Sebastián Piñera acusó hoy a la presidenta Michelle Bachelet, de dejar un país “empantanado” y con una situación peor de la que encontró a su llegada al Gobierno.

Tras una reunión en la periferia de Buenos Aires con el presidente de Argentina, Mauricio Macri, Piñera insistió en que Chile “va por un camino equivocado”, ya que según el exmandatario está “estancado” y “destruye los trabajos, no mejora los salarios, no enfrenta con voluntad y decisión el grave problema de la delincuencia y la crisis de la salud”.

“La mayor satisfacción de un presidente es que, cuando deje el Gobierno, deje un país mejor que el que recibió, y yo creo que este Gobierno no puede decir lo mismo”, aseveró el abanderado de Chile Vamos.

Sobre la disputa en torno al aborto, dijo que le parece “muy bien” que se debata “con altura de miras”, aunque reafirmó su postura contraria a la interrupción del embarazo.

Acerca de los temas tratados en la reunión con Macri en la residencia presidencial de Olivos, el político y empresario destacó, “además de cuestiones internacionales”, la lucha contra el narcotráfico y el crimen organizado y la integración física y económica entre ambos países.

Tras el encuentro, en el que también estuvieron presentes los ministros argentinos de Hacienda (Nicolás Dujovne), de Seguridad (Patricia Bullrich) y de Interior y Obras Públicas (Rogelio Frigerio), Piñera subrayó la buena relación de “amistad” que mantiene con Macri y afirmó que, unidas, las dos naciones “van a lograr avanzar más rápido y llegar más lejos”.