Canciones huachas (Chao al disco)


Por Juan Pablo Abalo

La acelerada desaparición del disco -o el auge de las plataformas virtuales- ha hecho que el formato al que éste condicionaba, vale decir, a la necesidad de componer 10, 5 o 7 canciones de un paraguazo, no tenga por qué seguir siendo el modo obligado para dar a conocer la música de un grupo o solista.

Lentamente, los músicos han cambiado de habito, estrenando canciones huachas y colgándolas en la red en vez de sacar discos que contengan 10, 5 o 7 canciones, entre las que -por lo general- sobran al menos la mitad. Así, en este nuevo escenario, basta y sobra con escribir una sola canción que se promocione y venda vía directa al auditor por menos de una luca. Si la canción corre la suerte de que se la descargue masivamente, pagando lo que piden por ella, es negocio redondo, y si se la descarga a la mala, mala cueva.

Ejemplos de esta nueva usanza sobran; es el caso de un conocido grupo y un conocido compositor que recientemente lo han hecho con distinta suerte. Radiohead primero con “Harry Patch (In memory of)”, dedicada a la memoria del último soldado que combatió en la primera guerra mundial y que murió hace poco, a la edad de 110 años. Thom Yorke y compañía se conmovieron luego de escucharlo en una de sus últimas entrevistas y decidieron inmortalizarlo con música. El resultado es una menuda mamonada en la que el vocalista es acompañado por una orquesta de cuerdas que implementa recursos instrumentales de lo más actuales (armónicos, consonancias ruidosas y posiciones del arco hacia los extremos). Sin embargo, la sobre afectación de la música, el llanto o lloriqueo permanente de Yorke y el exceso de preciosidad en las melodías la convierten en algo así como una mala parodia de sí mismos, mal augurio de lo que podría venir más adelante cuando, como suele suceder, la costumbre vuelva a ganarle al grupo de vegetarianos y saludables músicos que no toman alcohol para mantener la concentración y la conciencia en su punto y saquen un disco con 10, 5 o 7 canciones de las que, si todo sigue así, sobrarán las 10, las 5 o las 7.

Opuesto resulta lo que, de este lado del globo, sucede con Charly García, quien también tentado con el económico concepto de la canción huacha, anunció (con corajuda seguridad) que dejaría a todos peinados para atrás con su nuevo tema estrenado en la web. Y así fue. La canción, al contrario de la de Radiohead, no pasó sin pena ni gloria y pese a que García, también al contrario de Radiohead, venía de toda clase de excesos, rehabilitaciones y meta rehabilitaciones, con la conciencia probablemente “disparada” por las pastillas y demases, no parece haber perdido nada del ingenio que lo ha caracterizado a la hora de resolver una canción del mejor modo posible. Así lo escuchamos en “Deberías saber por qué”, nombre que el ahora repuesto Charly le dio a su canción, la que frenada abruptamente en el medio por un silencio más que breve, repite con apacible ironía: “todos van ahí nomás”, incluso Radiohead, habría que agregar.

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