El edil de Valparaíso y una de las figuras más relevantes dentro del Frente Amplio, Jorge Sharp, aún saborea los buenos resultados que obtuvo este bloque en su región, donde la candidata presidencial Beatriz Sánchez fue primera mayoría con el 37% de las preferencias, sumó a Jorge Rauld González y Camila Rojas Valderrama como diputados, y consiguió el primer cupo senatorial de la agrupación: Juan Ignacio Latorre.

Para Sharp, la alta adhesión que registró el F.A en esta zona se debe, por un lado, a que ha aportado con su liderazgo para que la ciudadanía confíe en el proyecto político que propone el colectivo, y por otro, a que “mucha gente que votaba por la Nueva Mayoría terminó votando por el Frente Amplio”.

“Creo que tuvimos la capacidad de convocar a todos esos electores que quieren cambios y que creen que el F.A es un camino para poder impulsarlos. Lo interesante es que ese votante, de voluntad progresista, izquierdista o como lo quieras llamar, ya no ve a la Nueva Mayoría como el único camino para impulsar cambios en Chile”, complementa.

Por lo mismo, el escenario político para el próximo 17 de diciembre los sitúa en una posición complicada, donde deben definir si respaldarán la candidatura de la Nueva Mayoría, con quienes mantienen amplias diferencias programáticas, o no.

“No nos podemos perder. Nuestro adversario es la derecha”, dice Sharp.

¿Apoyar a Alejandro Guillier en segunda vuelta puede generar permeabilidad en algunos sectores del Frente Amplio?
Yo creo que sí.

¿Qué falta para manifestar o negar su apoyo?
Faltan varias cosas, lo que sí está claro es que nosotros no podemos mirar para el lado. Efectivamente, nuestro adversario es Sebastián Piñera en esta elección, y eso hace que mucha gente del millón que votó por Beatriz Sánchez vaya a votar en segunda vuelta por Alejandro Guiller, pero más en contra de Sebastián Piñera, porque su gobierno supone un retroceso en muchos sentidos, una retroexcavadora neoliberal, retroceder lo poco que se ha avanzado. Hay una línea: el gobierno de Piñera es un obstáculo para seguir con las reformas. El problema que nosotros vemos, es que hoy día la Nueva Mayoría no tiene unidad política. O sea mira lo que está pasando en la DC. No tienen unidad política para ganarle a Piñera, y la campaña que ellos han propuesto en los últimos meses, lo digo con mucho respeto, es deslavada, sin contenido, sin definiciones gruesas en contenidos importantes. Entonces, mientras Sergio Bitar siga siendo el coordinador de la campaña de Guillier para segunda vuelta, la señales que le entregan a una fuerza política que está equiparada con ellos, son súper confusas. Es como decir “le queremos ganar a Piñera con más de lo mismo”, y ese es uno de los problemas que tenemos. Nuestro primer problema es Piñera, y el segundo es este.

¿Qué tipo de señales tiene que entregar la candidatura de Alejandro Guillier para que se adhieran en el balotaje?
La pelota está a su lado. Él pasó a segunda vuelta y él debería liderar y convocar a todo este mundo que quiere cambios y no quiere que Piñera sea el próximo presidente de Chile. Entonces, el Frente Amplio hoy día tiene un rol sumamente importante y debe ser responsable. Pero también tiene que tener claro que a Piñera no se le va a ganar con las mismas fórmulas de siempre. O sea, la Nueva Mayoría cuenta con diputados, alcaldes, concejales, cores, una estructura de trabajo territorial, y aun así nos ganaron por apenas cien mil votos. Algo está pasando en Chile. El tema es que con la irrelevancia de la DC y otros sectores, la Nueva Mayoría debe entender que tiene que relacionarse con el Frente Amplio para derrotar a la derecha. No le queda otra. Estos días que vienen van a ser súper interesantes para que tomemos la decisión, según los espacios internos de cada organización.