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25 de Mayo de 2026Por qué nos sentimos tan mal, el libro que cuestiona la trampa del siempre estar bien: “Nos hemos convertido en esclavos y esclavizadores”
En un contexto marcado por el agotamiento, la ansiedad y la presión por rendir constantemente, el libro “¿Por qué nos sentimos tan mal?” cuestiona la idea de que el bienestar depende únicamente del esfuerzo individual. Sus autores plantean que el malestar actual responde también a una lógica social donde el éxito, la productividad y la autoexigencia parecen no tener descanso.
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En medio de conversaciones cada vez más frecuentes sobre ansiedad, agotamiento y burnout, el libro “¿Por qué nos sentimos tan mal?” propone mirar el malestar contemporáneo desde otra perspectiva. No como una falla individual, sino como el resultado de una sociedad marcada por la autoexigencia y la presión constante por rendir.
“Te sientes un empresario de ti mismo… y tu vida, tu producto. Tu tiempo libre es capital que debes invertir sabiamente. Tu cuerpo es un proyecto que debes optimizar con dietas y gimnasio. Tus relaciones son una red de contactos que debes gestionar”, plantea el libro escrito por Claudia Lewis y Camilo Pino.
En conversación con The Clinic, Pino explicó que tras una serie de conversaciones con amigos se dieron cuenta que “no somos felices como la idea que nos están vendiendo de qué debería ser la felicidad. Miramos el romanticismo de nuestros abuelos, bisabuelos, que le faltaban los dientes ahí metido en el campo, pero eran felices por alguna razón, sin tener nada de lo que nosotros tenemos. Nosotros tenemos el doble y disfrutamos muchos placeres y en el fondo nos sentimos mal“.
“Nuestro primer libro (De Sócrates a Netflix) es más académico en el sentido de introducción a la filosofía, temática filosófica, y que las personas podían leer los capítulos sin un orden. La gracia de este segundo libro es que no es de autoayuda, pero ayuda a sanar o a reconocer ciertos patrones que se transforman en una especie de consuelo“, agrega Lewis. “Llegamos a la conclusión que todos nos sentimos mal y por eso el libro se llama ‘¿Por qué nos sentimos mal? Porque es un problema transversal”.
El hámster atrapado
Uno de los primeros ejemplos que plantea el libro es la vida de un hámster que está obsesionado con rendir su mejor tiempo en su rueda. Cada vuelta en esa rueda se convierte en electricidad que alimenta el sistema de seguridad que lo mantiene preso en esa jaula. Ese hámster es esclavo y esclavizador.
Sobre si se han sentido como ese pequeño roedor, Pino plantea que “el que escribiéramos este libro no nos pone en una categoría superior a las personas afectadas. Somos, al igual que los lectores, susceptibles a este sistema. Para crear este libro tenemos que grabar reels, tenemos que estar pendiente de nuestras redes sociales y es porque nosotros no tenemos cura, tenemos simplemente diagnóstico. Incluso después de escribir este libro es difícil sentarse un fin de semana como Cristian Castro a solo ver una mesa negra“.
“Al final la vida es una vorágine de situaciones y el pausar es muy difícil. Como que uno tiene que hacer un esfuerzo consciente para pausar un rato y estar presente en el minuto. Claro, puede parecer hipócrita que aunque nosotros hayamos escrito este libro, que es un análisis, una especie de crítica si se quiere, no podemos salir de esta dinámica. Eso a mí me parece divertido y triste también al mismo tiempo porque estamos todos inmersos en este sistema”, plantea Lewis.
¿La generación de cristal?
Con respecto al cansancio crónico que dicen experimentar las nuevas generaciones, Pino comenta que “a nosotros nos pasa que hablando con gente mayor, muchas veces a nuestros papás les cuesta entender nuestra situación. Uno dice: ‘No podemos conseguir departamentos, no podemos conseguir nada. Imposible, realmente imposible una casa propia’ y cuando uno lo habla con los papás, dicen: ‘En mis tiempos era igual, pero éramos más dedicados’. Pero los números dicen totalmente lo contrario. No hay cómo ir contra la estadística”.
“Entre los 80 y los 90s la tensión respecto al trabajo era un otro. Por ejemplo, lo que uno ve en los Picapiedras, los Supersónicos, el enemigo era el señor Rajuela, era tu jefe. La gracia del sistema contemporáneo, el mundo que nos toca habitar a nosotros como Millennial y Centennial, es que esa tensión, ese otro, la otra edad, se ha vuelto a nosotros mismos. Nos hemos convertido en esclavos y esclavizadores. Entonces no tenemos un otro al que canalizar la ira o la rabia. Somos el hámster“, recalca.
Ante la pregunta si es posible salir de este sistema, Lewis es clara. “Si te soy sincera, es imposible salir. Es como una especie de mano invisible, así como al estilo de Adam Smith. Pero sí podemos tener actos de rebeldía en nuestra vida cotidiana. Nosotros invitamos a ser rebeldes en la vida cotidiana. Por ejemplo, a darte el tiempo como si tienes mucho trabajo a decir ‘basta, hoy día voy a parar y voy a ver una película y la voy a disfrutar y mañana seguiré trabajando porque siempre, siempre va a haber trabajo’. Invitamos a ponderar y a darle el lugar a las cosas, darle a las cosas el lugar que les corresponde”.




