Hace unos meses, el Divino Anticristo pasaba sus tardes reposando en una banca de la plazoleta que está frente al hospital de la Católica, en calle Marcoleta. Pero se aburrió de que la gente lo reconociera, que le pidieran que contara una y otra vez su historia y, explica, decidió huir de la fama. Y buscó un nuevo refugio y lo pilló a unos pasos: en uno de los patios interiores del Centro de Cáncer UC. Ahí, en una banca oculta tras unos arbustos, tiene su centro operativo. Instala su carrito de supermercado y -sin que nadie lo vea- almuerza pan con aceite o se entretiene armando cigarros con colillas que recoge del suelo. O simplemente duerme la siesta a pata suelta. Cuando llega la medianoche, parte a su segundo refugio: una banca en Vicuña Mackenna, cerca de Plaza Italia. Ahí duerme hasta que le dan las seis de la mañana y su robusto cuerpo le exige ir a la calle Santa Rosa a tomar un té y zamparse un completo.

Por estos días también el Divino Anticristo ha empezado una cruzada silenciosa por lavar su imagen en los medios de prensa: “El presidente de la Corte Suprema dijo que nunca más hablaran de mí los diarios serios, como El Mercurio, porque si empiezan a hablar del Divino Anticristo rápidamente va a prender fuego por todo el mundo como un regadero de pólvora. Y el presidente del Senado dijo que sólo el Clinic me publicara, para que pasara por chistoso, pero no soy así. ¿Tú has leído los libros míos? ¿Son chistosos? No, son serios. Pero la gente cree que soy chistoso y no me toman en serio por culpa del Clinic que me calumnia”.

El Divino ha vuelto a un antiguo vicio: el cigarro. Le gusta fumar solo. “Los mejores cigarros en este momento son los italianos y franceses”.

¿Por qué?
-Porque allá siempre los gobiernos son de derecha. Entonces, ¿aquí por qué los cigarros son malos? Porque está este hueco y ahora de nuevo salió la izquierda, así que más malos van a salir los cigarros. ¿Te acuerdas del Golpe? Para el Golpe habían Viceroy que eran bien sabrosos y los Windsor que eran muy buenos y muy ricos. Yo fumaba Windsor, pero en pipa. Porque los cigarros de papel son para las mujeres.

Pero ahora estás fumando cigarros de mujer…
-No me queda otra. Me gustaría fumar cigarros norteamericanos de esos Norton que fuman en las películas de Clint Eastwood cuando llega al pueblo y va hablar con el alguacil. Pero cuando me vaya al hotel a vivir, ahí voy a pedir cigarros buenos.

¿A qué hotel te irás a vivir?
-No lo andís diciendo tú, que eres súper copuchenta y le contai a todo el mundo lo que te digo, no tienes escrúpulos, pero el señor Jesucristo le va a hablar al presidente del banco de Manhattan para que me rescate. Él me depositará en una tarjeta mastercard de oro, de 18 kilates, dos mil billones de dólares en una cuenta que tengo en Miami y otros milloncitos aquí en Chile para pagar el hotel. Y ya tengo reservada la suite presidencial número uno del Conquistador, que no es un hotel tan caro, pero está en pleno centro y es de los cíclopes. Pero voy a estar un fin de semana, nomás.

¿Por qué tan poco?
-Lo que quiere hacer Jesucristo- y esto es secreto militar- es que yo llegue al hotel y compre dos aviones inmediatamente. Y, cuando me vaya ahora, me voy a comprar un bus, un turbus con las ventanas altas, y en ese bus voy a ir al barrio Franklin con dos camarógrafos de Chilefilms, que son arcángeles, y con dos guardaespaldas que son lesbianas cachudas, que no aceptan envidias, esas que son feas pero que poco a poco se van poniendo mejores. Y mientras me llega la plata, ellas se encarnarán en cualquier gallo famoso: en Marlon Brando o Harrison Ford, en algún industrial o en el Puma Rodríguez. Y, claro, el Puma Rodríguez se va a pescar una mina y ellas felices porque se estarán pescando una mina.

¿Tú te has encarnado en famosos?
-No, porque ahora me visto muy mal. Tendría que encarnarme en mujeres que están mal como yo.

¿Por qué estás mal?
-No tengo plata. Si tuviera que encarnarme tendría que ser en una mujer pobre. Pero no lo haría, no tendría gracia. Pero hay un pero: sí me podría encarnar en una mujer en pelota. Una mujer pobre en pelota, una topletera, porque son mujeres desnudas y no se les nota si tienen plata o no.

