabo de Hornos (CHIC). Para la vicerrectora de Investigación, Innovación y Postgrados de la U. Central, Paula Barros, este estudio abre la posibilidad de la transferencia del conocimiento concreto a partir de las tesis de grado. Nuestros estudiantes hacen tesis que efectivamente pueden ser revisitadas desde otras miradas, en este caso la mirada turística, para entender la importancia que tienen los factores geológicos en la seguridad, la protección del entorno y en un turismo sustentable”, expresó.