Vía Colo Colo de todos

“El país de los Houyhnhnms” se llama el último capítulo de la genial novela del gran autor irlandes Jonathan Swift, Los viajes de Gulliver. Los houyhnhnms (difícil de escribir y más aún de pronunciar) son criaturas en apariencia iguales a un caballo común, pero poseen un manejo de la razón y. a diferencia del ser humano, carecen de instinto. No conocen la palabra mentira. Su razón les impide decir lo que no es, puesto que el solo hecho de mentir es contrario a la razón. Una de estas criaturas le pregunta a Gulliver, por qué alguien querría ser deshonesto pues, para ellos, el uso del lenguaje está destinado a lograr la mutua comprensión y a recibir información sobre los hechos. Si alguien miente, se frustra esa finalidad, tan simple como recibir información de los hechos y comprenderlos.

Nuestro querido Club Social y Deportivo Colo Colo está desapareciendo y creemos que es producto de gente deshonesta. Mentirosos y sinvergüenzas (No se espanten. Se les llama de esta forma a personas sin ética ni moral y en las cuales nadie confía).
Según el contrato de concesión, nuestra Corporación, presidida por el señor Cristián Varela, debe velar por los intereses del club social, por sus socios y ser un organismo contralor de la sociedad anónima Blanco y Negro. Pero, entre otras cosas, los genios que redactaron dicho contrato erraron de tal forma que Blanco y Negro es dueño y señor de nuestro club por 30 años -y posiblemente para siempre- y tiene la potestad de hacer y deshacer sin ninguna cláusula que lo impida. Algo así como que arrendemos nuestra casa amoblada y el arrendatario, al término del contrato, la pueda entregar vacía, después de haber vendido todos los muebles.

Casualmente, uno de los que redactó el contrato y que nos hizo creer que era la salvación, es hoy el presidente de nuestra Corporación. ¿Les dice algo la expresión “juez y parte”?. O sea, no va a aplicar correctamente la justicia (no va a defender al club), ni va a dictar una sentencia (en contra de ByN). ¿Ustedes creen que el mismo que el mismo que entregó el club a personas inescrupulosas, ambiciosas, con intereses políticos y ansias de poder, va a defenderlo o a luchar por éste? ¡Yo, no! ¡Y sé que ustedes tampoco!

Señor Varela: usted no nos representa, no nos escucha, nos ha dejado de lado, nos ha mentido, nos ha engañado, se ha reído en nuestra cara. Pero la vida nos ha enseñado que la mentira se pone en contra de quién la inventa.

¿Cuáles son sus verdaderos intereses para cuidar su cargo y defenderlo recurriendo a cualquier artimaña para mantenerlo? Recuerdo elecciones fraudulentas, agresiones verbales, discriminaciones, ofensas públicas, utilización y relación directa con la barra, amenazas, entre otras. Usted se jacta de decir que ama a Colo Colo, de que todo lo que ha hecho por el bien del club y de que está bregando por un CC más grande y más poderoso. Le respondo que debiera dar un paso al costado, que no le hace bien al club. El hincha no lo quiere, no lo respeta, ni se siente representado por usted. Ya lo ha enjuiciado públicamente y eso es lo peor que le puede pasar a alguien que solo está interesado en el poder, la fama, y el reconocimiento público. El comportamiento es un espejo en el que cada uno muestra su imagen.

El hincha ya sacó sus propias conclusiones y lo ha juzgado. No lo quiere y cree que le está haciendo muy mal al club. Queremos a alguien que luche por nuestros intereses y nuestros beneficios. Que nos tengan en cuenta, que nos escuche. Que nos haga participar, que sienta la misma pasión y la misma angustia que estamos sintiendo nosotros en este momento.

Hay un padrón de más 50.000 socios deseosos de volver al club si se les dan facilidades y beneficios. ¿Cuál es el motivo para no permitir la Amnistía General? ¿Por qué es tan complejo hacerse socio cuando debería ser un trámite simple y fácil? ¿Por qué los abonados tienen más beneficio y facilidades? ¿Será que en un futuro el socio, que tiene voz y voto, puede elegir los destinos del club y es lo que usted no quiere? Nuestro querido Club Social está desapareciendo y usted y su directorio son los máximos responsables.

En la próxima Asamblea de Socios, a realizarse el Sábado 21 de Julio, podemos cambiar la historia. Todos los colocolinos, de Arica a Magallanes y desde el mar a Los Andes, debemos salir a las calles para exigir y reclamar un cambio. Para expresar que el club nos pertenece y que lo queremos recuperar. Basta de ser pasivos, de mirar desde afuera y de seguir soportando las mentiras y los engaños. Luchemos juntos, unidos, hermanados. Que se escuche bien fuerte nuestra voz. Puede ser la última oportunidad. Que no nos quede la sensación de no haber hecho algo por nuestro querido club.

La historia de Colo Colo comenzó con un acto de rebeldía de unos pocos, liderados por un soñador como David Arellano, quienes, de la nada, lo consiguieron todo.

Tenemos la obligación de hacer lo mismo. A Colo Colo se lo están robando. Le han arrancado la fortaleza que tenía, ese espíritu guerrero y luchador que nos hacía diferentes. Esa conjunción de mentes, cuerpos y almas unidas y entrelazadas en pos de un solo objetivo, que era el de empujar y darle fuerza al equipo. Ese agregado que hacía temblar a los rivales, que nos hacía invencibles y que nos hizo los más grandes y los más ganadores de este país y, en 1991, de América.

Para culminar, les dejo una gran frase de un héroe alemán, víctima de la persecución del régimen nazi: “Si haciéndonos los distraídos, permitimos alguna injusticia, de alguna manera, las estaremos autorizando todas”.

Queridos hermanos colocolinos:

“David Arellano nos enseño el camino y nos dejó sus huellas. Lo único que tenemos que hacer… es seguirlas”