¿Por qué vas a contratar a camarógrafos?
-Ellos me van a filmar cuando me baje del bus y empiece a comprar televisores, radiograbadoras, teteras, en el mercado de las pulgas. Y van a mostrar cómo es el pueblo chileno realmente. Yo les voy a decir “muestren a los hueones más ladrones, cuchufletas, piñuflas y a las viejas feas chuscas”. Todo para que la gente extranjera, de Hollywood, vea todo el gentío comprando y no se queden con la imagen que Chile es pituquísimo y aristocrático. Porque el cine chileno muestra siempre La Moneda, el Santa Lucía, el Diego Portales, cosas muy obvias. Y cuando me llegue la plata, me voy a ir a Almacenes París, pero de allá de Providencia, porque es lo más completo que hay. Porque fui a Ripley del centro y en Ripley del centro no atiende nadie. Es puro autoservicio. Hay un montón de ropa colgada y si uno quiere una polera manga larga, no hay. Hay puras cosas raras: bluyines raros, camisas raras, poleras raras, pero no hay poleras decentes. Pero en las tiendas de estilo antiguo uno pide algo así, van a la vitrina y te sacan algo.

¿Qué ropa te comprarás?
-Como hace calor, debería andar con polera azul manga larga, porque ahora estoy muy sucio. Mire, cómo está esto por fuera de cochino, porque por dentro está limpio. Esta polera no me la saco hace dos años. Porque no me baño nunca, porque soy extraterrestre y nunca me ensucio. Antes andaba preocupado y me bañaba. Pero el señor Jesucristo antiguo me dijo “¿por qué se baña si usted es extraterrestre?, no se bañe más”. Cuando estaba en la clínica psiquiátrica esa- ¿se acuerda que los hueones cochinos me metieron ahí?- como a la mitad del mes no había en el baño confort y ninguna cosa. Y los hueones se limpiaban con la toalla y dejaban la toalla llena de caca. Pero eran locos. Ellos lo hacían para que yo hiciera lo mismo, pero nunca hice lo mismo, entonces, yo dije “no quiero comer más porque no hay confort”. Entonces, le convidaba la comida a otras personas cuando era muy mala. Y dejé de comer y el señor Jesucristo me dijo “usted no coma nomás, pero rece después porque se desaparece la comida del intestino”. Y es cierto.

EX VECINO DE LASTARRIA

¿Por qué te retiraste de Lastarria?
-No me he retirado de la calle Lastarria todavía porque inicialmente lo estoy haciendo por veces solamente. Pero si me consigo por ahí alguna polera azul obscuro manga larga muy grande, volvería a instalarme diariamente entre las 11 am y la una pm. Diosísimo me dijo que si me visto con ropa nueva, podía volver. Pero que no haga nunca más persa en el suelo, porque eso es muy sucio. El otro día una vieja mongólica me dijo “¿en qué puedo ayudarle, señor?”. “Puta, en nada, vieja mongólica, chuchetumadre, demonio, cómo se te ocurre, no estái viendo que necesito una polera azul, manga larga, urgente, que sea grande”. No estoy diciéndote que me la compres tú. Pero si alguien quiere ayudarme con una, pero que sea azul obscuro, porque me veo muy guatón con colores claros. El otro día fui a la calle Bandera y no encontré ninguna. Y zapatos menos. Los gallos maricones compraron todos los zapatos. Cómo tienen tanta plata se compran todos los zapatos usados, se los llevan pa ellos y los tiran a los pozos sépticos. Son monstruos que no quieren que ninguno tenga la posibilidad de comprarse zapatos a poco precio.

Tampoco estás publicando tus revistas. ¿Qué pasó?
-Tengo hartas cosas escritas- pero no le diga a nadie, tómelo como secreto militar- pero tengo que pasarlas a máquina. Pero no quiero seguir publicando, ¿para qué? Me aburrí de publicar. Sigo escribiendo, porque soy el secretario del señor Jesucristo. Tengo dos revistas así de grande, gruesas, de “Solución”, pero nadie las ha leído. Y no las voy a publicar tampoco.

¿Por qué no?
-He publicado tantas cosas y los hueones están cagados en vida. No tengo psiquiatra, no tengo ni para comprarme ropa. Puta, Vargas Llosa y todos esos escritores que escriben cosas que son más o menos les regalan plata. O como los maricones escritores feos que hay aquí en Chile, que son piñuflas, el gobierno le da diez millones de pesos al mes. Pero no se preocupe: desencarné a todos los escritores. Yo digo unas palabras mágicas y se van a otras vidas o al infierno. Y todos se encarnaron en mujeres y no tienen nada qué ver con la escritura. A Lafourcade lo mandé a la chucha del mundo. Se descarnó su alma y se fue al futuro. Y se encarnó en un médico. Entonces, dijo “puta, el cuerpo guatón que me salió, soy un guatón feo”, así que ahora está delgado, pintoso, pero ya no es Enrique Laforucade, sino que una doctora que quería escribir una historia chistosa de Chile pero que no pasó nada. A todos los escritores los desencarné. Toda la crítica, las críticas de artes y letras, todas desaparecieron. Entonces, ahora están escribiendo puras estupideces y hablando puras tonteras. Y yo no me meto en eso. Y, claro, las personas cochinas se organizan. La sociedad de escritores son los escritores cochinos porque están organizados. Y las personas increíbles, como yo, no pueden estar organizados.

