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13 de Octubre de 2008

Yo estuve en un Reality Show: Verónica Roberts

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Verónica Roberts (25) participó hace algunos años en La Granja Vip. Y aunque en ese tiempo no era muy conocida, fue invitada por ser la Miss Chile en ejercicio. Canal 13 buscaba repetir un formato que le había dado resultado, pero esta vez agregando el condimento de que los participantes serían personajes famosos. Marisela Santibáñez, Coca Mendoza, DJ Black, entre otros, competían semana a semana por sobrevivir en el espacio. Y por quedarse con los 50 millones de pesos que premiaban al ganador.

La idea del programa era poner a los concursantes en situaciones límites. Aislados en una casa en Pirque, debían sobrevivir con los recursos que tuvieran a mano. No había luz, supermercado ni nada que oliera a ciudad. A cambio tenían animales y un huerto a dónde echar mano. En medio de esas tareas tan rústicas como matar animales o sacarles la caca, estaba metida Verónica Roberts. Una participante que parecía estar en corral equivocado. O al menos distinto. A primera vista es un poco más pelolais que el común de los chicos realities. Además, aparecía rezando cada dos minutos al interior del reality. Algo poco usual entre los veinteañeros actuales: “No es que yo rece una vez al día. Ni dos, incluso te diría que ni siquiera tres. Todo lo que hago y digo se lo entrego al Señor. Y lo que no hago y lo que no digo también”, cuenta a la hora de recordar estas imágenes. El reality lo recuerda así:

-Era un tema de sobrevivencia, de medir cuánto podías exigirte a ti mismo. Todo era extremo: pruebas físicas, no había comida, no había luz, no había calefacción. No había cocina a gas. Todos teníamos que cortar leñita y si estaba húmeda jodíamos. Era un reto a uno mismo.

¿Habías visto la primera versión de La Granja?
-Sí. Era hincha total de La Granja. Yo siempre he creído mucho en las energías y cuando comenzaron a promocionar esto de la versión VIP, le dije a mi mamá “¿te imaginai me llaman”. Me quedé pegada con el tema y lo pensé mucho rato. Y a los días me llamaron.

¿Y tú te sentías VIP?
-A mí me dijeron que andaban buscando personajes y como yo era Miss Chile estaba dentro de lo que era el “Vi-Ai-Pi”, cachai. Si me consideran VIP, genial. Porque igual entró gente que no… Pablo Schilling y Melón con flecos eran gente desconocida. En cambio igual yo fui Miss 17 el 99, Miss Chile el 2004. Algo al menos he hecho por allí.

¿Por qué crees que la producción se acordó de ti, qué rol encarnabas?
-Me da como vergüenza decirlo yo. No soy muy autorreferente. Pero sí se me dijo en un minuto que cumplía el rol de la niña buena, católica… con ese perfil. Yo soy más de bajo perfil, alejada de los escándalos y más cercana a la familia. Si me hubiesen dicho “oye Vero, queremos que seas la conflictiva” hubiese sido como… no puedo.

¿Qué tan Vip encuentras tú que fue la selección de los participantes?
-Jajajaja, aclaremos un punto. Vip no es lo mismo que glamur. En este país se malentiende a veces. Si el reality hubiese sido “La Granja Glamur”, hubiese estado totalmente erróneo el casting. Pero era Vip, y se entiende como Vip a la gente conocida. Y el grupo que estaba cumplía con eso.

¿Y cómo se portaba esta gente VIP en el encierro… no todas las imágenes salen al aire?
-Los primeros días, cuidadosos, con cautela y ordenaditos. Pero después cuando empezó a haber tensión, no había comida y todas esas cosas comenzaron a salir las personalidades. En mi caso yo lloraba bastante seguido. Era muy llorona. Tema que me afectaba me ponía a llorar.

De hecho, hasta la vez que los visitó la cantante Soraya, te pusiste a llorar.
-Es cierto. Un montón. Porque mi mejor amiga murió de cáncer y era mi mejor amiga desde segundo básico. Y antes de que muriera yo le dediqué la canción “Casi” de Soraya. Entonces que ella llegara y la cantara ahí, fue muy emocionante. Y yo que soy demasiado sensible, al tiro me puse a llorar.

Pero vamos al cahuincito sabroso… quién dejaba los calcetines tirados y esas cosas…
-Yo creo que todos somos iguales. En nuestra casa todos somos más relajados. Nadie se levanta peinado ni maquillado. Andábamos chascones, en pijama…. Y el olor… ¡uf! Imagínate que cocinábamos todos los días a leña. El olor se impregnaba. Estaba todo pasado. Cuando salí del reality lavé mi ropa cinco veces y al final la boté igual. Todavía tengo una maleta, en la zona de recuerdos. Y cuando uno la abre sale un olooor a Granja. Pero alguien en particular, no lo sé.

¿Alguna anéctoda en particular?
-Todas las semanas pasaba un camión que retiraba la caca de los animales. Imagínate el olor. Pero para que entrara toda había que subirse en la parte trasera y aplastar todo para que no quedara nada afuera. Un día yo me subí con el Coca Mendoza y él por bromear me empuja. Caí en cuatro patas sobre toda al caca. El pantalón me quedó horrible. Lo lavé y todo pero quedó manchado. Lo bautizaron como el pantalón caca.

Una de las imágenes más recordadas de ese reality fue el momento en que el Coca aparece comiendo tallarines de una manera bastante particular (acá lo imita Bonvallet)…
-Yo lo sé por lo que se comentó. No lo vi. Yo estaba en otro lado comiendo mis tallarines también.

¿Y te los comías igual?
-No po. Obviamente las señoritas comemos distinto.

