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Francisco Paredes

Negocios

11 de Junio de 2026

Industria advierte que los dos decretos en Contraloría dejarían inviable a la mayoría de los PMGD

"Hay fondos de inversión que ya están saliendo del mercado”, advierte el director de Acesol, Erich Schnake. La industria sostiene que los decretos N° 88 y 125, hoy en Contraloría, dejarían sin sustento a cerca del 65% de los pequeños generadores renovables.

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El sector de los sistemas de Pequeños Medios de Generación Distribuida (PMGD) atraviesa uno de sus momentos de mayor incertidumbre, señala en conversación con The Clinic el director de Acesol (Asociación Chilena de Energía Solar), Erich Schnake. ¿La razón? Dos decretos que el Ministerio de Energía desde el 8 de abril mantiene en revisión en la Contraloría General de la República (CGR) podrían cambiar las reglas con las que se financian estos sistemas.

Desde la asociación gremial advierten que los decretos N° 88 y N° 125, podrían dejar a cerca del 65% de las centrales de los PMDG sin ingresos suficientes para sostener sus operaciones, cumplir con compromisos financieros ni mantener exigencias con sus contratos de crédito, comprometiendo cerca de 690 centrales renovables en operación y construcción y más de 60 mil empleos directos de difícil reemplazo.

Conocidas estas modificaciones regulatorias, el director de Acesol revela que ya “hay fondos de inversión que ya están saliendo del mercado. Por un lado quieren que haya más inversión, pero por otro lado no quieren que los fondos de inversión se beneficien directamente de las políticas del gobierno”. 

Una serie de decretos que impactaban a la industria fueron impulsados por la administración anterior, sin embargo tras ser retirados por el nuevo Ministerio de Energía, encabezado por Ximena Rincón, fueron reingresados el pasado 7 de abril a la Contraloría para su revisión en similares condiciones de contenido, entre ellos el DS N° 125 y el DS N° 88.

Sobre las conversaciones que mantiene con las autoridades del sector, Erich Schnake comenta que las reuniones que han sostenido con la ministra y el subsecretario Hugo Briones, “han sido muy cordiales, dan a entender que comprenden el problema, pero eso no se ve reflejado en acciones que busquen disminuir la incertidumbre que existe hoy día”.

El inicio del problema

Para entender el origen del problema, es importante explicar que los PMGD son plantas generadoras que inyectan energía en la red de distribución urbana, con un tamaño limitado (hasta 9 MW de potencia), a diferencia de las grandes plantas (200-600 MW). 

Estas centrales no usan la red de transmisión troncal, ocupan terrenos ya intervenidos, tienen menor impacto ambiental y permiten postergar costosas líneas de transmisión. La regulación que los habilita nació de forma incipiente en 2006 y se consolidó hacia 2010. 

Como los proyectos son de menor magnitud, no pueden acceder a contratos de gran volumen del mercado mayorista. Es por esto que el Estado les ofreció un precio estabilizado, que en la práctica es una tarifa fijada por decreto y revisada cada seis meses que no garantiza un monto, pero sí una proyección de ingresos. Es esta misma proyección de ingresos la que permite a las firmas del sector financiarse. 

Los decretos 

Sobre el DS 125, Ercih Schnake explica que el objetivo principal era establecer el marco para el almacenamiento de energía y regular cómo se remunera el almacenamiento y la forma en que el Coordinador Eléctrico Nacional debe ordenar la operación de las plantas con este sistema. 

El problema, según explica el director de Acesol, es que en esta misma discusión se introdujeron reglas que afectan directamente a los PMGD, como la aplicación de recortes por congestión.

Explica que aplicar estas reducciones “reduce en forma considerable la cantidad de energía que pueden inyectar los PMDG, y eso se traduce en una merma directa a los ingresos: los PMGD venden todo lo que producen porque no tienen contrato. No pueden vender por contrato y después respaldarse en el mercado spot. Eso no existe para ellos”, indica Schnake. 

En cuanto al DS 88 que modifica la regla con la que se calcula el precio al que venden su energía, el representante del gremio manifiesta que “si antes tenía una proyección de precio que se parecía en cierta medida al de los contratos, ahora, al igualarlo al costo marginal, le quita prácticamente todo ingreso adicional. Y esa incertidumbre tampoco la pueden soportar los PMGD”. 

El impacto financiero 

La mayoría de las compañías con este tipo de proyectos son financiadas con créditos internacionales. Una caída relevante de ingresos activa los covenants (las cláusulas de resguardo de esos créditos)  y abre la puerta a reestructuraciones. El desenlace más probable, “va a terminar con una concentración del mercado, porque lo más probable es que solamente empresas más grandes puedan seguir manteniendo proyectos PMDG”, advierte. 

El gremio cuestionó, además, el orden del proceso: “Pusieron la carreta delante de los bueyes”. Y añade: “Primero tendrían que haber regulado y haber asegurado la posibilidad de que los PMGD pudieran salir al mercado a buscar contratos y después haber eliminado el sistema de precio estabilizado”. 

“Lo que hicieron es que eliminaron el sistema de precio estabilizado y ahora nos están diciendo que están disponibles para discutir cómo vamos a regular a futuro el acceso mercado a los PMDG con los que queden”, asevera.

Por otro lado, desde la asociación señalan que los beneficios no se contabilizan. Un informe de la consultora Vinken estima que el desplazamiento de energía más cara que producen los PMDG genera ahorros de hasta US$1.100 millones al año, frente a una compensación por precio estabilizado de cerca de US$300 millones. 

Un estudio de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Chile arroja un beneficio menor, con una cifra que se sitúa en US$350 millones, sin embargo es superior al costo del sistema. 

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