El presidente de la Asociación Nacional de Fútbol Profesional, Sergio Jadue, se quedó solo. Luego de la estampida de dirigentes que renunciaron -en su mayoría- por irregularidades e incluso denuncias por violencia intrafamiliar, el timonel de la ANFP se quedó sin el directorio que lo acompañaba en la testera del fútbol chileno.

La presión de la opinión pública, sumado a las graves denuncias hechas por el programa Zoom Deportivo, obligaron a Sergio Jadue a comunicar la salida de todo el equipo dirigencial que lo acompañó sólo un par de meses en Quilín. Así las cosas, el vicepresidente Mauricio Etcheverry; el segundo vicepresidente, Gonzalo Febrer; el secretario Nibaldo Jaque; el tesorero Alexander Kibliski; y los directores Luis Faúndez y Claudio Daud dejaron sus puestos en la ANFP.

Según Jadue los dirigentes “en un acto de grandeza deportiva y responsabilidad institucional, han puesto su cargo a mi disposición”, sin mencionar las graves irregularidades y oscuros manejos en que estuvieron involucrados los miembros de la directiva cuando estaban a la cabeza de sus respectivos clubes.

En la conferencia de prensa, el timonel de la ANFP dijo que pese a quedar prácticamente descabezado el fútbol chileno, la institución seguía funcionando con tranquilidad. El ex presidente de los cementeros agregó que el campeonato y la selección seguirán con lo programado a principio de año, dando como ejemplo la normalidad que hay en los preparativos de los amistosos de Chile con Portugal y Colombia.