El canciller chileno, Heraldo Muñoz, afirmó hoy que el gobierno boliviano ha llevado a los medios y a foros internacionales la discusión de los dos litigios que ambos países mantienen en la Corte Internacional de Justicia (CIJ).

“Bolivia ha llevado a los medios internacionales la discusión no solo sobre su demanda marítima, sino que también puso en la agenda pública el tema del río Silala. Fue Chile el que recurrió a los medios pacíficos de solución de controversias”, dijo Muñoz en una rueda de prensa tras reunirse con excancilleres.

“En vez de responder por la prensa, nosotros fuimos a La Haya”, añadió Muñoz en alusión a la demanda que Chile presentó ante la CIJ con la finalidad de que ese tribunal declare que el Silala es un río internacional y tiene derecho a usar sus aguas.

El jefe de la diplomacia chilena replicó así las palabras del presidente boliviano, Evo Morales, quien este martes acusó a su homóloga Michelle Bachelet de vulnerar normas de la CIJ al “revelar” contenidos de la memoria que el equipo chileno presentó este lunes en La Haya.

Muñoz reiteró que Chile presentó la demanda como respuesta a las “amenazas” de Bolivia, que había expresado su intención de recurrir a la CIJ para zanjar la disputa por el Silala.

“Como a Chile no se le amenaza, hemos decidido por primera vez en nuestra historia llevar a otro país a la Corte Internacional de Justicia”, subrayó.

Bolivia rechaza el reclamo de su vecino y, en cambio, acusa a Chile de haber desviado con canales artificiales los recursos hídricos del Silala, que en su opinión son manantiales naturales.

El canciller insistió en que Bolivia reconoció durante más de un siglo que el Silala era un río internacional y “cambió de versión en 1999, cuando acusó a nuestro país de robar aguas del Silala”.

Este mismo martes, el ministro de Relaciones Exteriores fue invitado a un programa del canal estatal Televisión Nacional (TVN) en el que le preguntaron cuándo terminarían las asperezas en la relación bilateral.

“Va a terminar cuando se respete a Chile, cuando no haya hostilidad. El problema es con el gobierno de Bolivia, no con el pueblo”, respondió Muñoz, quien añadió que existe una “integración silenciosa” que el presidente Morales “no quiere reconocer”.

“Hay miles de bolivianos viviendo en nuestro país que han emigrado y hecho de Chile su segunda patria (…) Lo que hace el gobierno de Bolivia es intentar impedir lo que se ha avanzado y deteriorar una relación que se ha quedado, para el gobierno boliviano, en el siglo XIX”, dijo.