Uno de los momentos más tensos de La Granja VIP lo protagonizaron DJ Black y Kathy Barriga. Justo antes de la competencia entre la futura señora de Lavín JR y Pamela Díaz –amiga de Black en el encierro-, el conductor del Portal del Web se acercó a la ex Robotina y le pasó una pastilla. Según dijo, se la había pasado un productor con la instrucción de que Barriga se la tomara. Sin pensarlo dos veces, la ex chica Mekano la tomó y comenzó a sentirse extraña. Al final resultó ser un anti-inflamatorio, que terminó por mermar su condición física en la prueba. Quedó con la duda y se acercó a producción para preguntar por la situación extraña. ¿Por qué no se la habían pasado directamente a ella? En el equipo de Canal 13 negaron haber mandado medicamento alguno, por lo que todo se habría tratado de una trampa de Black para favorecer a su amiga Díaz en la competencia. Al darse cuenta de esto, la producción decidió eliminarlo del programa. El inculpado mantiene su versión de los hechos hasta el día de hoy.

-Lo único que te puedo decir es que no sé nada más de lo que se publicó. Te juro que no. Y la vez que le pregunté a Black me dijo “es lo que he dicho”. Él no habla del tema, no se habla del tema.

Desde tu opinión, qué crees que pasó efectivamente…
-¡Ay qué difícil la pregunta! Eeeh… Dentro del reality había un doctor que nos daba los remedios que necesitábamos. Y nos mandaba los medicamentos con los productores. Pero siempre nos vigilaban que nos tomáramos ahí en el momento la pastilla, entonces es difícil que alguien pueda haber guardado o tener algo anexo. Por otro lado, igual había mucha rivalidad entre los dos bandos que se formaron. Pero si eres inteligente no te tomas cualquier cosa antes de competir. Obvio que te cuidas. Entonces como que las versiones no me calzan. No voy a defender a nadie.

¿Pero cuál de las versiones te calza menos?
-En el minuto en que pasó, estuve de acuerdo con la Kathy. Nosotras nos hicimos bien amigas adentro y la apoyé porque encontraba que era súper feo lo que había pasado. Pero al salir y encontrarme con tantas cosas ambiguas de tantos temas creo que no me puedo abanderizar. Si creo que desde el Black que yo conozco no puede haber nacido algo tan malo. Nadie en la vida puede tramar algo así ni pensar tan malignamente adentro del juego. Es como pensar que un niñito de prekinder pueda pensar algo así.

¿Sintieron alguna vez que la producción manipulaba ciertas variables para hacerlos explotar?
-Obvio. El reality es una realidad entre comillas, no es verdadera. La gente que elige a los participantes del programa escoge a personas con personalidades definidas. Saben que se van a enfrentar ciertas cosas que les van a causar explosión de emociones. Y manejan los temas para causar esas emociones.

¿Algún colapso en particular?
-En general lo hombres reaccionaban de manera distinta cuando faltaba comida. A mí me daba hambre y me iba a dormir. Y dormí mucho. Como que la comida en el reaity no era tema para mí.

Pero fue tema. Después que saliste de La Granja te hiciste una lipo porque habías subido de peso…
-Fue un año después. Al principio, nos cagábamos de hambre. Cero comida, cero cosecha, poquitos auspiciadores y éramos 16. Al pasar el tiempo había más de todo y menos gente. Y yo no lo niego, soy fanática de lo dulce, me encanta el manjar. Y teníamos mucha leche –nuestra vaca era generosa- y mucha azúcar. Entonces ¿qué hacíamos? Manjar. Ollas y ollas. Entonces salí más gordita…

Y te operaste…
-Es que pasó un año y ya había bajado todo lo que podía con dietas, ejercicio y masajes. Yo no estaba preocupada en exceso por mi apariencia, pero me acordé que tenía un premio que no había cobrado. Al ganar el Miss Chile te regalan una operación. Y como yo la tenía guardada me hice la lipo.

Volviendo al programa, ¿sientes que te potencian ciertos rasgos de la personalidad, para armar personajes que a ellos le interesa?
-La verdad es que nunca vi el programa. Mi mamá me grabó todo en VHS, onda torres y torres: capítulos, programas de farándula, todo. Torres y torres, pero no he visto más allá de lo que me mostraron en programas a los que me invitaron.

¿Cómo se vive con cámaras grabándote las 24 horas?
-Yo soy súper pudorosa, súper. Y el tema de vestirme con mil cámaras dando vuelta era complicado. Era lo más complicado del día a día. Tenía que ver para dónde estaban apuntando las cámaras robóticas, taparte con la toalla o vestirte adentro de la cama.

¿Y cómo es la experiencia de vivir bajo el mismo techo de Pamela Díaz? Había que tener cuidado…
-Yo a ella la conocía de antes por un tema laboral. Y no tenemos ningún problema, al contrario. Tenemos una relación agradable. Así es que era divertido. Pero ella estuvo una semana y se fue eliminada. Después volvió otra semana y la eliminaron de nuevo. Pero fue divertido. Ella es muy entretenida. Pero es de esas personas que es mejor tenerlas como amigas, que te quiera. Pero agradezco que sea sincera y diga las cosas a la cara.

¿Y en qué estás ahora, Verónica?
-Estaba estudiando Kinesiología en la Finis Terrae, pero congelé este semestre. Es que tenía muchas opciones de trabajar afuera de Chile y no era compatible. Trabajo como modelo publicitaria y por suerte como que mis expectativas afuera son bien grandes. Además, con Misses por una causa, estamos trabajando en una incitativa que se llama Casa Encanto. En ella trabajamos con niños que duermen en las calles, los llevamos a una casa, les hacemos actividades con un equipo profesional interdisciplinario: psicólogos, trabajadores sociales, entre otros. Y nosotras les damos nuestra compañía.

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