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Trabajadores de empresa de energía
Trabajadores de empresa de energía

Exponor 2026: Copec EMOAC y los desafíos energéticos del futuro de la minería

Las faenas mineras ya no pueden planificar su energía como hace diez años. Las reglas cambiaron. Exponor 2026 reunió las señales más claras sobre qué decisiones no se pueden seguir postergando.

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No cabe duda de que la minería chilena atraviesa una de las transformaciones más profundas de su historia. 

La presión por descarbonizar las operaciones, reducir costos energéticos y cumplir con estándares medioambientales cada vez más exigentes está redefiniendo cómo se planifica y ejecuta la producción. 

En ese contexto, Exponor 2026 se convirtió en el escenario donde Copec EMOAC, empresa de energía en Chile, mostró con claridad hacia dónde se dirige la industria.

El almacenamiento como eje de la continuidad operativa

Una de las discusiones centrales en Exponor giró en torno a la variabilidad de las fuentes renovables. Entre 2012 y 2022, el consumo final de energía en Chile aumentó 25%, y dentro del sector industrial, la minería del cobre y el subsector papel y celulosa concentraron más del 50% del consumo. En paralelo, Cochilco informó que en 2024 la minería del cobre consumió 55.403 GWh, de los cuales 28.419 GWh correspondieron a electricidad y 26.985 GWh a combustibles.

El norte del país concentra una enorme capacidad solar, pero esa energía no siempre está disponible cuando la faena más la necesita. El almacenamiento en baterías surge como la solución clave para cerrar esta brecha, ya que permite inyectar energía limpia durante la noche y minimizar los vertimientos en las zonas de transmisión.

Para las operaciones mineras, esto se traduce en:

  • Continuidad de suministro sin depender de la disponibilidad horaria de la red.
  • Flexibilidad para absorber picos de demanda sin recurrir a grupos de electrógenos.
  • Integración real de renovables en el mix energético de la faena, no solo en papel.
  • Reducción de la exposición a alzas tarifarias en horas de alta demanda del sistema.

Eficiencia energética y cumplimiento normativo

El Plan Nacional de Eficiencia Energética establece metas concretas para la industria: reducir la intensidad energética un 4 % al año 2026 y un 25 % al año 2050, tomando como referencia los niveles de consumo del año base definido por el Ministerio de Energía de Chile.

Cumplir con esas metas no es solo un imperativo regulatorio. Hacerlo bien impacta directamente en la estructura de costos de la operación, especialmente cuando las leyes de mineral bajan y cada punto de eficiencia cuenta.

El desafío del agua de mar en el consumo eléctrico

La escasez hídrica ha empujado a la gran minería a trasladar agua de mar desde la costa hasta los procesos en altura, una operación que demanda volúmenes de energía considerables.

Según Cochilco, durante la última década, el consumo eléctrico asociado a la desalación e impulsión de agua en la minería del cobre ha aumentado en más de un 330%, alcanzando 3.141 GWh en 2024, un alza de 20,3% frente a 2023 y equivalente al 11,1% del consumo eléctrico total del sector minero, lo que lo posiciona como el cuarto proceso con mayor requerimiento de energía; de ese total, 2.533 GWh  correspondieron a impulsión y 608 GWh a desalación.

Según proyecciones de Cochilco, la impulsión de agua de mar se convertirá en uno de los vectores de consumo eléctrico más relevantes de la industria en los próximos años.

Este crecimiento exige anticiparse: contratos de suministro de largo plazo, origen certificado como renovable y capacidad de transmisión suficiente para no enfrentar cuellos de botella costosos.

Digitalización para gestionar lo que realmente importa

No es posible optimizar lo que no se mide. La gestión energética digital permite centralizar el monitoreo, el seguimiento y el mantenimiento de los sistemas de gestión, transformando datos dispersos en alertas y decisiones concretas.

En faenas con múltiples procesos, esto facilita controlar consumos, detectar desviaciones y mantener la operación bajo estándares de eficiencia y trazabilidad:

  • Monitoreo en tiempo real de variables energéticas y operacionales.
  • Seguimiento continuo del desempeño para evitar y detectar desviaciones y pérdidas.
  • Soporte para sistemas de gestión de la energía y auditorías.
  • Mejor control de costos y oportunidades de eficiencia por proceso.

El rol de los acuerdos de suministro a medida

La transición energética de una faena minera no se resuelve con un producto estándar. 

Requiere acuerdos diseñados según el perfil de consumo, los compromisos de sostenibilidad y los plazos de cada operación. 

Contar con una empresa de energía en Chile que entienda esa complejidad, que tenga fuentes propias y capacidad técnica para acompañar el proceso, es lo que marca la diferencia entre avanzar con certeza o gestionar la incertidumbre a solas.