Se trata, además, de la tercera ballena encontrada muerta en las últimas semanas en el estuario del Humber. “Es posible que se quedara estancada en aguas poco profundas con la marea alta”, asegura Andy Gibson, del Yorkshire Wildlife Trust. “Cuando una ballena se ve en esa situación, intenta rodar, y es probable que en esa maniobra se quedara obturado el espiráculo” (el orificio por el que respiran).

Aun así, Gibson reconoció que es muy poco frecuente la aparición de ballenas varadas de esta especie en las costas británicas. De hecho, tan sólo se han registrado tres casos en los últimos 20 años.

A principios de septiembre fue hallada una ballena de aleta –emparentada con la sei- en el lugar conocido como Spurn Point. Un tercer cetáceo muerto fue avistado en la embocadura del río, pero fue arrastrado posteriormente mar adentro por las corrientes.

Los expertos advierten que durante este verano, inusualmene cálido desde finales de agosto, se ha producido un notable aumento de las ballenas avistada en el Mar del Norte. Algunos expertos lo achacan a cambios en las corrientes de agua fría que bajan desde el Ártico.

El ejemplar hallado en East Yorkshire es una ballena sei hembra y joven. “A veces, las ballenas vienen hasta aguas poco profundas buscando comida y se quedan atascadas”, declaró Kirsten Smith, otra científica adscrita al Yorkshire Wildlife Trust. “La marea alta puede empujarlas hasta las marismas y dejarlas allí embarrancadas con la bajamar”.