“Cuando hay que nombrar al candidato presidencial, los partidos piden que el Gobierno no se meta; cuando la cosa se pone difícil, los partidos dicen que el culpable de la derrota es el Gobierno. No es así: los responsables del triunfo o el fracaso electoral son los partidos”, aseveró ayer, al cierre del comité político en La Moneda, el ministro de Interior, Andrés Chadwick a los representantes de RN y la UDI que plantearon nuevamente sus quejas al Ejecutivo por cómo se ha manejado el Presidente Sebastián Piñera durante la conmemoración del Golpe de Estado y el cierre del Penal Cordillera.

La molestia del sector fue explicitada durante el fin de semana a través del presidente gremialista, Patricio Melero, y el senador Jovino Novoa, quienes defendieron en entrevistas el legado de la dictadura y aseguraron que Piñera había perjudicado la candidatura de Evelyn Matthei al poner en agenda temas relacionados con el Régimen Militar. Y aunque Piñera se molestó por las imputaciones, hubo orden en Palacio de bajar el perfil del conflicto para no poner en aprietos, nuevamente, a la abanderada, Evelyn Matthei. Así se hizo: en la cita en la que participaron los ministros de La Moneda, Melero, Mario Desbordes y Pedro Browne, entre otros, se acordó terminar con la belicosidad con el Ejecutivo.

Pero más allá del nuevo encontrón en la derecha, los dirigentes partidarios consultados por este medio admiten que en el sector ya comenzó “la repartición de culpas” por el seguro traspié que tendrá el sector en los comicios presidenciales donde se estima, según los sondeos que manejan las colectividades oficialistas, Matthei marcará como máximo 30% y la posibilidad de un triunfo de Michelle Bachelet en primera vuelta es cada vez mayor, tanto que la vocera de Matthei, la senadora Lily Pérez, debió salir a reforzar ayer que el balotaje aún es posible, algo que sólo los más optimistas del oficialismo creen.

“Después de la CEP quedó claro que el terreno estaba cuesta arriba, pero tras un septiembre negro para Matthei se perdió cualquier esperanza. Las cifras son demasiados claras. En público no lo vamos a decir, pero es obvio que una opción clara es que no haya segunda vuelta”, comenta un diputado RN.

Desde el gremialismo, en tanto, la visión es que la tienda “hizo lo que podía” para apuntalar a Matthei y que si ello no fue posible “bastante de esa responsabilidad recae en Piñera”.

Fuentes del Ejecutivo, en tanto, sostienen que es “absurdo” querer transferir la culpa de una derrota al jefe de Estado y apelan a que Piñera le dio la oportunidad al sector de modernizarse y reconocer los “horrores” de la dictadura, sin embargo, “con una visión cortoplacista” el conglomerado optó por otro camino “y eso no es culpa del Presidente”.

En esta línea, apuntan a que el mayor daño a Matthei ha provenido de los partidos “que se demoraron en nombrarla, que han tardado en cuadrarse con la campaña y que han estado más preocupados de instalar que Piñera volverá a ser candidato que de respaldar a Matthei”.

Como sea, la encuesta Ipsos que se conoció este lunes, acrecentó el derrotismo en la derecha. Aunque Bachelet baja al 33% de los sufragios, Matthei registra sólo el 23% de las preferencias, mientras que Franco Parisi suma 15% frente a un 7% Marco Enríquez Ominami. A 5% sube Marcel Claude, mientras los demás candidatos, Roxana Miranda, Tomás Jocelyn-Holt, Ricardo Israel y Alfredo Sfeir están en el margen de error marcando entre 2 y 1 punto.