
Por Juan Pablo Barros
Por lo menos el de ayer fue un debate cuerpo a cuerpo. Un debate en el lodo. O un debate grecorromano, en el sentido de la palabra que se asocia a los cachamales (no a la oratoria, ni lo piense). Por lo menos, digo, porque como televidente frívolo siempre se agradecen los momentos de incomodidad; los chascarrillos, las caras desencajadas por una súbita insolencia o por un recuerdo de las navidades pasadas. Sí, como programa de tele funcionaba, salvo por el sepulcral silencio del público, que hizo echar de menos a las barras bravas que siempre acompañan a estos caciques en sus desplantes.
Como momento pensado desde la lógica de la televisión, el debate se centró en subjetividades, emociones y analogías. Defectos, envidias, modelos a seguir y ese tipo de sobremesas que funcionan el diván de Alfredo Lamadrid o en la entrevista con una copa de vino en la mano, junto al inefable Luchito Jara.
La frivolidad propia del formato le dio pase a Frei para gargarearse con los siempre manoseados problemas reales “que a la gente realmente le importan”. Poroto en su cartilla de bingo y aplauso del perro de Pavlov. Pero el estilo del debate tuvo interés. Para un espectador morboso es siempre divertido ver a hombres grandes -con bastante poder casi todos ellos- comportarse como si estuvieran en una entrevista de trabajo de la que dependiera su vida: “Mi defecto es que soy tan perfeccionista”. “Soy tan puntual y responsable que doy rabia”. “Yo no puedo dejar de pensar en cómo resolver los sueños de mi pueblo, soy una lata”. Y así.
Sólo un caballero que iba pasando, Arrate, mientras exponía su virtuoso defecto cerró los ojos y se vio a sí mismo pintándole el mono e hiriendo a personas que él quiere. Puede que haya sido simplemente oficio de su parte, pero siempre asoma como la única persona infiltrada en este escuadrón de cybors. Yo le creo cuando instintivamente se indigna por las sandeces de Piñera sobre los libros buenos y los libros malos. Lo visualizo retando a un sobrino pánfilo que le hizo un desprecio a su biblioteca; un poco alterado por la estolidez de un imberbe que, paradojalmente en este caso, ya peina canas.
Marco Enríquez cayó en un pozo de arenas movedizas en este debate. Cachorril y ansioso. Ya hace rato que venía dejando en claro el punto de que es contestatario y ganoso. Así que era de suponer que tocaba sacarse brillo como político serio y con capacidad para ser un pomposo repleto de temperancia: lo que llaman un estadista. Pero no. Hay mentiras peores en Piñera que no poner los logos de los partidos en sus carteles. Queda como un potrillo majadero y no impacta mucho. Luego dice algo de unos asesores con intereses creados, pero se queda ahí. Chao.
Piñera, un verdadero carrusel de emociones visuales que intenta gobernarse a punta de frases de cortesía, eslogans y refranes. Se olfatea el sudor frío en su espalda. No puede controlar, ni ante las cámaras, sus gestos instintivos de hombre autoritario y despótico. Le lanza altanero la foto a MEO, y es fácil imaginarlo despreciando el informe redactado por un subalterno. Se interna en un jardín lleno de contradicciones al intentar explicar su tema con los libros. Por un lado dice que la gente sabe elegirlos por sí mismas, pero que no puede hacerlo en la librería, sino que en base a un extraño sistema de formularios y listas estatales. Luego viene con eso de los libros malos, en un país en que un buen porcentaje de la población ni si quiera tiene uno en su casa. No había estudiado esa parte del torpedo y lo hace pésimo, porque es más un recitador de retahilas -o un vendedor de autos usados- que un hombre de ideas que fluyan.
Y Frei… Jugó a hacerse el cuerdo, el proclamado… el inevitable. Se comportó como un viejo candidato del PRI mexicano. Luego de las últimas encuestas, que apenas lo empinan por los 27 puntos, encontró la paz mental y se siente el legítimo depositario del dedazo concertacionista. Mensaje rutinario del mal menor, modesta labia funcionaria e inercia encarnada. Pero ahora perfumado todo de distensión y relajo. Evitó los golpes. Darlos y recibirlos. Quizá, descontando al bueno de Arrate, ganó el debate por ser el boxeador más distante y el que más levantó los brazos, como si hubiera triunfado por K.O. Político mecánico y predecible, resultó cumplidor.
El comentario político más inteligente y al punto que he leído hasta ahora. Bien por Juan Pablo Barros. Muy lúcido en su análisis.
Cierto coterraneo penquista, estamos eligiendo a un presidente, no un payaso o un animador de programas nocturnos.
Si alguien quiere entretenerse, que vea Mad TV, Nat Geo, Discovery Channel, CDF o Nickleodeon.
Por ultimo coopere con lo nacional y compre Condorito.
Me gustó la comparación con una lucha grecoromana.
Desgraciadamente (¿o tal vez no?), lo que está deseando el populacho televisivo (me incluyo), es una “lucha de gladiadores” en el Circo Romano de la TV chilena.
Eso es lo que quisiéramos intimamente…Ver a estos poderosos personajes insultarse mutuamente, arrojarse lo que tengan a mano (antiguamente en el Congreso Nacional eran los tinteros los que servían de proyectiles) y darse una que otra bofetada, TODO por la presidencia…El día que se dé ese debate, será inolvidable.
JORGE ARRATE, PRESIDENTE
Malaleche, los pueblos tienen los gobernantes que se merecen no más (super nueva la frase pero cae al dedo con tu pregunta). Christian, Arrate no es un descolgado de la Concertación, es el candidato instrumental de la izquierda, para que, una vez sacados los 5 puntos de rigos, se los entregue al candidato de gobierno para la segunda vuelta. El pacto de no exclusión firmado por la Concertación y la izquierda apunta a eso ¿porqué crees que los HUMANISTAS ya no apoyan a Arrate?
…..¡¡ sabian uds. que espartako era greco romano¡¡¡? [ nacio aprox. el año 79 a.d. ] un luchador tenaz contra el abuso y la esclavitud.
…¡¡ me pregunto una y otra vez¡¡ ¿¿ para que hacen taaaanto debate ,si el proximo presidente va aser frei?? ..no entiendo¡¡
No se hablo de lo que ocurre HOY en el pais que Hay mas de 3 millones de chilenos en PARO LUCHANDO POR EL 8% DE REAJUSTE deuda HISTORICA y bono SAE
saben lo que yo voy ha hacer con el voto ??? voy a ir a votar con el poto con caca y me voy a limpiar el culo con el… asi dejare una huella de lo que opino de lo que pasá politicamente y mi reaccion saaaaaaaaaaaaaaaaaaaa
Los tres favorecidos por la prensa( Piñera, Frei y MEO) parecen escolares discutiendo en una reunión de curso. El único candidato que se toma la política en serio( aunque con buen humor) es Arrate. Por algo no fue a CQC ni a 1810, y prefiere los formatos donde se puede hablar de propuestas para el país sin caer en descalificaciones ni en farándula. Sus ideas podrán ser buenas o malas, pero al menos trata de dignificar una política que está tan desprestigiada en Chile, precisamente por payasos como Meo, Piñera o Frei, que lo único que quieren es hacer un show mediático para aparecer al otro día en los diarios y ganar minutos de pantalla en los noticieros.
Voto Arrate aun cuando sea el que tiene menos posibilidades, pero bueno alguna vez tendrá que darse vuelta la tortilla digo yo.