loslibrosbuenos.wordpress.com

(Este artículo fue publicado el 9 de Julio del presente año, antes de que se adjudicara el Premio Nacional de Literatura a Isabel Allende. Pero igual vale la pena).

¿HASTA CUÁNDO? Una vez llegada la renovación chilena, la consecuencia lógica es que José Luis Rosasco, reciba el premio que le corresponde por derecho propio.
La histórica llegada del Presidente Sebastián Piñera a La Moneda es signo de la tan esperada renovación que nuestro país requería con urgencia, luego de que el Chile cayera en 1990 en el manto negro del oscurantismo concertacionista. Esa renovación, por supuesto, también tendrá en la cultura a uno de sus ejes cardinales. Dentro de este ámbito específico de nuestra sociedad, están los libros buenos, y un escritor que suma década tras década escribiéndolos es DON José Luis Rosasco.Cheap Snapbacks Free Shipping.
Como ya lo hemos anunciado en nuestro Twitter, José Luis Rosasco es nuestro candidato para que este 2010 reciba la presea de manos del ministro de Educación, Joaquín Lavín. Sin embargo, la infatigable maquinaria lobbista del marxismo concertacionismo (que también en lo “cultural” tiene la mano larga, y harto) ha instalado otros nombres para disputarle la medalla que a don José Luis le corresponde por un derecho propio, cimentado en una trayectoria impecable como escritor y como un intelectual de verdadero peso, que ha animado con lucidez la tertulia reflexiva de la vida nacional.
A continuación enumeramos unas cuantas razones que dejarán en claro los indesmentibles méritos de este señor de las letras castellanas, y que esclarecerán una decisión que hoy se ve entrampada por maquinarias ajenas a la literatura.
* Escribió la historia de amor más conmovedora de la lengua castellana. Sí, porque un libro como “Francisca, yo te amo” por sí solo es motivo suficiente para coronar a don José Luis con el premio que se merece. Cheap Snapbacks Hats for sale.La idílica historia de Alex ha articulado como casi ninguna otra el proceso de florecimiento de la ternura del corazón adolescente, a la vez que instala en el universo literario nacional a Francisca, una joven de belleza sin par, pero de enigmáticos y cautivadores procederes. Una historia que enseña la auténtica virtud de amar, sin perder de vista valores ni caer en facilismos pornográficos. La pureza de la relación entre Alex y Francisca es tal, que bien puede ser considerada sagrada. No por nada “Francisca, yo te amo” fue material de lectura en los colegios. Por libros como este o “Dónde estás, Constanza”, es posible afirmar sin temor a error que José Luis Rosasco es uno de los grandes responsables de la educación sentimental de generaciones completas de chilenos.

* Contrincante 1: Isabel Allende. El valor de la escritora Isabel Allende es difícil de negar, pero también es cierto que la autora de “La casa de los espíritus” ha caído en el mal gusto de hablar de política en su obra. Pero también es la delfina de los ex presidentes concerta, los que ya fueron reclutados para hacer el lobby correspondiente. Luego, Isabel Allende nació en Lima, se casó con un estadounidense (por tanto su chilenidad está, por lo bajo, en tela de juicio), y vive en California, o sea, un escaso amor a Chile, Wholesale Snapback.y el premiado debe tener arraigo y aprecio comprobado por el suelo patrio. Y no olvidemos algo bien simple, pero que muchos eligen ignorar: el apellido de esta escritora es idéntico al del ex mandatario que casi pulverizó la vida que Chile había construido como república. De hecho, ese presidente tuvo una hija –hoy senadora- que es 100% homónima de la escritora de best sellers, y hoy, especialmente cuando está en juego el máximo galardón de la literatura local (ergo, la cultura), no se pueden correr riesgos.

* Contrincante 2: Diamela Eltit. De esta escritora se habla bastante (labor que corre por cuenta casi exclusiva por parte del lobby centroizquierdista). Es la favorita de los marxistas concerta más extremos. Es esposa (no creemos que sea mediante el sagrado vínculo, en todo caso) del ex candidato izquierdista a la presidencia, Jorge Arrate, quien no fue competencia para Sebastián Piñera. Pero francamente, el motivo principal es que no se le entiende nada de sus libros, enrevesados y complejos no sabemos bien por qué (la izquierda siempre ha sido enemiga de la transparencia, es sabido), y es de suma importancia que la obra de los Premios Nacionales de Literatura sea al menos entendible por el chileno medio, ese que ya sufrió de oscurantismo educacional y cultural desde 1990.

* Contrincante 3: El resto. El resto es el resto. No repararemos en ellos ahora porque no vale la pena.

* El homenaje que ha hecho a una ciudad como Quintero. El balneario de Quintero ha encontrado su lugar en la cosmogonía literaria y en el inconsciente colectivo gracias a José Luis Rosasco. Se habla de ciudades literarias como Comala o Macondo, pero el silencio injusto que se ha cernido sobre el trabajo de valoración y de magia que Rosasco ha hecho por Quintero, ha ocultado que el balneario es un valor en sí mismo. Gracias a don José Luis, Quintero y el amor son sinónimos.

* “Tertulia”: un esfuerzo contundente por mejorar la televisión chilena. Don José Luis Rosasco fue parte de una iniciativa que se destaca poco, pero que tiene alcances trascendentales en la televisión chilena de las últimas décadas. Hablamos del espacio llamado “Tertulia”. ¿Alguien siquiera conocía el vocablo “tertulia” antes de que este programa televisivo se empezara a emitir en 1982? Mucho se habla hoy de que faltan espacios de debate en la pantalla chica, pues bien, “Tertulia” –y en particular don José Luis Rosasco- ya llevaban años intentando darle un poquito más de densidad a un medio de comunicación que, en su actual estado, es motivo de vergüenza constante, antes que de orgullo. Junto con Willy Arthur (†), Domingo Durán y Germán Becker (a quienes se unieron después personajes como el profesor Hugo Zepeda, o el Padre Luis Eugenio Silva), Rosasco aportó a la cultura tanto como lo hizo (y sigue haciendo) mediante sus libros. Sabemos que esto escapa del ámbito de los libros, pero no de lo cultural, aportando más méritos a la causa justa de José Luis Rosasco, que debe ser premiada de una vez por todas.
Hemos dado suficientes razones para justificar la premiación que merece DON José Luis Rosasco, quien ha sido postergado por años por la mezquindad de las cúpulas izquierdistas, que por 20 años privaron a un caballero de las letras del cetro que merece.
Es hora de reparar ese error, y ahora.