“Es una lástima que hicieran pelotas a un personaje tan notable”

Lo primero que recuerda Rubén Meriggi es haber visto la imagen de Adam West interpretando a Batman en la sicodélica serie de los años setenta. Es argentino, dibuja cómics, lee cómics, ve películas de cómics y se casó con la música que John Williams compuso para la película de Superman. En los ochenta dibujó para Marvel la historieta de Conan el Bárbaro, mientras la película del mismo nombre vendía entradas como pan caliente. Esta es la historia de uno de los dibujantes más prestigiosos que estarán entre el 27 y el 29 de julio en la Expo cómic.

-¿Cómo surgió tu pasión por el cómic?
-A mí me gustan los cómics desde los cuatro años. En esa época, me volaba la cabeza con la serie de Batman interpretada por Adam West. Me encantó el concepto de los súper héroes, pero todavía no entendía lo que era el cómic en sí, porque no sabía ni leer. Pero un día se fue un extranjero que arrendaba una pieza en mi casa y dejó abandonado más de mil cómics. Entonces yo, que tenía ocho años, me maravillé con todo ese mundo.

-¿Qué significó para ti empezar a trabajar como dibujante a los 15 años?
-Fue muy loco. Porque tenía que dejar de lado un montón de cosas. Me venían mis amigos para jugar fútbol, pero tenía que decirles que no para cumplir con las fechas de entrega. Eso era brutal a los 15 años.

-Cuando eras adolescente y ya sabías que querías dedicarte al cómic ¿Cómo lo recibió tu familia?
-Me dijeron que mejor estudiara ingeniería. En esa época yo vivía con mi mamá y a ella no le gustaba nada esto de que yo dibujara. Quería que yo fuera ingeniero y que si hacía algo relacionado con el dibujo, que solo fuera un hobby. Pero nunca se imaginó lo que iba a pasar después. Empecé a trabajar en la desaparecida editorial argentina Columba en mi adolescencia y desde entonces no he parado. Tengo una carrera de más de 30 años sin haber pasado mayores dificultades económicas.

Marvel, el Bárbaro y Krull

-¿Cómo fue que llegaste a dibujar Conan el Bárbaro?
-A la Marvel le llegó material mío de fantasía heroica que se publicaba en Europa. Les gustó y participé por un cupo entre más de 60 dibujantes, todo el resto americanos. Por increíble que parezca, quedé yo. Esa fue una etapa muy importante para Conan, que se publicó en Estados Unidos, Italia, Brasil, etc. La película que se hizo en esa época tuvo mucho éxito.

-Hace un par de años se lanzó una nueva película de Conan pero que le fue muy mal ¿La viste?
-Sí y me pareció un espanto. Es una lástima porque el actor Jason Momoa trabaja en la serie Game of Thrones y ahí sí que hace el papel que tendría que haber hecho en Conan. Es una lástima que hicieran pelotas a un personaje tan notable.

-También dibujaste el cómic de la película Krull…
-Claro, eso fue porque en la editorial Columba tenían un convenio para adaptar a cómic las películas. Uno de esos convenios me cayó del cielo. Fue mi primera tapa en Columba y además me sirvió para forjar mi estilo. Significó mi despegue definitivo. Hacer esa adaptación fue muy loca, porque yo no ví la película. La dibujé y después vi la película.

-Y cuando viste la película ¿cómo la encontraste?
-Me gusto más mi adaptación ¡Jajaja! En esa época, me gustó la película porque me encanta la fantasía. Pero si la ves hoy, parece ridícula. Porque son otros tiempos, han progresado mucho los efectos y las tramas de fantasía son menos ingenuas.

-En general ¿te gustan las películas basadas en cómics?
-Sí, veo todas las películas de cómics. La última que fui a ver es “The Avengers”. Es lo mejor que le puede pasar a los fans del género, es el ícono hasta el momento de las películas basadas en cómics. Es espectacular, de verdad que es muy buena. Me gusto Thor, capitán America, Hulk, todo.

-¿Por qué crees que hay otros dibujantes y autores de cómics como Allan Moore que detestan las películas de cómics?
-No lo sé. Muchas veces pasa esta cosa extraña de la gente que se dedica a dibujar cómics y que desde adentro le tira mierda. Me pasa con colegas míos que se la pasan puteando al mundo del cómic, pero trabajan en él. Yo, si puteo algo y lo detesto, prefiero no hacerlo. Si no te gusta algo, no te metas en eso. No veo que sea malo que Hollywood tome hoy como base para sus películas a los cómics, mientras sean buenas películas es fantástico. El día en que vi la primera película de Batman, se me puso la piel de gallina con la imagen final en que aparece Batman en la azotea con la batiseñal de fondo. Que me venga a decir Allan Moore que eso no produce nada ¡Por favor! Es algo que me hace vibrar. De todas maneras, respeto lo que dicen genios como Allan Moore. Es gente que tiene una parada de “soy artista y tengo que ser conflictivo”, eso es algo divertido, que no le resta genialidad en lo absoluto.

-¿En qué consistirá tu participación en la Expo cómic?
-Voy a dar talleres, dibujo para la gente y hablaré con dibujantes que recién están empezando. Me gusta poder transmitirle cosas a las nuevas generaciones. Porque en la época en que yo empecé a dibujar eso no existía. Los dibujantes no salían a entrar en contacto con el público. Recién en los últimos 10 años se le ha estado dando bola al cómic con este tipo de eventos.

-Pero los niños actuales ¿leen cómics?
-Las nuevas generaciones pasan todo el día con la Playstation y la Internet. A veces ni conocen directamente el cómic. Pero deben darse cuenta que mucho de lo que ellos consumen en los medios digitales se nutre en el cómic. En Argentina hago mucha difusión del cómic y me duele muchísimo cuando me encuentro con un chico de 11 años que no tiene idea de la existencia de los cómics. Yo le digo ¡No puede ser que te pierdas algo tan divertido!

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