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Una mujer desperada lanzó una alarma por una presunta bomba en el aeropuerto de Los Angeles para evitar que su marido viajara a Atlanta a ver a otra mujer, según informó el FBI.
Johnna Woolfolk, de 50 años, se declaró culpable de llamar a la aerolínea AirTran en noviembre pasado y decir que en uno de sus vuelos su esposotransportaba una bomba.
“Tuvimos una pelea y llamé a la aerolínea e informé de que tenía una bomba para evitar que tomara el vuelo para ver a otra mujer”, dijo la mujer a la juez estadounidense del distrito, Jacqueline H. Nguyen.
La cornuda señora Woolfolk será sentenciada el 2 de abril y podría ser condenada a cinco años en prisión y una multa de 250.000 dólares.




