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Pasajero relata su experiencia

Parecía una película. Empezamos a correr para llegar arriba y ahí nos dijeron que fuéramos al camarote. Nos aseguraban que no era más que un desperfecto técnico”, afirmó hoy uno de los 18 pasajeros argentinos del crucero que encalló la noche del viernes en las costas de Italia.

“Iba todo perfecto hasta que fuimos a cenar y empezamos a sentir como si el barco rozara contra algo”, aseguró al canal de televisión Todo Noticias Jonathan Balaban, uno de los 18 argentinos que viajaban en el crucero italiano.

“Ahí empezó a temblar y a inclinarse. Se apagaron las luces y comenzaron a caerse las cosas”, advirtió el joven, que vive en la ciudad argentina de Rosario y viajaba con su novia.

Balaban destacó que cuando el capitán del barco ordenó que bajaran los botes salvavidas, la gente “empezó a enloquecer”.

“Era una situación de pánico importante. El barco estaba muy inclinado. Realmente parecía una película. Las cosas se caían”, explicó antes de indicar que cuando se alejó de la embarcación pudo comprender “la magnitud de la tragedia”.

Hasta ahora las autoridades italianas han confirmado tres muertos en el naufragio, aunque aún están sin localizar un total de 70 personas, de las 4.229 que iban a bordo del crucero “Costa Concordia”, que encalló cerca de la isla italiana de Giglio, en aguas de la región de Toscana.

Los pasajeros de nacionalidad argentina que viajaban en el crucero eran 18, entre ellos cinco menores de edad, y se encuentran localizados y a salvo en hoteles de Toscana, según confirmó a la agencia estatal Télam el consulado argentino en Roma.

Siguen buscando a los desaparecidos

Setenta personas de las 4.229 que iban a bordo del crucero “Costa Concordia”, que naufragó anoche y en el que hubo al menos tres muertos, están aún sin localizar, según el prefecto de la localidad italiana de Grosetto, Guiseppe Linardi.

Entre los 3.220 pasajeros viajaban 52 niños menores de seis años agregó el prefecto de Grosetto, vecina de la isla de Giglio, frente a cuyas costas encalló el barco. Y cómo no, también 10 chilenos.

Linardi aseguró que se va a realizar una búsqueda prácticamente “puerta a puerta” en la isla para tratar de localizar a las personas desaparecidas.

Los 1.500 vecinos de Giglio han abierto las puertas de sus casas para acoger a los náufragos. Alrededor de 4.150 personas están a salvo, aunque no han podido ser identificadas, según la Guardia Costera.

Además de los tres fallecidos, que todavía no han sido identificados, hay unas 40 personas heridas que han sido ingresadas en varios hospitales de la zona, dos de ellas graves, una con un trauma craneal y otra con un fuerte golpe en la espalda, informaron fuentes hospitalarias.

La mayoría de los náufragos que fueron trasladados al puerto de Santo Stefano están siendo llevados en autobuses a Roma.

Según los medios italiano, la nave “Costa Concordia” podría estar siguiendo una ruta equivocada, ya que no debía encontrarse en el punto donde sufrió el impacto en el casco, según los medios italianos.

Sin embargo, el director general de la compañía Costa Cruceros, Gianni Onorato, dijo que hasta que no se sepa cuáles son las causas del suceso, no se sabrá por qué la nave estaba tan cerca de la costa; si se debió a un problema técnico o humano.

El jefe de los bomberos de Grosetto, Ennio Aquilino, agregó que el casco del buque tiene roturas en ambos lados.

La nave hacía un crucero por el Mediterráneo, que salió del puerto de Civitavecchia (centro) con destino a Savona (norte) para comenzar un viaje con escala también en Palermo (Sicilia), Cagliari (Cerdeña), Palma de Mallorca (España), Barcelona (España), Marsella (Francia) y regreso a Savona, según una nota de la compañía naviera.

El “Costa Concordia”, de 114.500 toneladas de peso, pertenece a la flota de Costa Cruceros, la más grande de Europa y de bandera italiana, con 15 barcos con una capacidad total de 41.000 pasajeros.

La flota fue la primera compañía del mundo en recibir la “Green Star”, un reconocimiento en materia de medioambiente.