Filtraciones de Wikileaks dejan en ridículo a la diplomacia norteamericana

The Voice of Russia

Los principales medios informativos del planeta publicaron la correspondencia secreta de las embajadas de EEUU con el Departamento de Estado, poniendo en serio riesgo la confianza que existe entre Washington y el mundo entero. En los documentos se contiene no solo información sobre confabulaciones sino que se singulariza de una manera negativa a los líderes de diversos estados. Los documentos fueron entregados al New York Times, al británico The Guardian, al francés Le Monde, al alemán Der Spiegel y al español El País a través del sitio web Wikileaks, que ya se ha hecho famoso por desclasificar correspondencia secreta norteamericana y dar a conocer videos sobre abusos de los US Army en la guerra de Irak. Y no en vano. En el día de publicación de un nuevo lote de materiales secretos el sitio Wikileaks fue atacado por hackers. Pero la información pasó ya al público.
Tanto los adversarios tradicionales como los viejos amigos de Washington se enteraron de referencias poco halagüeñas de sí mismos. Se aclaró que entre sí los diplomáticos norteamericanos llaman al presidente de Francia Nicolas Sarkozy “rey desnudo”, al presidente de Afganistán Hamid Karzai “paranoico”, al primer ministro de Rusia Vladimir Putin “jefe de jauría”, a la canciller de Alemania Angela Merkel “la arrogante”, al primer ministro de Italia Silvio Berlusconi “el mujeriego” y al líder de Irán Mahmud Ahmadineyad “Hitler”.
Conesto se entiende que próximamente las sonrisas en los rostros enumerados, en el curso de conversaciones con representantes de EEUU o en almuerzos conjuntos, serán muy forzadas. Pero es poco probable que esto influya fuertemente en el sistema de relaciones internacionales, considera Andrei Klimov, vicepresidente de la Comisión de Asuntos Internacionales de la Duma de Estado.
No es algo positivo, claro, para la diplomacia mundial. Pero el intercambio de pareceres entre representantes diplomáticos y sus jefes es una cosa muy confidencial. A fin de formular una solución correcta, hay que describir con máxima precisión tal o cual situación. Y si los diplomáticos en su correspondencia toman en cuenta el que ésta pueda salir a la luz pública, recelo que en tal caso los dirigentes de estados tomen decisiones con pie en una información poco verídica e incompleta. Lo que es muy peligroso.
Como quiera que tal postura sea propia de todas las diplomacias mundiales, es poco probable que los líderes de estados guarden la ofensa respecto a Washington. Es desagradable que las masas se hayan enterado de estos apodos. Pero son mucho más peligrosos los datos sobre las intrigas de EEUU y de otros países. En particular, la estabilidad en el mundo árabe pueda ser deteriorada por la información de que el rey de Arabia Saudita Abdallah llamaba a EEUU a asestar golpes a Irán para “cortar la cabeza de esta serpiente”. La agudización de las relaciones en la Península de Corea puede ser provocada por los datos que dejaron de ser secretos sobre que China, Corea del Sur y EEUU habían discutido un plan de reunificación de Corea. Tampoco propician la tranquilidad las informaciones de que Corea del Norte suministró a Irán 19 misiles capaces de alcanzar a Europa Oeste y de que EEUU dio su “sí” para entregar a Israel bombas de aviación para atacar instalaciones nucleares de Irán.
Washington hizo ya una dura declaración contra Wikileaks. En opinión de las autoridades estadounidenses, Wikileaks con sus publicaciones mina la estabilidad mundial y pone en peligro la vida y la actividad de los diplomáticos norteamericanos. Los datos publicados no son una expresión oficial de la política de EEUU.
Con su comentario Washington reconoció de facto que los datos publicados por Wikileaks no son falsos. Y se puede tan solo intuir qué consecuencias dimanen de las presentes publicaciones y las nuevas casos de que tengan lugar.

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