BACHELET NO ES BACHELET

Pasando a otro tema, Bachelet pasó a segunda vuelta, ¿le recomendarías algo para que triunfe?
-Bachelet ya no es Bachelet.

¿Quién es ahora?
-Es un empleado de farmacia que está en Frankfurt. Igual que tú. Tú eres comandante del Pentágono. Porque estás en el cuerpo de esta niña para cuidarlo. ¿Cómo te llamas?

Maca…
-Tú no eres Maca. De hecho, estoy hablando con el comandante que está encarnado en Maca. Y la Bachelet es la encarnación de un militar cubano que no quiere estar más de veinte años encarnado aquí y le pega al teje y maneje del sindicato de empleados públicos, lo cual él fue presidente del sindicato de empleados públicos italiano en el año 1979 por ahí y nada menos cuando era coro 1. La Bachelet antes fue muchas encarnaciones desde que salió de la Escuela Militar de Chile. Entonces, este cuerpo automático encarnó siempre a democráticos filosóficos policastros y dueños de restoranes y fiambrerías de París. Pero Bachelet no es un gallo inculto. Yo podría hacer un día con magia y reencarnarlo- y no lo quiero hacer- en un Tony Caluga. Te digo que por huevear lo podría hacer. Un Tony Caluga se va a encarnar en la Bachelet y va a decir “soy la vieja guatona y puta puedo hacer chistes como Tony Caluga mujer”. Entonces, la Bachelet se va a poner a contar chistes, tallas y va a ser divertido. Pero no lo voy a hacer. O también podría hacer que se encarne en una cantante de salsa y va a empezar a cantar salsa. Sería un espectáculo descueve. ¿Y sabe por qué no lo hago? Porque no creo en la democracia. Y no quiero ayudar a la democracia, porque sería el descueve tener una presidenta salsera.

¿Y qué te parece Evelyn Matthei?
-Esa señora no la conozco, así que no me pregunten de ella, menos si perdió las elecciones primerísimas y nada menos. Ella sabe que podría cambiar todo en unos dos años. La Matthei es la encarnación de un judío sefardita que se queda dice encarnado aquí unos dos años pensando así cumplir condena por haber defraudado intencionalmente a muchas mujeres strong que no tenían dónde vivir y eran sefarditas también esto es judioides piñuflas que se pusieron a hacer negocios con los criminales judíos en vez de exterminarlos drásticamente como lo dice su doctrina corrompida. La Matthei está preocupada, igual que Bachelet y todos los políticos, en las tomateras, en las fiestas, en la invitación, en los regalos. Pero lo que hacen estos, como la Bachelet, no es política y no son políticos; son filosóficos, entienda. Los empleados no pueden ser políticos si son empleados y más encima si los echaron de la pega. ¿Usted sabe cuáles son los empleados públicos? Son todos los gallos a los que han echado del trabajo. Por ejemplo, un ingeniero comercial, maricón, ladrón, sinvergüenza, lo pillan robando mucha plata y rompiendo potos a las secretarias o matando secretarias por la espalda con un cuchillo. Por criminal, lo echan. Pero a ese hueón deberían pegarle un balazo en el hocico. Pero lo echan. Por eso, el hueón se va como empleado público, ¿entiende? Usted si le mete la pichula a un norteamericano rubio encachado y se convierte en pintoso, el hueón crece y lo eligen de ministro.

¿Y cómo te llevas con Carolina Tohá?
-No la conozco ni me interesa. Hay una mujer que sí me interesa, que será mi mujer y que me está esperando…

¿Quién?
-Todas las que me están esperando.

Pero dijiste una
-No, todas, a todas las quiero por igual: a la Bolocco, a la Argandoña. Vio que la Bolocco hace muchos años no tiene relaciones sexuales. La Argandoña tampoco. Tampoco la Olivia Newton John. La gente cree que la Olivia Newton John se la lleva pescando, pero no: está en estado virginal porque no se pesca a ningún gallo porque me está esperando a mí. También la Hillary Clinton, aunque hace poco estuvo encarnado Sean Connory, pero se desencarnó definitivamente para esperarme a mí. La Brigitte Bardot, también es mujer mía y me está esperando virginalmente. Y está rejuveneciendo. La Brigitte Bardot tenía 66 años y ahora tiene 38 años. Y en dos años tendrá 25 años, dará entrevistas y la gente dirá “¿Cómo puede ser la Brigitte Bardot tan joven?”. Y va a ir a Hollywood y la Sofía Loren también.

¿Cómo las rejuveneces?
-Por ensalmos. Yo soy administrador de la fuente de la juventud.

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