Carlos Larraín, presidente de RN y los gays en la franja: “El liberalismo no es de la cintura para abajo”

POR J.R.
Es de los más críticos del progresismo valórico que ha tomado Piñera en la última etapa de la presidencial. Haciendo campaña por el sur, Larraín se tomó unos minutos para hablar de lo que se gana y se pierde al incluir a los gays en la franja.

Usted fue uno de los principales detractores a la idea de que aparecieran homosexuales en la franja de Piñera. ¿Qué le parece que finalmente se hayan incluido?
-No fui detractor, fui propositor de una idea distinta. Hay que estar más cuadrado con la familia normal y silvestre que con los grupos especiales, porque si no podemos desalentar a mucha gente que ve en nosotros la defensa de la familia en el futuro.

¿Qué busca Piñera al incluir a homosexuales en la franja?
-Mostrarse compasivo, inclusivo. Pero yo creo que uno también puede mostrarse compasivo esforzándose por las familias que tienen viejitos postrados o niños inválidos.

Usted dijo que no sentía compasión por los homosexuales.
-No, po’. Los homosexuales son absolutamente válidos, incluso yo mismo conozco muchos que son capaces, inteligentes y exitosos. No los veo a ellos como víctimas de una discriminación o de maltrato.

¿No es una discriminación que no puedan casarse y adoptar hijos?
-Ellos tienen todos los derechos sociales, civiles y políticos. Ahora, que no puedan casarse es simplemente porque el código civil, de acuerdo a la práctica universal de la sociedad occidental, siempre ha entendido que el matrimonio es entre un hombre y una mujer. Y como no son matrimonio es difícil que puedan dar el paso siguiente de adoptar hijos. Por ejemplo, a mí me gustaría mucho tocar el piano como Claudio Arrau, pero nadie me va a convertir en pianista por decreto.

¿Le parece que el documento “Una vida en común” era un matrimonio homosexual encubierto?
-No, el documento buscaba regimentar las situaciones patrimoniales que interesan a las uniones de hecho. Le señalé a Sebastián 5 ó 6 instituciones en el derecho civil que permiten hacer frente a esas situaciones. Ahora, normalmente, las uniones de hecho siempre prefieren seguir siendo uniones de hecho.

¿Piñera quiere ganar más votos incluyendo a los homosexuales?
-Creo que no se ganan más votos, pero él, que es más inteligente que yo, cree lo contrario.

Da la sensación de que Piñera está toreando mucho al sector más conservador de la Alianza al proponer estos temas que históricamente no representan a su sector.
-Efectivamente, estos temas no nos preocupan centralmente, porque no creo que la política se ordene según las líneas sexuales. Nosotros trabajamos por el país completo, y no creo que se esté toreando tanto.

Pero el diputado José Antonio Kast estaba muy molesto.
-Yo hablé con José Antonio y le dije que él no podía anunciar que no iba a trabajar por Sebastián. Lo que sí es cierto es que muchas personas pierden el entusiasmo con estos temas, y las elecciones deben hacerse con entusiasmo.

¿Se metieron un autogol?
-No creo. Sebastián es muy bueno para sacar cuentas y supongo que habrá sopesado los más y los menos de esta idea.

¿Cuánto más se puede estirar el elástico en estos temas?
-No es bueno estirar tanto el elástico, no es bueno andar testeando a la gente. Nosotros tenemos que atraer con ideas y con opciones generosas y liberales. El liberalismo no es de la cintura para abajo, sino de la cintura para arriba y tiene que ver con el corazón, con la amplitud de ideas y con la tolerancia. En todo caso, los del Movilh ya anunciaron que no van a votar por él, porque no le creen.

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