POR CARLA CELIS
Hace más de dos meses el ministro del Interior, Rodrigo Hinzpeter, anunció el programa “Manos a la Obra”, que le entregaría a tres grandes empresas del sector construcción un presupuesto cercano a los ocho mil millones de pesos para reconstruir las casas destruídas por el terremoto. Los dirigentes de las pequeñas y medianas empresas se indignaron y luego del escándalo, Hinzpeter se retractó y aseguró que se incluirían a las ferreterías de barrio en el proceso. Sin embargo, hoy las ferreterías beneficiadas son las menos, y la mayoría de los municipios sigue comprando materiales en estas grandes cadenas.


____
“De esta ayuda que nos han dado para arreglar las viviendas, estamos obligados a comprar sólo a tres grandes cadenas (Homecenter, Easy y Construmart), porque ahí hay una cuenta corriente donde tenemos que colocar la orden de compra, no tenemos alternativas de comprarle a otros”, dice el alcalde de Tomé, Eduardo Aguilera, desde el sur. En su comuna, el proceso de compra de materiales para reconstruir las viviendas dañadas tras el terremoto no ha experimentado ningún cambio al programa “Manos a la Obra”, que anunció el gobierno y que beneficiaba a tres grandes cadenas de ferreterías. En Tomé, dice Aguilera, los negocios de barrio se están yendo a la quiebra.

-Nos dicen ‘ustedes tienen tanta plata disponible en esta cadena y tanta en otra’. Entonces, nosotros ahí tenemos que ver qué materiales necesitamos y colocamos la orden de compra. El crédito es de aproximadamente 90 millones de pesos entre las tres cadenas. Y aunque lo prometieron, a las ferreterías chicas no las inflaron pa’ na’ po’, se están yendo a la quiebra y el gobierno no hace nada por eso -se queja.

Lo mismo dice Pedro Davis, presidente de la Confederación Gremial de pequeños y medianos empresarios, CONUPIA, que denuncia que desde que en abril pasado el ministro del Interior, Rodrigo Hinzpeter, prometió incluir a las pequeñas y medianas empresas en el plan de reconstrucción “Manos a la Obra”, el proceso ha sido muy lento, y existen varios lugares en los que aún no ha llegado dinero para materiales. “El Gobierno nos dijo que se iba a destinar para las ferreterías chicas cuatro mil 500 millones de pesos contra los ocho mil millones que se les asignó a las grandes ferreterías, pero la información que tenemos de nuestras bases es que hay varias comunas donde el dinero todavía no llega; eso es muy grave, porque los que no tuvieron licitación están con dinero, y las ferreterías chicas todavía están esperando”, se queja Davis .

-No hemos tenido noticias que las ferreterías de barrio hubiesen sido beneficiadas de algún modo. Por un lado se habla de las Pymes, y por otro se las está llevando a la quiebra -se suma el diputado radical por el Biobío José Pérez Arriagada.

Su colega del PPD Jorge Tarud, representante del Maule, tampoco ha visto que las cosas sean distintas:

-Por lo menos en mi distrito no ha pasado nada. Todavía no se ha ideado una fórmula para poder comprar en las ferreterías chicas, nada. Todo quedó en las grandes no más, y más encima sin licitación de por medio. Pero a estas alturas parece que nadie se acuerda ya de eso.

Hay otro problema, además: el stock de materiales.

-Estas empresas le dieron prioridad a sus grandes compradores, a las constructoras, y no a los compradores al detalle. Las personas que iban a comprar los materiales con vale, se encontraban con que no tenían el stock disponible para ellos. Así que estamos un poco insatisfechos -dice Davis, de la CONUPIA.

Rafael Cumsille, presidente de la Confederación del Comercio Detallista, Confedech, alega que ha escuchado sobre algunos subsidios que está entregando el estatal Servicio de Cooperación Técnica, SERCOTEC a los microempresarios, pero que no sabe de nadie que se los haya adjudicado. “Dicen que son unos cinco mil subsidios concursables, entre un millón 500 mil y cinco millones de pesos, pero hasta ahora no hay detalle de quiénes han sido favorecidos, y en el Ministerio del interior no nos han dado aún una respuesta para conocer el detalle de los beneficiarios y poder corroborarlo. Me parece que de ser así, el sistema está muy mal implementado. Nosotros tendremos una reunión con los ferreteros del sur y evaluaremos los pasos a seguir en caso de que no se entregue la ayuda prometida”, dice.

Donde sí se han comprado materiales en las ferreterías de barrio esen San Javier, VII región. Pero su alcalde, Pedro Fernández, cuenta que esto pasa exclusivamente por un tema de voluntad personal. “A nuestra municipalidad, el Gobierno le asignó una cierta cantidad de plata -que todavía no nos han entregado, pero que sacamos de la propia municipalidad, y después pediremos el reembolso-, y fuimos y compramos materiales a una ferretería de San Javier. Sé que de la provincia de Linares, nosotros somos la única municipalidad que lo ha hecho así, las otras se fueron a lo fácil y partieron a alguna cadena grande y dejaron todo listo. Se supone que la idea es incentivar la compra en ferreterías locales, pero eso finalmente depende de cada municipalidad y pocazas lo están haciendo. A uno le dan la plata y la municipalidad ve dónde y cómo compra”, explica Fernández.

Quisimos saber por boca del Ministerio del Interior cuáles habían sido las ferreterías locales beneficiadas por el programa “Manos a la Obra”. Pero hasta la noche del martes esperábamos una respuesta.