Ciudad
6 de Julio de 2026Las intersecciones con más accidentes de tránsito en la RM: Vespucio concentra la mayoría y cruce con Gran Avenida tuvo 59 siniestros en un año
Según un análisis realizado por Conaset, La Cisterna, Cerrillos, Maipú, Providencia y Puente Alto aparecen entre las comunas con los cruces más conflictivos. Expertos apuntan a la falta de fiscalización como una de las principales causas en la cantidad de siniestros.
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Los principales ejes viales de los sectores sur y poniente de Santiago concentran los puntos más peligrosos para quienes circulan por la capital, dado que contienen las intersecciones con mayor cantidad de siniestros de tránsito.
Así lo evidencian los datos de la Comisión Nacional de Seguridad de Tránsito (Conaset), que identifican las intersecciones con mayor cantidad de siniestros registrados en 2024 -el informe más actualizado- en la Región Metropolitana.
Según Luis Stuven, gerente de Seguridad Vial de la Mutual de Seguridad, el problema en Chile es que “da la impresión de que existe cierta impunidad en los temas de tránsito”.
“Todos sabemos que el límite es 50 km/h, pero es cosa que nos subamos al auto para que todo el mundo pase por el lado a más velocidad. Lo mismo ocurre con el tema del celular”, comenta Stuven.
De hecho, según los datos de Conaset, del total de 75.653 siniestros de tránsito que ocurrieron en Chile el 2024, 52.287 fueron por imprudencia del conductor.
Así también en la Región Metropolitana hubo 21.883 siniestros, los cuales tuvieron como consecuencia que fallecieran 312 personas y 8.681 resultaran lesionadas.
Las intersecciones donde se registran más accidentes en la RM
El listado muestra que la mayoría de los accidentes de tránsito tienen lugar en las diferentes intersecciones de la circunvalación Américo Vespucio.
De acuerdo con la base de datos, el cruce de Américo Vespucio con Gran Avenida José Miguel Carrera, en la comuna de La Cisterna, lidera el listado regional con 59 siniestros de tránsito.
Además de ser el punto con mayor cantidad de accidentes, el registro da cuenta que en 2024 también hubo una persona fallecida y dos lesionados.
En segundo lugar aparece una intersección de gran siniestralidad en Cerrillos: Américo Vespucio a la salida del Mall Plaza Oeste, con Camino a Lonquén, con 48 siniestros.
Pero en tercer lugar le sigue la intersección que está cruzando la calle, en la caletera de Américo Vespucio Norte con Camino a Lonquén, donde se contabilizaron 38 accidentes y una víctima fatal.
De hecho, entre los diez primeros, aparecen además cruces con Pajaritos (Maipú), donde hubo 33 registros, así como con Camino a Melipilla (Cerrillos), General Velásquez (Cerrillos) y Quilín (Peñalolén).
A ellos se suma Providencia en su intersección con Vicuña Mackenna, la cual registró 33 siniestros durante 2024, ubicándose entre los cinco puntos más conflictivos de la región.
Puente Alto también concentra varios de los cruces con mayor recurrencia de accidentes, como Concha y Toro 3459, a las afueras del Hospital Sótero del Río, con 26 siniestros, y Camilo Henríquez con El Peral, a pasos del Mall Plaza Tobalaba con 24.

¿Por qué estos puntos concentran tantos siniestros de tránsito?
Las causales sobre por qué estas intersecciones concentran el número más alto pueden ser varias.
Entre ellas, el hecho de que son algunos de los sectores donde se registra la mayor cantidad de tráfico y flujo vehicular de la capital.
Por ende, no necesariamente significa que sean las intersecciones más “riesgosas” o “peligrosas” solo por tener mayor cantidad de siniestros de tránsito.
Así también, la mayoría de estas intersecciones si bien concentran alto número de choques y son catalogadas como “puntos críticos”, tampoco implican consecuencias de gran gravedad, como muchos lesionados o fallecidos.
De todas formas, el gerente de Seguridad Vial de la Mutual de Seguridad, es categórico al mencionar que la mayoría de estos siniestros suelen ocurrir debido a la imprudencia de los conductores, lo que ha aumentado “sobre todo con el uso del celular”, dice.
Asegura que no se debe asociar la cantidad de siniestros a deficiencias de la infraestructura, sino que “muchos de estos siniestros de tránsito se generan a las salidas o a las entradas de las autopistas, en estas pistas de aceleración o de desaceleración”, y que ahí las causales son variadas.
Pero si bien son variadas, Stuven asegura que pese al aumento de las sanciones a la conducción imprudente; como el endurecimiento de las penas por incurrir en ciertas infracciones, en la práctica es probable que la única forma en que disminuyan los siniestros es con mayor fiscalización.
El desafío pendiente de la implementación de la Ley CATI y los radares que cursarán multas de forma automatizada
Stuven comenta que en general estas intersecciones se suelen mantener como las que tienen mayor cantidad de siniestros en el tiempo, pero que la única forma de que disminuya la cantidad de siniestros y de víctimas fatales en el país es avanzando a la fiscalización masiva.
“En ese sentido, nosotros hemos no solo apostado, sino que promovido la Ley CATI”, dice Stuven
Transversalmente, la implementación de la Ley CATI (promulgada en 2023), cuyo significado es Centro Automatizado de Tratamiento de Infracciones, es una política pública anhelada por expertos de transportes.
Consistirá en la implementación de una red de cámaras, sensores y radares donde la idea es que automáticamente se analicen las infracciones en ciertos puntos y se cursen multas -dado que pueden leer patentes-, ya sea por exceso de velocidad, por cruzar con luz roja o incluso por el uso de celular.

Foto: AGENCIAUNO.
El Ministerio de Transportes ha avanzado en la implementación del sistema, e incluso en la administración pasada se probaron una serie de pilotos de radares y otras tecnologías para su aplicación, sin embargo, aún está pendiente su puesta en marcha.
Según mencionan en el sector, en el mejor de los casos podría estar funcionando a fines de 2027, puesto que una de las principales trabas ha sido uno de los reglamentos necesarios para su aplicación, relativo a la ubicación en que se posicionarán los radares.
De todas formas, Stuven menciona que actualmente, con las pistolas utilizadas por Carabineros, por ejemplo, “lo que se fiscaliza en el parque vehicular no supera el 5%. Entonces desde ahí es poco probable que se cambie la conducta. Lo que necesitamos es fiscalización ‘automática’, pero también masiva”.
“Hay una serie de infracciones que, a través de una buena fiscalización, se podrían erradicar y más allá de hablar del comportamiento, al final del día con esto se están salvando vidas”, dice Stuven.



