
Política
26 de Junio de 2026Ana María Gazmuri y su cruce con Poduje: “Escribirle cuatro horas seguidas a una diputada me parece que no corresponde”
La diputada Ana María Gazmuri afirma a The Clinic que el ministro de Vivienda le envió mensajes de forma insistente durante cuatro horas, de 18:30 a 22:20, luego de que cuestionara la demolición de las viviendas de El Olivar. Esa iniciativa, de hecho, hoy mantiene paralizada la reconstrucción del sector dado que hoy es parte de un peritaje judicial. Con todo, los antecedentes entre el cruce entre la parlamentaria y el ministro, fueron remitidos a la Secretaría General de la Cámara.
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Poco antes del mediodía de este jueves, los diputados de la comisión de Vivienda de la Cámara llegaron hasta el sector El Olivar, en la Región de Valparaíso, una de las zonas afectadas por los incendios de febrero de 2024. La visita se produjo en medio de la disputa que instaló el ministro de Vivienda, Iván Poduje, sobre la demolición de las casas que construyó la empresa San Sebastián en el marco del plan de reconstrucción.
Hace una semana, el Juzgado de Valparaíso ordenó un peritaje en el sector luego de que la empresa denunciara que no existían razones para demoler los inmuebles. “La Constructora San Sebastián ejecutó exactamente el proyecto que el Serviu aprobó y, si se le ocurriese continuar con su plan de demoler, podría constituir abuso de poder”, dijo el abogado de la empresa, Jaime Barrientos.
En ese contexto, la diputada de Acción Humanista e integrante de la comisión, Ana María Gazmuri, ha sido una de las parlamentarias que más ha insistido en que los informes técnicos indican que no es necesario demoler las viviendas, pues pueden ser mejoradas desde su construcción. Una postura que, asegura, también comparten distintos expertos.
En entrevista con The Clinic, la parlamentaria comentó que, tras la visita de la comisión al sector El Olivar, quedó “conmovida con la situación de los vecinos” y que más de un diputado, incluso Mario Olavarría (UDI), habría manifestado dudas respecto de la demolición luego de conocer la situación en terreno.
Según Gazmuri, la irrupción de Poduje —que derivó en la intervención de la justicia— ha detenido las obras, algo que ha generado desesperación entre los pobladores.
El hecho de que la diputada se haya mostrado contraria a la demolición le produjo un incómodo cruce con el ministro Poduje, quien, según relata la parlamentaria, la “hostigó” y le escribió durante cuatro horas seguidas para insistirle en que estaba equivocada. El intercambio ya fue ingresado como antecedente al secretario de la Cámara, Miguel Landeros, quien evalúa el caso.
—¿Cuál cree que es la motivación detrás del ministro Poduje de llamar a demoler si es que los informes dicen lo contrario?
—Hemos visto el estilo bastante performático del ministro. Y yo creo que aquí hay la intencionalidad de hacer un punto político, esta idea de que es bastante persistente en este Gobierno de criticar a la administración anterior y querer anotarse esta imagen de demoler lo antiguo y partir con lo nuevo
Yo no soy ninguna defensora de cómo fue el proceso de reconstrucción en el gobierno pasado, tengo mis observaciones, por supuesto, pero distinto es lo que ocurre en esta situación particular de este contrato que comenzó hace un año, en julio del año pasado, con esta constructora y con lo que les pasa a los vecinos.
—Se declaró que no es defensora del proceso de reconstrucción del Gobierno anterior, ¿cómo evalúa el proceso en general?
—Hay un consenso de que no fue lo que hubiéramos esperado en términos de velocidad, de respuesta, de reacción. Evidentemente que para cualquiera que haya observado el tiempo que pasó y la lentitud con que se hicieron las cosas en relación al incendio de Viña del Mar, no es lo que hubiéramos querido de ninguna manera. Y entendemos que hubo bastante desorganización administrativa, falta de controles cruzados, y creo que eso es muy importante tenerlo en cuenta.
Pero es muy importante no confundir los problemas que hubo en esa etapa, con esto otro que corresponde a otra. Entonces, tratar de confundir las dos cosas creo que no corresponde porque aquí se produce una doble, una revictimización con esta situación a quienes tanto, tanto han sufrido. Yo aquí lo que quisiera es que esto se alejara de la controversia política y querer adaptarse a un punto mediático.
