Cuando la polémica se había desatado luego de que en el marco del caso Penta el fiscal Manuel Guerra reformalizara a los Pentaboys desestimando los delitos de soborno y cohecho, en la causa SQM acaba de acontecer lo contrario.

Resulta que el fiscal Pablo Gómez, a diferencia de su colega, sí acusó por los delitos antes mencionado durante la audiencia contra los 16 imputados en la causa vinculada con las platas políticas irregulares que desembolsó la minera no metálica.

Gómez, de frentón, apuntó contra el ex gerente general de SQM, Patricio Contesse, por soborno y contra el exministro Pablo Longueira por el respectivo cohecho. Esto por la llamada arista Royalty.

“La mayoría de los casos son delitos tributarios, y también por los delitos de soborno respecto del señor Contesse y de cohecho del señor Longueira”, afirmó el persecutor.

En la jornada, también pidió el desafuero del senador DC, Jorge Pizarro.

En los casos de todos los implicados se consideró la atenuante de irreprochable conducta anterior. “Lo que hemos hecho en el escrito de la acusación es pedir el máximo de las penas posible dentro de las reglas de la determinación de la pena que están establecidas en la ley”, aclaró Gómez.

“La investigación, a nosotros como equipo, nos ha convencido de que existe la posibilidad de imputarle a las personas que hemos acusado participación como autores de este delito y así lo hemos decidido. Se trata de una investigación profunda, que ha determinado el curso de los dineros, los sujetos intervinientes, etc.”, apuntó.