piñera dedo A1

En el año 2009, cuando partió la segunda aventura presidencial de Sebastián Piñera que lo llevó a La Moneda, Santiago Valdés Gutiérrez tenía apenas 30 años y dos de los cargos de mayor confianza para quien llegó a ser jefe de Estado: administrador electoral de la campaña y gerente de finanzas de Bancard.

El gerente general del holding era en esa época, tal como hoy, Nicolás Noguera, ingeniero comercial de la UC de 37 años y que en 2010, cuando Piñera ya estaba electo tuvo un rol decisivo en las ventas de las acciones del exgobernante en negocios estratégicos: 26,4% de Lan, el 9,7% de Clínica Las Condes, el 100% de Chilevisión y el 24,3% de Blanco & Negro, transacciones por las que recaudó unos US$ 1.700 millones.

Ambos profesionales, de plena confianza de Piñera, fueron vinculados por el director ejecutivo de Chilevisión, Jaime de Aguirre, en su declaración -a la que obtuvo acceso The Clinic Online– del 24 de abril ante la Fiscalía como imputado en la arista Soquimich, en la operación que implicó facturar primero a través de su sociedad La Música $146 millones a Bancard para luego devolverle esos fondos a la poderosa family office y facturar por el mismo monto para Soquimich, Aguas Andinas, Pampa Calichera e Inversiones Ilihue, vinculada a José Cox.

Los dineros habrían correspondido a un contrato paralelo a Chilevisión que De Aguirre habría realizado a través de su sociedad con Bancard y que, admite el director televisivo, son en rigor “bonos que me fueron presentados como asesoría. Era una mezcla entre evaluación de desempeño y asesorías”.

En su testimonio, De Aguirre establece que “a principios del año 2010 extendí por Inversiones La Música a Bancard Limitada la factura 168 por la suma de 146 millones de pesos que correspondían como he dicho al híbrido entre asesoría y bonos que se me daba anualmente”.

Prosigue con que “a los pocos días creo que Santiago Valdés o Nicolás Noguera, no recuerdo bien cuál de los dos, nos instruyó (a mí o a mi asistente) que se devolvieran los fondos que se habían pagado por este concepto a Bancard y que se anulara la factura 168 porque en su lugar debíamos facturar fraccionadamente a diversas empresas que me indicaron. Así lo hice. Para ello se nos entregó el detalle escrito del monto y de las empresas a las que debíamos facturar. Entrego en este acto copia de dicho documento. Estas facturas debían ser para Aguas Andinas, Pampa Calichera, SQM, Asesorías Ilihue. Así se hizo y extendí las facturas de acuerdo a los que se me indicó”.

Fuentes de Bancard afirman que Noguera ingresó al directorio de Chilevisión recién en abril de 2010 y que hasta esa fecha la relación la condujo Valdés por lo que lo más probable es que a éste ejecutivo aluda De Aguirre.

Como sea, en la declaración que revisó The Clinic Online, De Aguirre da cuenta de las siguientes facturas del año 2010: la 172 del 30 de enero, la 177 del 5 de febrero y la 180 del 1 de marzo a SQM por $15 millones cada una; la 169 del 30 de enero, la 175 del 5 de febrero y la 179 del 1 de marzo a Aguas Andinas por $10 millones cada una; la 171 a Pampa Calichera por $15 millones con fecha 30 de enero; la 173 a Bancard por $36 millones con fecha 30 de enero; y la 174 a Inversiones Ilihue por $20 millones con fecha 30 de enero. Esta última sociedad, asegura De Aguirre, está además vinculada a José Cox que es director de Bancard y que fue el recaudador de Piñera en su campaña electoral.

Según De Aguirre “estas facturas se entregaron a Bancard, pero la que debe saber esto debe ser una de mis asistentes” y acota que “este dinero por lo tanto corresponde a mis ingresos generados por mi trabajo y no tuvieron otro destino sino mi propio patrimonio, nada de esto se destinó a campañas políticas”.

Además admite que se trata de documentos truchos. “Ninguna relación tengo con SQM, Pampa Calichera, Aguas Andinas e Inversiones Ilihue. Nunca presté ningún servicio para ellas, no conozco a nadie de estas empresas. Los servicios que presté fueron prestados a Bancard”.

De Aguirre destaca que nunca consultó por qué debía realizar una operación así de irregular. “Pensé que podía ser una especie de canje. Era en todo caso algo inusual, nunca me había pasado algo así”, dice.

