Las autoridades sanitarias descartaron hoy que existan en el país casos de infectados por “Escherichia coli Enterohemorrágica”, la bacteria que produjo el brote infeccioso en Alemania, y consideraron poco probable que la enfermedad asociada a ésta llegue al país austral.

“La probabilidad de que esta enfermedad llegue a Chile es muy baja porque nuestro país no importa verduras de Europa, como hortalizas”, informó hoy la directora del Instituto de Salud Pública de Chile, María Teresa Valenzuela.

Para Valenzuela es más factible que la bacteria ingrese al país a través de un turista que padezca el Síndrome Urémico Hemolítico (SUH), la enfermedad asociada a la bacteria, que por los alimentos importados del norte de Europa.

La Escherichia coli o E. coli es una bacteria muy común que se encuentra en el intestino de los animales, sobre todo los rumiantes, y de las personas.

Existen cientos de cepas de Escherichia coli, la mayoría inofensivas, pero también hay un grupo, denominado Escherichia coli Enterohemorrágica, que puede producir una potente toxina (toxinas de Shiga o verotoxinas) que daña los glóbulos rojos y los riñones.

En algunos casos los infectados por Escherichia Coli Enterohemorrágica pueden desarrollar el SHU, una complicación que produce anemia por la destrucción de los glóbulos rojos e insuficiencia renal súbita.

El resultado puede ser un deterioro renal crónico o incluso el fallecimiento.

El Instituto de Salud Pública es el encargado de realizar la caracterización genotípica y fenotípica de E. coli y de notificarla al Ministerio de Salud.

Los laboratorios clínicos públicos y privados con sospecha clínica o microbiológica de estar frente a la presencia de este agente, deben enviar al Instituto de Salud Pública de Chile las cepas de Escherichia Coli aisladas de deposiciones de dicho paciente.