—El ministro Poduje emplazó durante esta mañana el ministro de Hacienda Jorge Quiroz y lo calificó como alguien “devoto de la Virgen del puño”, haciendo referencia a que no le traspasa recursos a Vivienda. ¿Cree que el problema de la reconstrucción pasa por los recursos disponibles?
—A mí me preocupa mucho este intercambio y esta forma de referirse, porque aquí vemos una tensión no resuelta dentro del propio Gobierno. Acá no es un problema personal entre autoridades, sino que aquí hay una señal grave de desorden, de falta de conducción del gobierno.
Y nos parece más grave aún en este contexto, que las familias esperando no quieren ver estas peleas cruzadas mediáticas entre los ministerios. Y a mí me preocupa porque de alguna manera esto es una señal de que el Ejecutivo no tiene las prioridades claras y que termina postergando el derecho a la vivienda y que terminamos mediatizando.
“Escribirle a una diputada cuatro horas seguidas es una presión que no corresponde”
—Tuvo un momento complejo con el ministro Poduje. ¿Qué pasó?
—A finales de abril, en una de las primeras intervenciones en las que explicité mis dudas sobre el proceso de demolición, mencioné al ministro y lo que señalé no le pareció.
Parece que alguien le mandó el link de la sesión para que la sintonizara remotamente, por que en ese momento me comenzó a hablar por WhatsApp sobre los informes sobre el caso. Yo le agradecí que me compartiera documentos, pero me siguió insistiendo y cuestionando mi rol como fiscalizadora. Ahí yo le pedí una reunión para que despeáramos las dudas y él me la niega.
—¿Y qué dudas le planteaba el ministro? ¿Qué le decía?
—Por los cuestionamientos que yo hice, por mis dudas en formes técnicas, por el tema del material, por si era realmente necesaria la demolición. Yo me leí los informes y sabía los detalles. Pero el ministro no dejó de hablarme hasta que le dije: “Ministro, no me parece esta forma de este intercambio”. Ahí le insisto en la reunión y nuevamente me la niega.
En fin, este diálogo sigue. Trato de decirle al ministro que me está pareciendo inadecuado el tono de la conversación y seguía diciéndome que vio la sesión. En un momento le digo al ministro, “buenas noches”, porque ya han pasado dos horas de todo esto. Pasa un rato, me vuelve a escribir sin parar y al final fueron cuatro horas en donde yo le insistía en que me dejara de hablar y le decía “buenas noches”.
—¿Era un tono amenazante?
—No fue amenazante de ninguna manera, pero sí estuvo cuestionando el rol fiscalizador, diciendo que son graves mis afirmaciones, poniéndome en duda con lo que ha sido mi participación y dando por hecho que yo estoy equivocada, que él tiene la razón.
Pero perdón, cuatro horas que no deja de hablarle a una diputada por WhatsApp no es algo común, no es algo corriente, no es algo que corresponda. Porque esto por supuesto que no tiene nada que ver con temas personales, esto es dentro del ámbito de nuestro trabajo, asique no corresponde. Más aún cuando le digo que nos reunamos o que termine la conversación, que no me parecía adecuado, pero el me enviaba links con documentos.
—¿Sufrió algo similar con diputado oficialistas como con Paz Charpentier?
—En esta misma línea, estos parlamentarios que son como voceros de Poduje, porque son de señalar, me mandó un link de cuando ellos mismos cuando le están pidiendo al Consejo de Defensa del Estado que se haga parte de una querella en contra de una constructora. Junto al link, me escribe: “Sus amigos”.
—¿Tomó alguna acción legal en contra de los parlamentarios o del ministro?
—Lo de los parlamentarios, lo está viendo un abogado. Y con respecto al ministro, hice lo que corresponde, que es poner en conocimiento al secretario de la Cámara, Miguel Landeros, de todo el contenido de este intercambio. Porque yo creo que es muy importante que los parlamentarios preservemos nuestra independencia, nuestro rol fiscalizador y que no recibamos presiones.
Porque yo considero que escribirle a una diputada cuatro horas seguidas es una presión que no corresponde. No tiene que haber un insulto para que sea inapropiado. Me parece que ya esa actitud es inapropiada, sobre todo cuando la otra persona está diciendo dejemos esta conversación hasta aquí.