Sebastián Eyzaguirre tiene 40 años, conduce CQC y en un perfil de Revista Sábado abordó las críticas que le llegan por su personalidad y su rol en la televisión.

Críticas como la del periodista Julio Osses, que señala que “es un profesional que sin ningún mérito llega a puestos que no merece solo por tener los contactos necesarios. El caso más claro es que esté conduciendo CQC ahora, porque su productora es la encargada de realizarlo. En la práctica no aporta nada, solo culto al ego propio y lo peor es que su narcisismo parece no madurar, solo hincharse”.

Jani Dueñas hace lo propio al declarar que “Es alguien que no se ha puesto a tono con los tiempos y no entiende la responsabilidad que tiene como comunicador. Creo que es un personaje que en el Chile de hoy hace más mal que bien. No tiene perspectiva para entender que quizás no tenga la razón, o que tal vez tenga que aprender. Pero como está acostumbrado a hacer lo que se le para la raja, no tiene esa visión.

Con estos relatos parte la nota de El Sábado, contando que Eyzaguirre es bueno para el whisky, que juega tenis en el Club de Polo y Equitación San Cristóbal, lugar del que se hizo socio a cuatro años de dejar la casa de sus padres en La Dehesa, y que contrabandeó alcohol en su juventud, cuando estudiaba en el Verbo Divino.

Su compañero de generación en el establecimiento, el senador Felipe Kast, lo define señalando que “los estudios no eran su fuerte”, agregando que ha “construido un personaje que no es fácil de digerir, pero que es bastante auténtico”.

Otro que se refiere a Eyzaguirre fue su entrenador en el Verbo Divino, Roberto Pesqueira, “inteligente, pero flojo. Siempre me ha molestado ese papel de choro, de vivito que puede ningunear y basurear sin tener mucha idea de quién es la persona que tiene enfrente”.

En el artículo Eyzaguirre repite varias veces que no es un zorrón y en cambio es un “selfmade”, que no es cuico y que podría estar más alto en la televisión ya que su forma de ser le ha cerrado puertas. “Siempre lo pienso, si hubiese cerrado el pico, con la capacidad que tengo en los medios, estaría donde está Martín Cárcamo, o quizás más. Capacidades tengo. En general, la gente que está en la tele es gente en términos intelectuales muy precaria”.

Consultado por qué le pasa cuando le dicen zorrón responde a Sábado que “Para mí el zorrón depende de su padre. Y no, no es mi caso. No me gusta cuando me califican de esa manera. La gente se queja del clasismo, pero el clasismo de abajo hacia arriba es mucho más fuerte”.

Respecto a ser padre, Eyzaguirre dice que “He pensado en hacerlo a través de un vientre de alquiler. No porque no me gustan las minas, pero no es fácil encontrar a alguien que aporte a una vida tan entretenida como la mía”.

En cuanto a las drogas señala que “sin hacer una apología, creo que puedes consumirlas si estás medianamente bien, estable. He probado cocaína, marihuana, pastillas, éxtasis, eme, algún hongo alguna vez, Heroína jamás”.