La Cámara de Diputados aprobó ayer por 67 votos a favor del oficialismo la idea de legislar el proyecto de educación superior, una de las reformas estructurales comprometidas por la administración de la Presidenta Michelle Bachelet. La oposición votó en bloque en contra de la iniciativa (41 votos) y hubo tres abstenciones del Frente Amplio, cuyos parlamentarios votaron a favor de las leyes constitucionales que requerían quórum mayor.

La aprobación del emblemático proyecto se da luego del traspié sufrido en la comisión de Educación la semana pasada, cuando la diputada del Partido Comunista, Camila Vallejo, como medida de protesta, se abstuvo en la votación de las indicaciones propuestas por el Ministerio de Educación, lo que provocó que el proyecto en general fuera rechazado y volviera a la Cámara.

Las presiones del PC y el Frente Amplio en la comisión de Educación apuntaban a que el gobierno incorporara en el proyecto de ley una fórmula para terminar con el Crédito con Aval del Estado (CAE), tal como se había comprometido inicialmente, y no que fuera en un iniciativa legal independiente.

La gestiones de la llamada bancada estudiantil dieron resultados. Antes de la votación, la ministra Adriana Delpiano pidió la palabra en la sala. En su intervención aseguró que la reforma incorporará un mecanismo para materializar el termino del CAE y sostuvo, tal como adelantó en la comisión, que esto se realizará en 2018.

“El gobierno fue muy claro en su compromiso de eliminar el Crédito con Aval del Estado y reemplazarlo por un nuevo sistema sin la participación de la banca. Más aun, nos comprometimos a enviar un proyecto de ley en ese sentido durante el segundo semestre de este año, con el objetivo de que el CAE dejara de operar a fines de 2018”, dijo la ministra.

Luego Delpiano agregó “hoy, reafirmamos la palabra empeñada de poner fin al CAE y manifestamos nuestra plena disposición a incorporar en esta Ley de Educación Superior una fórmula que materialice y garantice este compromiso, asegurando, además, un sistema que lo reemplace cuando deje de operar”.

La Ministra, además, recordó a los parlamentarios de la Nueva Mayoría la importancia de aprobar la iniciativa que definió como clave para el gobierno y anunció que la Presidenta Bachelet decidió que la primera semana de mayo ingresará un proyecto por separado para regular las universidad estatales.

El Mineduc, -pese a que Delpiano posterior a la votación negó que existieran cambios al proyecto presentado a la comisión-, optó por acceder a incorporar el fin del CAE a la reforma, porque la aprobación en la Cámara era fundamental para hacer avanzar la iniciativa.

En caso que el Gobierno no hubiera obtenido los votos en la Cámara, la principal reforma de Bachelet habría fracasado, ya que el gobierno tendría que esperar un año para presentar un nuevo proyecto, es decir, el futuro de la reforma habría quedado en manos del próximo mandatario que llegue a La Moneda.

Sin embargo, desde temprano en el Ejecutivo existía certeza que el escenario en la sala sería favorable y se contaría con los votos del PC para aprobar el proyecto. La reunión de coordinación de la Segpress a mediodía, encabezada por el ministro Nicolás Eyzaguire y que contó con la presencia de la diputada Vallejo, transcurrió en un clima de consensos, sin recriminaciones por el episodio de la semana pasada.

La tranquilidad del gobierno se debía a que el partido dirigido por Guillermo Teillier bajo ninguna perspectiva dejaría caer la reforma a la educación superior, aún cuando no se cumpliera con todas sus expectativas, según reconocieron fuentes al interior del partido.

En esa línea, en la intervención de la diputada Vallejo para argumentar el voto a favor de su bancada afirmó: “No va a ser por culpa del Partido Comunista que esta reforma se vaya al tacho de la basura”, pero puntualizó que darán viabilidad al proyecto “asumiendo que hay un compromiso de eliminar el CAE de aquí al 2018”.

Durante la jornada, parlamentarios de la Nueva Mayoría comentaron que el rechazo del PC al proyecto en la comisión respondió a una estrategia para establecer que gracias a sus esfuerzos el CAE llegaría a su fin.