Iron Man 3. Esa fue la razón que dio Víctor Maldonado, secretario general de la Democracia Cristiana e integrante de la mesa negociadora de la oposición, de tener el celular apagado y llegar tres horas más tarde a la reunión extraordinaria que convocó el presidente del PS, Osvaldo Andrade, a todos los partidos de la oposición, para intentar salvar un acuerdo para primarias parlamentarias antes de las doce de la noche del miércoles.

Un detalle que privó al principal negociador de la DC de la primera parte de la reunión y que pasó al anecdotario de una cita en la que varios partidos estuvieron conscientes de que llegar a medianoche sin acuerdo les valdría una lluvia de críticas y un desmedro a las candidaturas presidenciales de la oposición, tal como ocurrió ayer.

Según fuentes del PS, no se llegó a consenso por la negativa de la Democracia Cristiana, partido que habría pedido cuatro cupos distritales garantizados a cambio de hacer primarias en Antofagasta. El pacto era impulsado principalmente por el PS y el PPD que requería del mecanismo para destrabar una decena de distritos.

Quizás el más emblemático de ellos es el de Puerto Montt, donde el actual senador Camilo Escalona y el ex alcalde Rabindranath Quinteros debían definir el 30 de junio cuál de ambos será el candidato socialista de esa zona.

El PPD, en tanto, tendrá que ver ahora como resuelve sus candidaturas en Nueva Imperial, La Reina-Peñalolen y una tercera zona donde contaban con dos postulantes por distrito.

Con el riesgo latente de quiebre de las negociaciones durante el martes por la tarde, el 1º de mayo se veía venir como un día de determinaciones. Sin embargo, poco duró la apertura para llegar a un nuevo pacto ya que a eso de las 14:30, Revolución Democrática ya había anunciado su paso al costado de la participación en las primarias del sector mediante un comunicado público.

De hecho, fuentes del PS dicen que al tratar de ubicarlos durante la noche para destrabar las tratativas, sus teléfonos estaban apagados y no hubo comunicación.

Con todo, la reunión de urgencia que comenzó a eso de las 5 de la tarde con la presencia de los negociadores y presidentes de partidos, excepto los de la DC , no tuvo humo blanco y dejó a la coalición como el principal blanco de críticas al días siguiente.

Nueva Mayoría al palo

“Una Nueva Mayoría dirigida por una Vieja Minoría”. La frase, hit de twitter y facebook ayer, fue el mayor reflejo del disparo en los pies que se dieron los partidos de la oposición que un día inscribieron juntos las primarias presidenciales y al otro se mandaron al carajo con las parlamentarias.

El efecto, un filete jugoso para que la derecha -en especial RN- le diera en el suelo a la candidata Michelle Bachelet y los partidos que la apoyan, no se hizo esperar y tuvo que ser abordado por la misma ex presidenta, quien dio el nombre al pacto opositor el día que anunció su candidatura el 27 de marzo pasado.

“Me parece que lo que hemos visto es una maña señal para la ciudadanía, que ningún pacto político vaya a usar el mecanismo de primarias para resolver quiénes serán sus candidatos en la elección parlamentaria”, dijo la candidata poco antes del mediodía, después de una reunión con académicas de la Universidad de Chile en Casa del Coro del plantel universitario.

Fue la primera de varios que, al correr el día, se desmarcaron de responsabilidades y patearon, de uno a otro partido, la responsabilidad de quebrar la negociación y que terminó con uno de los precandidatos presidenciales, Andrés Velasco, haciendo un cantifleo mediático con una posible bajada de la primaria presidencial que al final no se concretó.

Sin embargo, más allá del “sí, pero no” de Velasco y de los errores asumidos por varias figuras de la Concertación durante el día, hubo un repudio generalizado a la poca convicción y el “voladero de luces” con el que se intentó construir el acuerdo. Un llamado a la galería de incluir renovación en la política que nunca se concretó.

Según el PS Ricardo Solari, el daño fue provocado por “diferencias, discrepancias, habían más candidatos que cupos y no funcionó, pero principalmente un llamado a acuerdo que no fue escuchado”.

“Si tenemos una candidata que marca 50 puntos en las encuestas y así y todo van a primarias, no somos nosotros los que ponemos trabas. No hubo nadie del PS que se opusiera a las primarias. No teníamos otra opinión”, dijo.

En el PPD en tanto, su presidente, el senador Jaime Quintana, reconoció durante la tarde-noche de ayer en 24 Horas que “no estuvimos a la altura de Bachelet. No estuvimos a la altura del país”.

Según el precandidato presidencial, José Antonio Gómez, uno de los apuntados como responsables de enturbiar el proceso, esto obedece a “existen diferencias enormes al interior de la oposición, que son de fondo”. “Yo tomo las decisiones por convicción, no por cálculo político”, argumentó el senador que se juega la permanencia en política con la precandidatura presidencial.

Otros de los que siguieron rechazando el quiebre fueron los de Revolución Democrática, que ahora tendrán que luchar por fuera del pacto para llegar a un escaño en el parlamento. “La trayectoria fue de baja convicción. Acá no estamos hablando de 20 primarias, eran seis u ocho máximo. Al final primó el cálculo político más que la convicción real de competir en primarias”, dice Miguel Crispi, líder de Revolución Democrática. Para él, ex militante PS, la poca voluntad quedó en evidencia en la polémica que armó Sergio Aguiló por las primarias en Talca.

En la DC, principal acusado de no llegar a un convenio, se desligaron de la responsabilidad atribuida a la colectividad. “Ojalá uno pudiera descargar sobre otro partido toda la responsabilidad propia y poder decirle a sus militantes ‘tenemos un perverso que impide los acuerdos’. Eso es muy bonito y es muy lindo y no es real. El tema es que todos los partidos aún no pueden dar el acuerdo general y eso no lo hace ni más ni mejores ni peores. Así que todavía, como en toda la historia de Chile, a 100 días de una elección, no estamos en condiciones de firmar un acuerdo”, explicó Víctor Maldonado.

Con todo, la negociación sigue la próxima semana y donde se tenga que realizar primarias internas para dirimir a los candidatos, se hará sin uso de los recursos del Estado, dice Maldonado, al tiempo que anuncia que no irá al cine en los próximos dos meses para no perderse detalles de la negociación.

“No voy a ir al cine en como dos meses de puro asustado que quedé. ¿Si me gustó la película? Oiga sí, sobre todo me gustó el traje. Me quiero conseguir uno para enfrentar las críticas”, finalizó.