Es 2018 y en Chile comienza a regir el nuevo salario mínimo que se sitúa en los 276 mil pesos. Al respecto, la Fundación Sol comparte gráficos e infografías que ilustran qué implica en un país como el nuestro recibir un ingreso de ese monto.

Sólo a modo de ejemplo, la entidad recuerda que para un hogar promedio de cuatro personas estar sobre la línea de la pobreza quiere decir percibir un salario de $417.348; es decir, bastante más que lo que otorga el monto mínimo.

Es más, la misma fundación apunta que la línea de la pobreza extrema en Chile se ubica en torno a los $278.232, por lo que el mínimo tampoco alcanza para dicha estratificación.

Entonces es que Sol se pregunta si ¿esto es la “modernización” capitalista?”

Más crudo resulta constatar -siempre según Sol- que “el nuevo salario mínimo alcanza sólo para ir y volver al trabajo, 1 kilo de pan al día, y con lo que sobra, un arriendo básico de $150.000”.

“En Chile, los mínimos sociales no tienen ninguna relación con el costo de la vida”, subraya la Fundación Sol.