AUTO TEST
24 de Junio de 2026El invierno pone a prueba el auto: qué revisar, qué creer y qué olvidar de una vez
Los cuidados del auto en invierno van mucho más allá del ritual de "calentar el motor". Neumáticos, batería, parabrisas y hábitos de conducción forman el verdadero kit de supervivencia para la temporada fría.
Compartir
Cada invierno, muchos conductores chilenos repiten el mismo gesto: encienden el auto, lo dejan andando varios minutos en ralentí y esperan, convencidos de que el motor necesita ese calentamiento para funcionar bien. Es un ritual heredado de otra época, de los tiempos en que los motores de carburador exigían exactamente eso. Hoy, sin embargo, esa costumbre no solo es innecesaria: puede ser dañina.
¿Para qué sirve realmente calentar el motor en frío?
En los automóviles modernos con inyección electrónica —que es prácticamente la totalidad del parque vehicular en Chile—, el motor no necesita minutos de ralentí para estar listo. Según Esteban Durán, Technical & Quality Manager de Geely Chile, bastante con encender el vehículo, esperar entre 30 y 60 segundos para que el lubricante circule por los conductos, y comenzar la marcha de forma suave y progresiva. El motor alcanza su temperatura operativa óptima más rápido en movimiento que detenido.
El problema de prolongar el ralentí es concreto: una combustión incompleta en frío deposita residuos en el cilindro, acelera el desgaste de piezas y consume combustible sin producir kilómetro alguno. En términos de cuidados del auto en invierno, este es el mito más costoso de mantener.

Los neumáticos: el único contacto real con el pavimento
Si hay un componente que el invierno ataca de manera silenciosa e inmediata, es la rueda. Michelin lo resume con precisión técnica: los neumáticos son el único punto de contacto entre el vehículo y el pavimento, lo que los convierte en la primera línea de defensa ante la lluvia, el barro y el frío.
El mecanismo es físico y no tiene excepciones: por cada cinco grados Celsius que baja la temperatura ambiente, los neumáticos pierden aproximadamente un PSI de presión. En Santiago, donde las mañanas de junio y julio pueden estar varios grados por debajo de lo habitual, eso se traduce en neumáticos subinflados que consumen más combustible, responden peor al frenado y aumentan el riesgo de aquaplaning en una curva mojada.
La revisión mensual de la presión de inflado es el hábito más simple y más ignorado del mantenimiento invernal del vehículo. A eso hay que sumar la inspección de la banda de rodadura: si los surcos tienen menos de 1,6 milímetros de profundidad —el mínimo legal—, el neumático ya no evacúa agua de manera eficiente. En la práctica, los expertos recomiendan renovar antes de llegar a ese límite, porque la diferencia en distancia de frenado sobre pavimento mojado puede ser determinante. Cuando las temperaturas se mantienen de forma sostenida por debajo de los 7 °C, los neumáticos de invierno o de tipo All Season certificados ofrecen adherencia y distancias de detención claramente superiores a los modelos de verano.
¿Qué hace el frío con la batería del auto?
La batería es el componente que más se resiente con el frío, y también el que menos se revisa preventivamente. El motivo es electroquímico: las bajas temperaturas ralentizan las reacciones internas de las celdas, reduciendo su capacidad de entrega de corriente justo en el momento en que más se le exige al motor para arrancar. Una batería con más de tres años de uso puede perder hasta un 30% de su capacidad de arranque durante una mañana fría, según datos del sector.
El diagnóstico preventivo no requiere instrumentos especializados: cualquier taller puede medir el estado de carga y la salud interna de la batería en minutos. Hacerlo antes de que llegue el peak del frío evita la pana matinal en el peor momento posible.
El error que puede partir el parabrisas en dos
Ante un parabrisas cubierto de escarcha o empañado por la humedad, el instinto de muchos conductores es el agua caliente. Es un error que puede resultar caro: el choque térmico entre el vidrio frío y el agua caliente genera tensiones internas que pueden trizar el cristal de inmediato. El método correcto es encender el vehículo, activar la calefacción dirigida al parabrisas y, si la escarcha es intensa, usar una rasqueta plástica o un líquido descongelante específico. La paciencia aquí no es un lujo: es economía.

Conducir en invierno: la velocidad y la distancia que salvan vidas
El mantenimiento invernal del vehículo resuelve la mitad del problema. La otra mitad está en el comportamiento detrás del volante. Michelin advierte que gran parte de los incidentes durante la temporada fría no ocurren sobre nieve —que en Chile afecta principalmente a la cordillera y zonas precordilleranas— sino sobre pavimento frío o mojado en contextos urbanos completamente ordinarios.
Las reglas básicas son conocidas pero frecuentemente ignoradas: reducir la velocidad, aumentar la distancia de seguridad respecto al vehículo de adelante, frenar y acelerar de forma progresiva para evitar el deslizamiento, y revisar el estado de los limpiaparabrisas y las luces antes de salir. Los puentes, los pasos elevados y los sectores con poca exposición solar son zonas donde puede formarse hielo aunque el resto de la vía esté aparentemente seca.
La tecnología también colabora. Modelos equipados con Control Electrónico de Estabilidad (ESC) pueden detectar y corregir una pérdida de trayectoria en milisegundos, frenando ruedas individuales de manera autónoma para mantener el control. En los vehículos eléctricos, el pre-acondicionamiento térmico de la batería —disponible en algunos modelos del mercado local— permite mantener las celdas en rangos óptimos incluso en noches de temperatura bajo cero, asegurando tanto la autonomía como la eficacia del frenado regenerativo sobre pavimento resbaladizo.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto tiempo debo esperar antes de arrancar en invierno?
En autos modernos con inyección electrónica, 30 a 60 segundos son suficientes para que el lubricante circule. Arrancar el motor y comenzar a circular de forma suave es más beneficioso que dejarlo en ralentí prolongado.
¿Con qué frecuencia debo revisar la presión de los neumáticos en invierno?
Al menos una vez al mes y siempre antes de viajes largos. Recuerde que por cada 5 °C de baja en la temperatura, los neumáticos pierden aproximadamente 1 PSI de presión.
¿Cuándo debo cambiar la batería del auto?
Si tiene más de tres años, una revisión preventiva al inicio del invierno es recomendable. El frío puede reducir hasta en un 30% la capacidad de arranque de una batería debilitada.



