Burgos

Uno de los hombres más cercano al ex ministro Rodrigo Peñailillo, el administrador de La Moneda, Cristián Riquelme, ayer, en medio de presiones de todos los sectores, finalmente se vio obligado a dejar su cargo. Así lo dejó entrever el Ministro Jorge Burgos, quien suspendió una pauta en Valdivia y retornó sorpresivamente a Santiago para informar la renuncia del cuestionado administrador y uno de los pocos G-90 que sobrevivía en el gobierno. “Hay partos naturales y partos inducidos. La vida es así”, ironizó sobre la resistencia de Riquelme a dejar Palacio.

El Ministro Burgos, ya había deslizado su molestia sobre la permanencia de Riquelme en su puesto, quien se encuentra de vacaciones y formalizará su dimisión el día lunes: “Tengo mi opinión personal y se la daré a conocer la Presidenta cuando vuelva”, había anunciado el ministro, al ser consultado por la prensa el martes pasado.

Y es que la permanencia del funcionario se hizo insostenible luego que el lunes Ciper revelara que entre 2013 y 2015, dos empresas creadas por Riquelme, Socoar y Greentec, firmaron contratos con el Estado por 417 millones y sin licitación de por medio para vender insumos médicos.

Antes que se conociera ese nuevo antecedente, el viernes de la semana pasada, la directiva del PPD, partido en el que milita Riquelme, se reunió con Burgos para expresarle que lo mejor era que el funcionario diera un paso al costado, diagnóstico con el que el Ministro del Interior estuvo de acuerdo.

Según reveló el Ministro, quien estaba visiblemente incómodo durante el punto de prensa en La Moneda, la jornada de ayer conversó varias veces con la Presidenta Bachelet para coordinar la salida de Riquelme, ya que es un cargo de exclusiva confianza de la mandataria. La decisión no fue comentada con los partidos políticos.

En la Nueva Mayoría, en tanto, hace días que presionaba intensamente por su salida. En el PS, los diputados Juan Luis Castro y Osvaldo Andrade, junto al senador Juan Pablo Leterier, expresaron que debía irse. Letelier argumentó que “quienes están en funciones públicas deben ser honestos y rigurosos”. La misma postura tuvo la DC, partido que cuestionó la demora del Ejecutivo en tomar la decisión.

“En la DC hace mucho dijimos que debía irse. Él debió ser el primero en presentar su renuncia por los perjuicios políticos que le ha ocasionado al gobierno, que se demoró demasiado en tomar la decisión”, afirmó el diputado Fuad Chaín.

El secretario general del PPD, Óscar Santelices, dijo que más allá de la demora, “lo importante es que ya salió de su cargo y ese era el mejor camino, -tanto para el Gobierno, la política y como para él-, para lograr esclarecer los temas cuestionados, porque si bien aún no hay delitos probados, es necesario investigar”.

La oposición, si bien valoró la salida del funcionario, también expresó que la medida fue tardía. El senador Juan Antonio Coloma, sostuvo que “aquí se han cometido una cantidad de errores muy importantes. De partida no haber operado en el tiempo adecuado, no hay nada más importante que las cosas se hagan en el tiempo adecuado”.

El historial de cuestionamientos

Los cuestionamientos contra el exadministrador de La Moneda comenzaron por su rol en el caso Caval. Riquelme recibió en su oficina a Juan Díaz, operador de la UDI, quien le informó sobre las deudas que Natalia Compagnon sostenía con él para que intercediera. En sus declaraciones a la Comisión Investigadora de la Cámara, explicó que fue una “imprudencia” recibirlo.

Además, en la comisión investigadora sobre el negocio de Machalí, Riquelme reconoció que dio el visto bueno formatear el PC de Sebastián Dávalos. Desde entonces, la oposición exigía su salida de La Moneda.

Otro punto que levantó sospechas sobre él, es que Giorgio Martelli, el ex recaudador de dineros para las campañas del oficialismo, declaró que Riquelme fue una de las personas que le pidió financiamiento en 2013.

Por último, la semana pasada, el exadministrador enfrentó nuevas críticas porque subió una declaración parcial de su patrimonio, en que omitió 570 millones de pesos en propiedades. El miércoles por la noche, se vio obligado a actualizarlo, pero las críticas en su contra no cesaron.

Cristián Riquelme, ingeniero civil industrial de la Universidad del Bío-Bío, ha sido administrador de La Moneda en los dos períodos de Bachelet, fue director de la Somae, la empresa creada para gestionar la campaña presidencial de la mandataria y es un hombre muy cercano a Rodrigo Peñailillo, fueron compañeros de liceo y fue el exministro de Interior quien lo acercó al PPD y se lo recomendó a Francisco Vidal para que entrara a la administración pública, hace ya 16 años.

Tras presentar su renuncia en La Moneda el próximo lunes, el hombre que copó la agenda durante febrero, deberá enfrentar a Contraloría, que ya anunció que comenzará un sumario en su contra para investigar las compras directas que autorizó en Palacio y, por otra parte, el ministro de Salud (s), Jaime Burrows, instruyó indagar los tratos directos con las empresas relacionadas a Riquelme