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Al parecer en la Subsecretaría de Prevención del Delito, dirigida por Cristóbal Lira, se tomaron en serio las “exigentes” metas que ha impuesto Piñera a todos los miembros del gobierno para que aumenten su presencia en los medios de comunicación.
Ayer, por ejemplo, en la portada de El Mercurio se daba cuenta de un estudio realizado por esa repartición pública donde se llegaba a conclusiones que podrían cambiar radicalmente el futuro de los lanzas en el país. Al menos hasta el 2 de abril, cuando ajustemos los relojes para el horario de invierno.
Según el sesudo estudio, la decisión de mantener el horario de verano para el Ejecutivo no sólo se sustentó por la “crisis energética” que vive nuestro país. También pesó en la determinación la probable disminución de los delitos.
Lira, quien es primo del empresario y amante de Pinochet, Nicolás Ibáñez, entregó profundas y “positivas” conclusiones al respecto. Una de ellas, por ejemplo, fue que “es menos riesgoso para el ciudadano salir de su casa al trabajo a oscuras que regresar de noche, porque el delincuente prefiere la oscuridad (de la tarde o noche) para atacar”, explicó a El Mercurio.
Si se comparan los robos con violencia o intimidación (para explicar esto en castellano El Decano le llama “cogoteo”) en el 2009, “entre las 20:00 y las 20:59 horas, fueron 511, mientras que en 2010, cuando se retrasó por primera vez el cambio de hora, disminuyeron a 427 delitos”.
“Postergar el ajuste de horario de tres semanas, tal como se hizo en 2010, tiene un efecto positivo, por cuanto desplaza la superposición de la hora de salida del trabajo y la oscuridad propia de la noche, reduciendo las oportunidades para la comisión del robo con violencia o intimidación en la Región Metropolitana”, reflexionó Lira.
El Subsecretario de Prevención del Delito -hombre del retail que se vio involucrado en una polémica luego de un informe de la Contraloría que acusaba el pago de sobreprecio de las mediaguas para los damnificados por el terremoto cuando él dirigía el Comité de Emergencia- agregó que dicho estudio le había permitido distinguir una mayor concentración “de la actividad delictiva asociada a las noches del viernes y sábado y a las madrugadas de los días que les siguen”.
Por si fuera poco, Lira habló de otros factores: Los delincuentes prefieren pegar el zarpazo los días 1 de cada mes. La tendencia, según la autoridad, se debía a que esos días están “probablemente asociados al pago de remuneraciones”. Sorprendente estudio, plaf plaf.




