14:30 hora chilena, Johannesburgo – Ellis Park
Por Álvaro Díaz

CHILE
Tonka, Rafa Araneda, Jorge Zabaleta, Pilsener Cristal y Zamorano están haciendo lo imposible para que uno odie a la selección y todo lo que la rodea, pero esta vez la cosa parece seria. Ahora viene luchar contra el eterno maleficio del fútbol chileno, ese temblor de piernas en los minutos cruciales, la certeza de que ganar es imposible aunque el marcador diez minutos antes del final diga lo contrario, el derrotismo, el pánico escénico, el “no se pudo”. Por lo menos los jugadores no terminaron cantando en programas nocturnos, hostigados por Pato Oñate o metiendo amigas a las concentraciones, y eso ya es un progreso notable.

BRASIL
Por calendario, esta vez le toca a los brasileños hacerse de la copa. Sin embargo, el poder que antaño tenían en la FIFA se ha ido desvaneciendo y ahora sólo dependen de lo que hagan en cancha. Dejaron varado a Ronaldinho en Río, perdiendo en gracia lo que supuestamente obtienen en rendimiento. Sin estrellas descarriladas, maracas en la concentración y chupeta antes de los partidos, la diversión se apaga y Brasil ya no es Brasil, aunque gane.