En bloque, los diputados de la Concertación y del Partido Comunista que reciben pensiones por su condición de exonerados políticos, acusaron al gobierno de armar un “montaje” en torno a las denuncias por eventuales casos de falsos exonerados y al intento que habría por tratar de involucrarlos en dicha situación.

La diputada del Partido Socialista (PS), Denise Pascal, defendió su derecho de recibir esa pensión que dijo en la actualidad es de $134.000, y frente a la cual “yo personalmente no voy a renunciar”, dijo.

“Me parece una vergüenza que este gobierno hoy día en plena campaña saque una resolución de la Contraloría que ya estaba terminada hace dos meses por qué lo hace hoy día, no solamente para denostar a la ex Presidenta Michelle Bachelet, sino realmente a todos los exonerados políticos que se lo merecen ser”, acusó.

Pascal señaló que “puede haber algunos que hayan cometido fraude, que sean castigados por la justicia pero no podemos permitir como chilenos que nos costó tener esta democracia en nuestro país, que hoy día se denoste a todos los exonerados políticos”.

Ante esta situación, hizo un llamado al actual ministro del Interior, Andrés Chadwick, que cuando fue diputado aprobó la ley para los exonerados políticos, “reconozca lo que él votó y que además hoy día como ministro del Interior no puede realmente seguir haciendo lo que está haciendo, buscando cualquier artimaña para poder denostar a nuestra candidata a la Presidencia y que va a hacer Presidenta el próximo año, Michelle Bachelet”.

La diputada del PPD, Adriana Muñoz, dijo que la situación producida es como “el cuento del ladrón detrás del juez”, porque en el año 2013, “los mismos que nos persiguieron, los mismos que nos torturaron, que encarcelaron, que hicieron desparecer a miles y miles de chilenas y chilenos son los que hoy día nos vuelven a perseguir, buscan borrar la historia, intentaron hacerlo con los detenidos desaparecidos hoy día lo hacen con falsos exonerados, que si los hay, que se investiguen pero nadie en Chile se hizo exonerar, exiliar, torturar para denostar y defraudar al Estado”.

Muñoz acusó que “esta gente está tratando de blanquear la historia y decir que Pinochet al final fue un pobre viejito pascuero incomprendido, un demócrata incomprendido” y le pidió al Presidente de la República, “que mandate a toda esa barra brava que tiene hoy día denostando y ofendiendo a los chilenos y chilenas, que mande a parar esta fiesta porque va a ser responsabilidad de ellos que palabras saquen palabras y que todo el escenario de paz y tranquilidad que logramos construir entre todos se encorajine”.

La también diputada del PPD, María Antonieta Saa, criticó el comportamiento del subsecretario del Interior Rodrigo Ubilla y acusó que todo esta situación es producto de “un montaje que claramente muestra la desesperación del gobierno frente al avance de la Presidenta”.

La parlamentaria además instó a los diputados Cristián Letelier (UDI) y Karla Rubilar (RN) a parar las denuncias. “Ya conocimos a la diputada Rubilar denunciando falsos detenidos desaparecidos, ahora denuncia falsos exonerados, ella se da de adalid de los derechos humanos. Córtenla”, señaló.

El presidente del Partido Comunista (PC), Guillermo Tiellier, respecto de las declaraciones de la ministra del Trabajo Evelyn Matthei, dijo “que no se olvide la señora ministra que su padre era el director de la Academia de Guerra de la Fuerza Aérea cuando centenares de chilenos eran torturados en los subterráneos, en el primer piso y en el segundo piso, yo era uno de los que me encontraba ahí, estuve seis meses ahí”.

“La señora ministra nos exige a nosotros que tengamos ahora en la punta de la lengua los antecedentes de todos los miles de exonerados, eso es imposible y por eso la ley dice que para calificar como exonerado a una persona tiene que hacerse a través de la convicción”, acotó.

Al inicio de la sesión, los diputados Carlos Montes (PS), María Antonieta Saa (PPD), José Pérez (PRSD) y Guillermo Teillier (PC), haciendo uso del artículo 34 del Reglamento, replicaron a las informaciones de prensa en las que se cuestionaba que recibieran pensiones como exonerados políticos, situación que provocó la reacción del diputado UDI Ignacio Urrutia, que les gritó “comunistas”, mientras hacían uso de la palabra.