También consigna que “no me consta que haya otras personas en esta misma situación, pero creo que puede haber pasado algo parecido con Mario Conca el gerente general”.

Fuentes de Bancard precisan que Noguera no tuvo nada que ver en la cuestionada transacción y que en la época mencionada era Valdés quien llevaba la relación con Chilevisión y De Aguirre.

A través de una serie de contactos, The Clinic Online intentó obtener sin éxito la versión de Valdés al respecto.

Hace unos días, Piñera se refirió a los primeros trascendidos sobre el tema y recalcó que “desde abril del año 2009, no tengo ninguna participación en la gestión ni administración de las empresas relacionadas con mi familia, puesto que estaba dedicado íntegramente a mi campaña presidencial, y posteriormente, al ejercicio del cargo de Presidente de la República. Solicitaría a las empresas la información existente sobre la relación entre Bancard y La Música, empresa de propiedad de Jaime de Aguirre”.

SOSTIENE DE AGUIRRE

“Soy de Concepción, estudié derecho en Santiago. El 11 de septiembre de 1973 me echaron de la Universidad. Luego me dediqué a la música y la publicidad hasta el año 1990. El año 1990 entré a TVN como Director de Programación. El año 2002 me cambié a Chilevisión donde soy director ejecutivo hasta esta fecha”. Así parte De Aguirre una declaración en que detalla su relación con Piñera y cómo se vio involucrado en la causa.

Relata que a Chilevisión llegó contratado por la empresa Claxon y que fue Marcelo Zúñiga quien era el director de contenidos. Prosigue con que en 2005 Claxon vendió a Bancard que estuvo cinco o seis años y luego en octubre del año 2010 se vendió a Turner, quien mantiene actualmente la propiedad del canal.

Sobre Inversiones La Música Limitada Rut 77601870-8, asegura que se trata de “una sociedad en que soy socio con mis hijas Carola y Javiera, que tienen porcentajes menores en la sociedad. En esta sociedad yo tengo la administración y la representación”.

Y sobre el exjefe de Estado acota que en un periodo fue su interlocutor en Bancard. “Cuando Bancard adquiere el canal el año 2005, Sebastián Piñera, que era el dueño, me contactó para indicarme que estaba interesado en adquirir el canal y que le interesaba que yo me quedara con la dirección del canal para desarrollar un proyecto exitoso. Tras algunas conversaciones accedí, pues me gustaron los proyectos y el compromiso que vi y la independencia editorial que nos aseguraba. Además Piñera me pidió que lo asesorara en diversos temas de inversiones y negocios relacionados con el rubro de las comunicaciones y aledaños como una especie de conserjería permanente”.

Así De Aguirre obtuvo una doble contratación. “Por una parte era empleado de Chilevisión en que tenía un contrato con un sueldo, en que había que administrar un grupo humano, un presupuesto y desarrollar un proyecto de televisión. Mi sueldo mensual era de aproximadamente unos 7 millones de pesos según recuerdo. Adicionalmente tenía un contrato de asesorías con Bancard”. Ese contrato era por un monto fijo de 6.500.000 de pesos que se facturaba mensualmente.

Sostiene De Aguirre que respecto de Bancard “mi relación era ocasionalmente con Sebastián Piñera, por ejemplo la compra del canal ARTV o el terreno de Machasa. Además había un directorio del canal que operaba una vez al mes. El Presidente del directorio fue el propio Piñera un tiempo y también Andrés Navarro y Carlos Hurtado. Aquí se veían temas estrictamente del canal. En Bancard me relacionaba con Juan Luis Rivera, luego con Santiago Valdés, luego con Nicolás Noguera. Ellos eran los nexo habituales con Bancard. Nos reuníamos tanto en el canal como en las oficinas de Bancard en Apoquindo 3000”.

Sobre las asesorías destaca que “yo le extendía mensualmente facturas a Bancard. En algunas ocasiones se extendía más de una factura mensual dependiendo del trabajo en el año. A final de año había una factura que se extendía que era más cuantiosa. Esa factura era de aproximadamente unos $100 millones. Hay una que se extendió por las gestiones en la venta del canal a fines del año 2010 por unos $300 millones”.

Le preguntan específicamente en el interrogatorio si se estaba ante “bonos por su gestión” y él responde que “visto como lo estamos viendo ahora se puede decir que son bonos, me fueron presentados como asesoría. Era una mezcla entre evaluación de desempeño y asesorías”.